Raquel Sánchez explota aún más a los conductores asalariados para paliar el parón de los autónomos

El parón indefinido de los transportistas está empezando a hacer estragos en los comercios. Supermercados con estantes vacíos, tiendas sin productos, fabricas bajo mínimos y diversas marcas contando los días hasta los que podrán seguir manteniendo su actividad. El cese del ejercicio ha sido convocado por Plataforma para la Defensa de Transportes a la que se están uniendo cada vez más asociaciones. Una situación para la que la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha encontrado una solución. Sánchez pretende explotar aún más a los conductores asalariados con el fin de paliar el cese de actividad que están llevando a cabo los transportistas autónomos. La medida ha sido tomada ante la incapacidad de la titular de Transportes de llegar a un acuerdo con la patronal, a los que solo ha ofrecido medidas a medias.

La huelga de transportistas lleva 8 días consecutivos activa y, de momento, no hay expectativas de que vaya a concluir. Y menos con los acuerdos que está proponiendo la ministra de Transportes. Raquel Sánchez se ha reunido en varias ocasiones con las principales asociaciones de transportistas para intentar llegar a una solución, pero ha fracasado en sus intentos. Por eso, ha decidido tomar una drástica medida que permita paliar las consecuencias del parón. La titular de Transporte, para solucionar el problema de desabastecimiento que está sufriendo España, pretende explotar todavía más a los conductores asalariados, mientras los transportistas autónomos continúan con el cese indefinido de su actividad.

Los conductores asalariados pasarán de 9 hora de conducción al día a 11 para paliar el parón de los autónomos

La «solución» de Sánchez ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), donde se detalla que se exceptúa temporalmente el cumplimiento de las normas de tiempos de conducción y descanso en los transportes de mercancías. Es decir, van a ampliar las horas que los conductores asalariados pueden trabajar. A partir de ahora, el límite de conducción diaria pasa de 9 horas a 11; el semanal de 56 a 60 horas; y el descanso diario se reduce de 11 horas a 9. Toda una explotación que sufrirán los empleados asalariados para solventar la situación de desabastecimiento y la incapacidad de la ministra para llegar a un acuerdo con la patronal.

Y es que, Raquel Sánchez no ha sido capaz de responder ante las reivindicaciones del colectivo. El último fiasco ha sido ofrecerles una reducción efectiva del precio del gasóleo para los transportistas, siguiendo un modelo similar al de Francia. Así, una parte de la bonificación del precio será sustentada por el presupuesto público y otra correrá a cargo de las distribuidoras o comercializadoras de combustibles. Esta medida supondrá en torno a 500 millones de euros de ayuda para el sector.

Por su parte, las asociaciones han solicitado la prohibición de la carga y descarga por parte de los conductores, la reducción de los tiempos de espera de dos horas a una o la lucha contra la competencia desleal. Así como, la no implantación de peajes en las autovías y carreteras convencionales, paliar la escasez de conductores, la creación de aparcamientos seguros, estudiar la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social de los conductores o implementar ayudas para la digitalización del transporte. Sin embargo, Sánchez ha fracaso en su misión y los efectos de la huelga se están empezando a notar.

De esta forma, algunas empresas ya están advirtiendo de los estragos que está causando el parón. Danone, multinacional agroalimentaria francesa, ha avisado que en un plazo de 24 horas podría verse obligada a interrumpir de forma temporal su actividad en las cuatro plantas que tiene en España de productos lácteos y en las tres de agua mineral natural. La empresa francesa no es la única que ha advertido de los problemas de desabastecimiento que están sufriendo. Heineken ha afirmado que, si la situación se mantiene, les será muy difícil suministrar sus productos a comercios, bares y restaurantes.

PERE NAVARRO ENFADADO

Al director general de Tráfico no le ha tenido que sentar nada bien la «solución» de la ministra. Pere Navarro ha hecho grandes esfuerzos por reducir las siniestralidad en las carreteras con una serie de medidas que se recogen en la Ley de Tráfico. Y, los tiempos de conducción y descanso se encuentran entre estas normas. Según recoge dicha legislación, el tiempo máximo de conducción diario no puede exceder de 9 horas, salvo dos veces a la semana que puede llegar a las 10 horas. Algo que, a partir de ahora, los transportistas incumplirán y que supone una falta leve que conlleva una sanción entre 301 y 400 euros.

Además, la ley también recoge que cuando esta infracción sea detectada durante su comisión en carretera deberá ordenarse la inmediata inmovilización del vehículo hasta que se supriman los motivos determinantes de la infracción. Asimismo, cuando el vehículo todavía deba recorrer una distancia superior a 30 kilómetros para llegar a su destino, deberá ordenarse la inmediata inmovilización del vehículo hasta que se supriman los motivos determinantes de la infracción. Por lo tanto, la solución estrella de la ministra, además de suponer una explotación para los transportistas asalariados, puede incluso costarles dinero. Todo para cubrir su incapacidad de llegar a acuerdos y su fracaso a la hora de contentar a los conductores.