Ayuso defiende la libertad en México y carga contra el socialismo

La presidenta regional reivindica la Hispanidad y ataca a la izquierda en un foro universitario de Ciudad de México. La oposición madrileña censura el coste, la agenda sectaria y la duración de la estancia. Sheinbaum ya la había tachado de 'imperialista' antes del acto.

Isabel Díaz Ayuso ha convertido su viaje institucional a México en un altavoz global de su ideario liberal. En la Universidad de la Libertad de Ciudad de México, la presidenta de la Comunidad de Madrid pronunció este lunes un discurso sin matices: 'Del socialismo se sale. Vaya si se sale de sus cadenas'. La frase, recibida con una ovación cerrada, resume el tono de una intervención que combinó la reivindicación de la Hispanidad, la crítica frontal a la izquierda y un llamamiento a la organización liberal ante la 'sociedad del odio'.

Ante un foro universitario que apenas suma tres años de andadura, Ayuso desplegó un diagnóstico severo sobre la 'decadencia' que, a su juicio, conduce a la 'muerte de las democracias'. Citó la erosión institucional, el desprecio a la oposición y el desdén por el Parlamento como síntomas que anteceden a regímenes totalitarios, un esquema que extendió expresamente a España y a México.

La dirigente madrileña enlazó ese declive con el papel de la Hispanidad como espacio de resistencia: 'Venimos a defender la Hispanidad, claro que sí, es una forma alegre, mestiza, en torno a unos valores que son los que más prosperidad nos han dado'. Invitó a dejar de lado la 'versión siempre acomplejada de supuestas conquistas' y a poner el foco en los 600 millones de hispanohablantes que comparten un legado común.

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Un discurso sin complejos que cosecha críticas en Madrid

El eco de la intervención de Ayuso en México ha sido inmediato en la Asamblea de Madrid. La portavoz socialista, Mar Espinar, cargó contra la presidenta regional hablando de vergüenza ajena y le reprochó que su viaje no represente a los españoles. Sus palabras fueron especialmente duras al calificar de narcisista una gira que incluye actos con medios afines y reconocimientos costeados, según la oposición, con dinero público.

También Óscar López, desde el Gobierno central, puso el foco en la duración de la estancia —diez días— y en los motivos aparentes de la agenda. Mencionó el musical de Nacho Cano, medallas que calificó de costosas y contactos en Latinoamérica que interpretó como gestión de futuro personal de la líder del PP madrileño.

Manuela Bergerot, portavoz de Más Madrid, añadió el calificativo de 'provocación colonialista' y denunció que Ayuso se limitó a reunirse con formaciones de derechas y universidades privadas, obviando interlocutores del Gobierno mexicano que pudieran contrarrestar su relato.

La presidenta usa México para reafirmar un relato que, más que tender puentes, consolida el frente interno madrileño, mientras la oposición intenta que el viaje se lea en clave de gasto suntuario.

El pulso con Sheinbaum y el coste político para Madrid

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ya había tachado a Ayuso de 'imperialista' antes incluso del acto en la Universidad de la Libertad. El cruce de declaraciones subraya la fractura entre el modelo liberal que exporta la Comunidad de Madrid y los gobiernos progresistas latinoamericanos, pero también plantea preguntas sobre la eficacia de este tipo de viajes institucionales.

En esta redacción observamos que el viaje de Ayuso a México se enmarca en una estrategia de proyección exterior que la Comunidad de Madrid viene cultivando desde la anterior legislatura, con visitas a Israel, Estados Unidos o Corea del Sur. En aquella ocasión se priorizaban acuerdos económicos y de innovación. Ahora, sin embargo, el contenido es esencialmente ideológico y la agenda se ha concentrado en foros privados y reuniones con partidos afines, sin que se haya anunciado ningún convenio comercial o de cooperación con instituciones mexicanas.

La cuestión del gasto, aireada por el Ejecutivo central, sobrevuela la polémica. La oposición habla de 300.000 euros por medalla, aunque la Comunidad no ha detallado el coste total del desplazamiento. Cabe recordar que en 2024 el Gobierno regional aprobó un incremento de la partida de viajes institucionales, justificado en la necesidad de atraer inversión. Si este viaje no se traduce en resultados medibles, el debate sobre su utilidad se intensificará en la Cámara regional.

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En paralelo, el discurso de Ayuso en México tendrá consecuencias en el mapa político madrileño. Reafirma su posición como referente del ala más combativa del PP y engrasa su discurso ante un electorado que valora la confrontación con la izquierda. Pero, al mismo tiempo, alimenta un flanco parlamentario que sus adversarios explotarán en las próximas sesiones de control. El debate deja de ser una anécdota internacional para convertirse en munición de la política local.