miércoles, 19 mayo 2021 00:59

Mercedes González, la inquilina de la ‘silla caliente’ de Pedro Sánchez

La Delegación del Gobierno en Madrid se ha convertido en un ‘silla caliente’ desde el aterrizaje de Pedro Sánchez a La Moncloa hace tan sólo tres años. En este tiempo, el Ejecutivo de coalición ha cambiado al delegado del Gobierno en Madrid hasta en cuatro ocasiones, siendo José Manuel Franco quien ha estado menos tiempo al frente de un puesto que requiere cierta continuidad. Mercedes González ha sustituido a Franco, nombrado ahora presidente del Consejo Superior de Deportes.

González es la cuarta persona en ser delegada del Gobierno en Madrid, un puesto que ni es trampolín para saltar a cotas más alta de la política ni una silla eléctrica, donde quedan eliminados quienes no sirven para los más altos vuelos. El nombramiento de la también diputada y portavoz adjunta al PSOE en la Asamblea de Madrid ha pasado prácticamente desapercibido, más allá del anuncio ni una sola reseña. Y es que, las elecciones a la Comunidad de Madrid centran todas las miradas.

Sin embargo, el movimiento de González responde a un cumplimiento estricto de la ley electoral madrileña. La normativa establece que ningún miembro de la lista electoral puede ocupar un cargo en el Gobierno de España. Es el caso de la exdiputada de UPyD y presidenta del Consejo Superior de Deportes, Irene Lozano, quien está en las listas del PSOE de Ángel Gabilondo. Al ser un cargo dependiente del Ejecutivo central, se ha escogido al entonces delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, que tan sólo ha estado dos meses en esta ‘silla caliente’.

ESPIONAJE DE LA DELEGADA DEL GOBIERNO EN MADRID

Antes de Franco estuvieron José Manuel Rodríguez Uribes, que fue patrocinado a ministro de Cultura; y María Paz García Vera, una psicóloga relacionada con temas de terrorismo y cuerpos y fuerzas de Seguridad, cuyo paso por la política ha pasado sin pena ni gloria. Fuentes socialistas consideran que Mercedes González podría trepar al tener una buena valoración en el seno del partido, pero su caso de espionaje a Haibu podría torcer su carrera política.

La empresa de los pisos colmena Haibu 4.0 tiene enfilada a Mercedes González por intentar espiarles. Haibu 4.0 es una entidad dedicada en ofrecer un alquiler muy bajo y de forma temporal a residentes en ciudades que no pueden hacer frente a las elevadas cuotas actuales. Según fuentes de la firma, la política socialista se hizo pasar por una posible inquilina, en vez de sentarse con la empresa y conocer de primera mano su actividad.

Mercedes González fue cazada por los férreos controles de seguridad, ya que indagan en los mínimos detalles para evitar que se cuelen personas que realmente no necesitan este servicio. Poco después, la delegada del Gobierno aseguraba que ya tenía al menos diez bloques de vivienda para albergar a personas, con más de 300 residentes en total, repartidos por la Comunidad de Madrid.

GONZÁLEZ HA DENUNCIADO A HAIBU Y ÉSTA VA A QUERELLARSE

Según ha asegurado Marc Olivé a preguntas de MONCLOA.com, González se ha negado a mantener reuniones con él para explicarle el proyecto. Además, le denunció ante la Fiscalía Provincial de Madrid por un presunto delito continuado de estafa. Según se afirma en la denuncia, la empresa Haibu 4.0 Colmenas SL había puesto en marcha su negocio sin autorización tanto en la capital como en el municipio de Pozuelo de Alarcón. Según el escrito, se incumplirían las normas de habitabilidad. De esta forma, se estaban comercializando habitáculos en alquiler, con unas medidas de 1,2 metros de alto por 2,2 metros de largo, por precios que oscilan entre los 175 y 275 euros al mes -con la pandemia los precios oscilan entre los 120 y 150 euros-. Los inquilinos debían abonar una fianza de 300 euros para poder formalizar el contrato.

MERCEDES GONZÁLEZ PRESENTÓ DATOS FALSOS

Esta red de pisos colmena fue cerrada en Madrid, con una mala publicidad. “Todo esto se va a adjuntar” en la demanda, ha sostenido Olivé, quien desconoce a qué interés responde Mercedes González por haber estado cargando contra esta entidad. Según ha explicado, los filtros de seguridad detectaron que la diputada socialista solo dio como verdadero su nombre en el registro, el resto de datos eran “falsos”. Comprobaron que era ella a través de su perfil público de Twitter.

Olivé ha demandado a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y a su mano derecha, Janet Sanz, junto a la CUP; la alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín; y contra la diputada socialista en Madrid Mercedes Gonzalez.

MUCHOS CAMBIOS, POCO TRAMPOLÍN

Para poder comparar una sucesión de cargos tan rápida hay que remontarse a la época de 1991 a 1994, con Felipe González en el Gobierno. En tan sólo cuatro años se cambió al delegado del Gobierno en cuatro ocasiones. Segismundo Crespo Valera; Miguel Solans Soteras; Arsenio Lope Huerta; y María del Pilar Lledó Real ocuparon esta poltrona.

La Delegación del Gobierno en Madrid ha tenido una notable relevancia en el pasado la Delegación del Gobierno en Madrid, encargada de autorizar manifestaciones y temas de Seguridad. Uno de los caso más conocidos es de Cristina Cifuentes, reconocida por su decisión de parar a los manifestantes de “Rodea el Congreso”. A raíz de sus decisiones para parar a la extrema izquierda, Cifuentes abrió la puerta a la Asamblea de Madrid y de ahí a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Pero es casi una excepción.