Alberto Garzón dice adiós tras actuar de ‘salvador’ y ‘enterrador’ de IU

Alberto Garzón dice adiós. El único diputado que en las elecciones generales de 2011 traía los aires del 11M, esos que tardarían en marcar la agenda española hasta 2014, se marcha de la primera línea pública en un momento que él considera como el inicio de una nueva etapa política.

«No solo cederé el testigo dentro del Consejo de Ministros, sino que también cesaré mi responsabilidad como coordinador de Izquierda Unida. Se trata de una decisión muy meditada y que formaba parte de la hoja de ruta que personalmente asumí hace tiempo. He esperado a este momento para sincronizar mi decisión final con el cambio de fase política», señala en una carta a la militancia de IU.

Garzón pretende dejar tanto el liderazgo Izquierda Unida como su puesto en el Consejo de Ministros a la eurodiputada y portavoz federal de la coalición, Sira Rego, que para hacerse con la vara de mando orgánica quizá tenga que vencer a Amanda Meyer, mano derecha de Enrique Santiago (secretario general del PCE y aspirante a una secretaría de Estado).

Sobre el pasado, Garzón dice que «sin las movilizaciones del 15-M y sin la ruptura del tradicional sistema de partidos en 2014, las cosas hubieran sido muy distintas. Aquellos acontecimientos pusieron a IU en un inmenso aprieto, porque nuestra fuerza política encarnaba en gran medida los valores y principios que querían abrirse paso en nuestra sociedad, sobre todo en las generaciones más jóvenes, pero no éramos nosotros como fuerza política quienes rentabilizábamos electoralmente esas nuevas aspiraciones».

«Durante todos estos años he visto lo mejor y lo peor de la política, y ambas cosas me han atravesado implacablemente. He empleado demasiado tiempo en tratar con gentes que no cuidan a sus semejantes y para los cuales la política es solo una forma de aplastar al que piensa diferente. No es esa mi concepción de la política», añade.

ASÍ SALVÓ GARZÓN A IU EN LAS GENERALES DE 2015

El carácter templado y pragmático de Alberto Garzón, que tiene un perfil más cercano al de un ensayista postmarxista que al de un líder comunista al uso, ha sido siempre advertido con recelos por parte de la vieja guardia del Partido Comunista de España.

Pero lo cierto es que el coordinador federal de Izquierda Unida ha salvado en poco siete años la viabilidad electoral y económica de una coalición que en 2015 tenía visos de quedarse fuera del mapa político tras la irrupción de Podemos.

Garzon2 Moncloa
Garzón.

En las elecciones generales de diciembre de 2015 IU, integrada en la coalición Unidad Popular, consiguió dos escaños por la Comunidad de Madrid bajo el liderazgo de Garzón, que negociaría en una condición ventajosa ante Pablo Iglesias la integración del heredero del PCE en Unidas Podemos, que se relamía ante un sorpasso al PSOE que no cristalizó en 2016.

REDUCCIÓN DE DEUDA Y ENTRADA EN EL CONSEJO DE MINISTROS

La venta de la histórica de sede de la calle Olimpo de IU en 2020 al Ayuntamiento de Madrid supuso la puntilla al proyecto de Garzón para rebajar la deuda de la coalición, que en 2016 estaba ahogada con once millones de euros en números rojos y que ahora ‘respira’. Garzón irrumpió en el Consejo de Ministros como ministro de Consumo, impulsor de un Decreto-ley que puso coto a la publicidad del Juego en los medios de comunicación.

IU recordó que el juego tiene «una especial incidencia no solo entre los grupos más vulnerables de la clase trabajadora, sino que se dirige premeditadamente y se busca extender precisamente en los ambientes y barrios más desfavorecidos. Sus efectos los terminan pagando las personas jóvenes o aquellas con menos ingresos, cuyos problemas se agravan. La responsabilidad y el trabajo político están ahí para evitarlo».

«Los datos concretos están ahí: mientras los fondos dedicados a promocionar el juego a toda costa se triplicaban en los últimos cuatro años, el consumo de juegos de azar entre jóvenes de 18 a 25 años pasaba del 28% de los nuevos jugadores en esta franja de edad en 2017, a aumentar 12 puntos y alcanzar el 40% apenas dos años después», añadieron.

El ‘salvador’ de IU, con el paso del tiempo, parece haberse convertido en su ‘enterrador’ ya que Sumar les dejó sin puesto de salida por la Comunidad de Madrid y sin portavocía en el Congreso de los Diputados.