Covite critica el silencio institucional ante más de 60 imágenes de ETA en la Korrika

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite, ha documentado más de 60 imágenes de miembros de ETA exhibidas durante toda la Korrika, una carrera celebrada cada dos años «con el propósito de recaudar dinero para la empresa AEK, dedicada a la enseñanza y alfabetización del euskera entre personas adultas» y ha criticado el «silencio institucional».

Desde Covite, en un comunicado, han denunciado la «perversión total» del objetivo principal de la Korrika a causa de «esta demostración obscena de apoyo a los terroristas de ETA en que se convierte la carrera en cada una de sus ediciones».

«Mezclar una reivindicación cultural y loable, como es el uso del euskera, con una reivindicación inmoral, como es el apoyo a los terroristas de ETA, es indigno y no hace ningún favor al objetivo principal de la Korrika», ha resaltado la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez.

El colectivo también ha denunciado que en varios kilómetros comprados por Sortu o Etxerat los testigos de la Korrika «han sido cedidos a etarras», como ha sido el caso del kilómetro 2.459 en Andoain, «cedido a la dirigente etarra Ainhoa Ozaeta», o el 2.489 en Hernani, «cedido a los etarras Gorka Loran y Garikoitz Arruarte».

«Teniendo en cuenta que portar el testigo de la Korrika se considera todo un honor, es absolutamente indigno que se les haya cedido a miembros de ETA», han censurado, al tiempo que han reprochado el «silencio sepulcral» de la mayoría de las instituciones públicas y de «una parte de la sociedad civil» en torno a esta cuestión.

«Son muchos los ayuntamientos que han comprado kilómetros en esta edición de la Korrika. También lo ha hecho el Gobierno vasco, las tres diputaciones forales, el Parlamento navarro o el Gobierno de Navarra, entre otras instituciones públicas. Nuestros representantes públicos deberían haber sido los primeros en alzar la voz ante esta aberración, y la mayoría no lo han hecho», ha censurado Ordóñez.

«RESPONSABILIDAD» DE AEK

Asimismo, desde Covite han señalado la «responsabilidad directa» de AEK en que «este tipo de actos se sucedan, dada la participación de muchos de sus portavoces en las peticiones de excarcelación de los presos de ETA» durante la carrera.

En ese sentido, han puntualizado que «en ningún momento se ha pretendido criticar a todos los participantes de la Korrika, sino a aquellos que exhiben imágenes de etarras y a AEK por permitirlo, no condenarlo, y en algunos casos por colaborar activamente en la exaltación o solicitud de excarcelación de los etarras». «Dichos actos llevan ocurriendo desde la primera edición del festival, que tuvo lugar en 1980, sin que la organizadora haya tomado nunca medidas al respecto», han añadido.

«Seguro que en ediciones pasadas de la Korrika la exhibición de apoyo a los presos de ETA habrá sido mucho mayor que en esta ocasión, pero cada vez quedan menos presos de ETA en la cárcel, razón por la que el número de etarras exhibido es menor en cada edición», han precisado.

Desde el colectivo han hecho hincapié en que, en la pasada edición, en 2022, AEK «intentó justificar su inacción ante estos hechos aduciendo que enviaron una carta manifestando que la Korrika es exclusivamente una reivindicación a favor del euskera» y que «no se podía controlarlo todo».

No obstante, en su opinión, «la propia Korrika ha demostrado este 2024 que, al contrario de las declaraciones de AEK, sí puede poner freno a actuaciones que la organización considere inaceptables». «Esto se puso de manifiesto en el kilómetro 2.382 en Beasain, que fue adquirido por CAF, cuando unos individuos intentaron boicotear el kilómetro de la empresa, acusándolos de cómplices del genocidio», ha explicado.

«En apenas dos segundos aparecieron trabajadores o voluntarios de la organización para apartar a los boicoteadores del camino. Jamás se ha realizado una actuación similar cuando se han exhibido imágenes de etarras o se han hecho proclamas a favor de su excarcelación. Con lo cual, es mentira que no pueden ‘controlarlo todo’, simplemente no quieren impedir que haya reivindicaciones a favor de los presos de ETA», han reprochado.