El Supremo podría sentenciar el Caso Koldo con una rebaja de las penas

El Tribunal Supremo adelantará previsiblemente este martes el resultado de la deliberación sobre el juicio del Caso Koldo o Caso Mascarillas, en el que fueron juzgados el ex ministro José Luis Ábalos, su ex asesor Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama. Las condenas se reducirán conforme a lo pedido por el fiscal anticorrupción Alejandro Luzón. Si todo va bien, el anuncio se producirá durante la mañana al reunirse el lunes el tribunal para deliberar.

De esta manera, el Alto Tribunal imitará el proceso ya seguido con el juicio a Álvaro García Ortiz, ex Fiscal General del Estado (FGE), cuando anunció la sentencia y las penas establecidas en la misma pero tardaron 3 semanas en ofrecer el fallo entero motivado con los votos de los miembros del Tribunal.

El presidente de la Sala Segunda, Andrés Martínez Arrieta, habría trabajado duramente para intentar que los siete jueces votasen por unanimidad la sentencia, pero se desconocer si finalmente será así o una de las dos magistradas emitirá un voto discrepante del sentimiento general de la sentencia.

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La Fiscalía pidió 24 años de cárcel para Ábalos y 30 las acusaciones populares. En el caso de Koldo García la Fiscalía reclamó 18 años y seis meses y las acusaciones populares lo elevaron a 29 años. Para el empresario Víctor de Aldama el fiscal solicitó 7 años de cárcel frente a los 5 que pedían las acusaciones populares por colaboración con la Justicia. El ex ministro sería quien acumularía las penas mayores.

En cualquier caso, parece que las condenas quedarán reducidas de manera considerable, aunque parece que nadie librará de la cárcel tanto a Ábalos como a Koldo García.

El juicio por el Caso Koldo quedó visto para sentencia el pasado mes de mayo, tras un brillante informe del fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón. El fiscal calificó delitos, justificó reducciones de pena y argumentó uno a uno los delitos que se le atribuyen a los acusados, con vocación didáctica para que todo el mundo lo entendiese y sin la posibilidad de réplica alguna. Luego, después de dos horas de informe, se recostó en su sillón y por primera vez en un mes, sonrió, como quien por fin soltaba una pesada carga.

El fiscal del Caso Koldo

Mientras Luzón iba desgranando delitos y ejemplos de la comisión de los mismos y por tanto el argumento de organización criminal, calificaba de «fidelísimo» a Koldo García, respecto de Ábalos, hablaba del lenguaje convenido de las «lechugas», «chistorras» y el café (teléfonos seguros) e introducía la figura del «arrepentido» con Aldama.

Luzón recordó que «por imperativo legal» no podía rebajar su petición de 7 años de cárcel para Aldama, pero que estaría encantado de no oponerse a que la acusación popular la rebajase, si lo estimaba oportuno. Algo que así fue, ya que la acusación popular pasó de pedir 7 años de cárcel para Aldama a 5 años y 2 meses.

Aldama llegando al Supremo el miércoles 29 de abril. EP
Aldama llegando al Supremo el miércoles 29 de abril. EP

Dijo el fiscal que las pruebas de cargos son «demoledoras, basta con seguir las cadenas de whatsapps, que están completamente volcados en las evidencias», respondiendo así a las quejas de Koldo y Ábalos de que las conversaciones estaban descontextualizadas. Habló de los pagos reflejados en esos mensajes, recordó uno de «Moreno diciendo a Serrano que pagaron a Koldo ayer», ambos socios de Aldama.

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Luzón añadió que durante el período investigado por la UCO se demostró que Koldo García pagó 94.800 euros a Ábalos sin justificación y que, en el mismo período, Ábalos jamás sacó efectivo de un cajero automático ni lo retiró del banco.

Así llegó hasta marzo de 2020 cuando dijo que como Aldama andaba por el ministerio de Ábalos «no iba a dejar escapar el lucrativo negocio de las mascarillas» y dejó claro que no era objeto de litigio la legalidad del contrato, sino el uso de la información privilegiada para conseguir ese contrato y que «se ajustó el objeto del contrato en favor de los intereses de los vendedores, no del ministerio», para explicar el paso de 4 a 8 millones de mascarillas..

Terminó Luzón su intervención de dos horas echando un capote a Aldama al reconocer la figura del arrepentido y explicar que su declaración fue «determinante» para destapar la trama. Habrá que esperar si al Tribunal Supremo también le convence la figura del arrepentido y rebaja los 7 años de prisión pedidos para Aldama.