IU ve en Marruecos un peligro para la soberanía mientras Sumar limita su respuesta a la externalización de fronteras

Antonio Maíllo y Enrique Santiago elevan el tono contra Rabat tras la crisis de Ceuta. La dirección de Sumar, en cambio, centra su discurso en pedir a la UE el fin de la externalización de fronteras.

Izquierda Unida ve en Marruecos un peligro para la soberanía; Sumar prefiere hablar de externalización de fronteras. El contraste no es solo retórico: llega después de la crisis migratoria de Ceuta y de la amenaza de Rabat de romper el tratado de extradición con España.

El coordinador general de IU, Antonio Maíllo, alertó el jueves de los movimientos del régimen marroquí y situó la discusión en un terreno incómodo para el Ejecutivo: la soberanía. En un mensaje difundido en X, el también diputado andaluz recordó que la entrada masiva de migrantes de finales de julio dejó “más de un centenar de víctimas inocentes provocadas por la pasividad del régimen marroquí”.

“Y ahora la dictadura sube la apuesta, mantiene la amenaza y reclama Ceuta y Melilla”, escribió Maíllo. “¿Alguien duda todavía de dónde está el peligro para nuestra soberanía?”, añadió, después de que trascendiera que Rabat estudia romper el convenio de extradición. La alusión a las dos ciudades autónomas sitúa la crisis en el plano de la integridad territorial, no solo en el de la gestión migratoria.

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La posición de IU no se limita al coordinador. El portavoz de Izquierda Unida en el Congreso, Enrique Santiago, acusó a Marruecos de “utilizar a migrantes y refugiados para atacar a España, mientras cobra de la Unión Europea”. Y añadió: “Nos amenaza por ser un Estado de derecho que respeta los derechos humanos de las personas, lo que no hacen ellos”.

Dos marcos para una misma crisis

Lo que plantea IU tiene una lectura de soberanía clásica: Ceuta y Melilla no son una mercancía negociable, y el régimen marroquí actúa como un actor hostil cuando endurece la amenaza migratoria. La dirección de Sumar, sin embargo, ha preferido desplazar el foco hacia Bruselas y hacia una política migratoria que considera fallida.

Esa es la línea de Enrique Santiago como portavoz de Sumar de Justicia e Interior: la actuación de Marruecos debería llevar a la Unión Europea a “acabar con la política de externalizar fronteras”. El mensaje no niega la presión de Rabat, pero la enmarca como consecuencia de un modelo europeo que subcontrata la contención migratoria.

La distancia entre IU y Sumar no es una disputa de tono: es una diferencia de marco sobre qué debe discutir la izquierda cuando Marruecos aprieta.

El peso de IU y los límites de Sumar

La firmeza de Izquierda Unida no es un movimiento aislado. En el espacio de Sumar, IU mantiene una estructura territorial y una cultura organizativa que le permite fijar posición sin esperar a la dirección. Eso explica que Maíllo y Santiago hayan marcado el paso mientras la plataforma opta por un mensaje institucional centrado en la externalización.

Ese reparto de papeles tiene lógica interna: IU puede permitirse un discurso más duro en un asunto sensible para la política exterior del Gobierno, mientras que Sumar cuida la convivencia con el PSOE. No siempre esa división es pacífica, pero en la crisis de Ceuta ha servido para canalizar la tensión sin abrir una crisis de coalición.

La Dinámica de Coalición

La crisis de Ceuta ha vuelto a mostrar que la política exterior no es un capítulo cerrado, y dentro de la coalición conviven dos lógicas distintas. Izquierda Unida eleva la alerta soberanista y Marruecos queda señalado como un actor hostil; Sumar, desde la portavocía de Justicia e Interior, prefiere una salida europea que ataque la externalización. Las dos posiciones conviven sin la misma temperatura.

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Para el PSOE, la relación con Rabat es un activo estratégico en el control migratorio; para IU, la pasividad del régimen marroquí resulta inaceptable tras dejar “más de un centenar de víctimas inocentes” en la entrada masiva de finales de julio. Ese desacuerdo, hoy contenido, puede volverse más complejo si Marruecos confirma la ruptura del tratado de extradición o si el debate migratorio regresa al Congreso. La sesión de control de septiembre medirá si la división se queda en los marcos o se convierte en una disputa abierta.

Ficha del Caso

  • El caso: La crisis migratoria de Ceuta y la amenaza de Marruecos de romper el tratado de extradición revelan dos marcos distintos dentro del espacio de Sumar.
  • Datos importantes: Antonio Maíllo y Enrique Santiago son coordinador general y portavoz parlamentario de IU; el episodio dejó “más de un centenar de víctimas inocentes”, según IU.
  • Resumen: IU sitúa el debate en la soberanía y Sumar lo lleva a la externalización europea; la coalición PSOE-Sumar mantiene la tensión sin crisis abierta.