Rodalies pone fin a las restricciones de velocidad en junio

A partir de junio, las líneas de Cercanías recuperan la frecuencia de paso habitual tras más de dos años de limitaciones por obras. La eliminación total de las restricciones de velocidad reducirá los tiempos de viaje hasta un 20% en los trayectos más afectados, según confirman fu

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Usuarios de todas las líneas de Rodalies que circulan por la red de Cercanías de Barcelona y área metropolitana.
  • ¿Cuándo ocurre? A partir de junio de 2026, fecha en la que está previsto el levantamiento total de las restricciones.
  • ¿Qué cambia hoy? Se recupera la frecuencia de paso original; los tiempos de viaje se reducen entre un 15 % y un 20 % en los trayectos más castigados.

Según una información de de CatalunyaPress a la que ha tenido acceso Moncloa.com, Rodalies de Catalunya prevé eliminar en junio todas las restricciones de velocidad impuestas por las obras de mejora de la red. La vuelta a la normalidad completa está a un mes vista. El operador ferroviario, que depende del Govern de la Generalitat, no ha concretado aún la fecha exacta, pero fuentes del Departament de Territori confirman que el objetivo es que en las próximas cuatro semanas los trenes circulen sin las limitaciónes que han marcado el día a día de cientos de miles de viajeros.

Limitaciones de velocidad que dicen adiós

Las restricciones comenzaron hace más de dos años, cuando el gestor de infraestructuras ferroviarias Adif puso en marcha un ambicioso plan de renovación de vías, señalización y sistemas de seguridad en varios puntos críticos del área de Barcelona. Eso obligó a reducir la velocidad en tramos como la R2 sur (Barcelona-Sant Vicenç de Calders), la R4 norte (Cerdanyola del Vallès-Manresa) y los accesos a la estación de Sants, entre otros. En muchos casos, la velocidad máxima pasó de 120 a 80 km/h, lo que alargó los tiempos de viaje entre 5 y 15 minutos, según el recorrido.

La ejecución de las obras, en su mayoría nocturnas y durante fines de semana, provocó también interrupciones puntuales y transbordos alternativos. Ahora, con el fin de los trabajos principales, la retirada de esas limitaciones devolverá la operativa a los parámetros anteriores a la crisis postpandemia. La web oficial de Rodalies actualizará progresivamente los horarios a medida que se vayan liberando los tramos.

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El calendario de supresión se articulará, muy probablemente, en dos fases: una primera que afectará a las líneas R1, R3 y R4, y una segunda, a mediados de junio, para las R2 y los servicios regionales del sur. Eso sí, el dispositivo está diseñado para que antes de que empiecen las vacaciones estivales todo el servicio haya recuperado la marcha normal.

Lo que ganan los viajeros a partir de junio

La supresión de las restricciones no solo significa ahorro de minutos en cada trayecto. También implica un incremento inmediato de las frecuencias en hora punta. Líneas como la R1 (Molins de Rei-Mataró) o la R4 (Sant Vicenç de Calders-Manresa) volverán a ofrecer trenes cada 7 u 8 minutos en las franjas de máxima demanda, frente a los 10-12 minutos que han sido habituales durante las obras. Eso se traduce en menos aglomeraciones y, por tanto, en una experiencia de viaje más confortable para los casi 400.000 usuarios diarios del núcleo de Barcelona.

Recuperar la frecuencia habitual es una buena noticia, pero los usuarios llevan tanto tiempo esperando que el júbilo será contenido: la paciencia se ha convertido en desconfianza.

Además, los trenes semidirectos —como los que conectan Vilanova i la Geltrú con Barcelona en apenas 35 minutos— recuperarán su plantilla horaria completa. En trayectos como Mataró-Barcelona o Vilafranca del Penedès-Barcelona, el tiempo ahorrado será de más de 10 minutos por viaje, una ganancia nada desdeñable para quien hace ese recorrido dos veces al día.

El calendario de obras y la paciencia del pasajero

El plan de renovación de la red de Rodalies no termina aquí. Aunque junio supone un punto de inflexión al eliminarse las restricciones de velocidad, el gestor ferroviario mantiene en cartera otros proyectos de gran calado, como la integración del Arco Metropolitano de Barcelona o la futura estación de la Sagrera. Sin embargo, para los usuarios, el final de los límites de velocidad es el primer hito tangible en años de promesas incumplidas.

La memoria reciente pesa. En 2023 y 2024, los cortes y las demoras fueron constantes, a menudo sin la comunicación ágil que reclamaban los pasajeros. Ahora, la Generalitat se la juega: devolver la fiabilidad al servicio es clave para recuperar la confianza ciudadana y, de paso, para que el Govern de Salvador Illa pueda exhibir gestión en un ámbito tradicionalmente señalado como caótico. Moncloa, por su parte, sigue de cerca el desenlace, ya que el traspaso integral de Rodalies a la administración catalana sigue siendo un punto de fricción en la agenda bilateral.

Mientras, las asociaciones de usuarios celebran la noticia pero piden prudencia. Fuentes de la plataforma de viajeros consultadas por Moncloa.com advierten de que “hasta que no veamos los trenes circular a la velocidad prevista, mantendremos la guardia alta”. La previsión oficial, no obstante, es firme: junio será el mes en que Rodalies recupere, por fin, el ritmo que nunca debió perder.

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