EEUU destruye seis lanchas iraníes en el Estrecho de Ormuz

El almirante Brad Cooper despliega 15.000 militares, destructores Aegis y más de cien aeronaves para forzar la reapertura del estrecho. El alto el fuego del 8 de abril queda en cuestión y el bloqueo naval sobre Irán sigue activo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Mando Central estadounidense ha destruido seis lanchas rápidas iraníes y ha interceptado misiles de crucero y drones lanzados por la Guardia Revolucionaria en el Estrecho de Ormuz.
  • ¿Quién está detrás? CENTCOM, bajo mando del almirante Brad Cooper, ejecuta una operación con 15.000 militares, destructores Aegis y más de cien aeronaves para reabrir la navegación comercial. Frente a ellos, el IRGC.
  • ¿Qué impacto tiene? El alto el fuego del 8 de abril queda en cuestión, el Brent reabre presiones al alza y el flanco energético europeo —España incluida— vuelve a quedar expuesto.

El ataque de EEUU a Irán en Ormuz se ha materializado este lunes con la destrucción de seis lanchas rápidas del IRGC y la interceptación de misiles de crucero y drones, según ha confirmado el almirante Brad Cooper, jefe del Mando Central estadounidense (CENTCOM). La operación, bautizada de facto como apertura forzosa del estrecho, despliega 15.000 militares, destructores de la US Navy y más de un centenar de aeronaves de base naval y terrestre.

Cooper ha rehusado pronunciarse sobre si el alto el fuego pactado el 8 de abril sigue vigente. Sí ha reconocido, en cambio, que la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) mantiene esfuerzos activos para ‘interferir’ en la operación ordenada por la Casa Blanca para reabrir la vía comercial. La elección léxica importa. Cuando un mando de cuatro estrellas habla de interferencia y no de hostilidades, Washington deja la puerta entreabierta.

Plataformas implicadas y armamento desplegado

El paquete defensivo descrito por Cooper rompe con la doctrina clásica de escolta uno-a-uno. CENTCOM ha optado por una arquitectura multicapa que combina destructores Arleigh Burke con sistema Aegis, helicópteros embarcados, aeronaves de patrulla marítima P-8 Poseidón, cazas embarcados F/A-18 Super Hornet y activos submarinos no detallados. La guerra electrónica complementa el dispositivo, con jamming sobre los sistemas de guiado de los drones Shahed-136 iraníes y de los misiles de crucero antibuque tipo Noor y Ghadir.

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‘El IRGC ha lanzado múltiples misiles de crucero, drones y lanchas contra los buques que protegemos. Hemos derrotado cada una de esas amenazas mediante la aplicación clínica de munición defensiva’, señaló Cooper en su comparecencia. Las lanchas rápidas iraníes destruidas pertenecen al inventario clásico del IRGC Navy: embarcaciones tipo Boghammar y Peykaap, de pequeño porte, alta velocidad y armadas con torpedos ligeros, ametralladoras pesadas y, en ocasiones, lanzaderas de misiles antibuque de corto alcance.

El almirante ha aclarado que el bloqueo naval estadounidense sobre Irán continúa activo y, en sus palabras, ‘excede las expectativas’. Ese bloqueo impide la entrada y salida de buques en aguas iraníes y constituye, en términos de derecho internacional, un acto de guerra al que Teherán todavía no ha respondido en la escala que algunos analistas anticipaban.

lanchas iraníes destruidas

Por qué Ormuz es la arteria que nadie puede permitirse cerrar

Por el Estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial y cerca de un tercio del GNL (gas natural licuado) que se mueve por mar. Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak y Arabia Saudí dependen de ese paso para colocar crudo y gas en mercados asiáticos y europeos. Los datos de la Agencia de Información Energética estadounidense sitúan el flujo medio diario en torno a los 21 millones de barriles.

El precedente histórico está en la Operation Earnest Will de 1987-1988, cuando la Marina estadounidense escoltó petroleros kuwaitíes durante la guerra Irán-Irak. Aquella operación se saldó con el incidente del USS Vincennes y el derribo del vuelo IR655 de Iran Air, con 290 civiles muertos. La memoria del Vincennes condiciona hoy las reglas de enfrentamiento de CENTCOM, que ha insistido en presentar la respuesta como puramente defensiva.

Cooper ha matizado que no se trata de escoltas tradicionales. ‘Si escoltas un buque, juegas uno contra uno. Tenemos un dispositivo defensivo mucho más amplio que cualquier escolta clásica’, explicó. La diferencia es doctrinal y operativa. La escolta protege un activo; el dispositivo multicapa protege un corredor. CENTCOM aspira a sostener la navegación comercial sin convertir cada mercante en blanco preferente.

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Equilibrio de Poder

Lo que observamos es una recalibración del rol estadounidense en Oriente Próximo bajo la segunda administración Trump. La doctrina transaccional con la que llegó a la Casa Blanca pierde fuelle cuando el precio del barril amenaza con disparar la inflación interna en plena precampaña de las midterms. Trump no puede permitirse que el Brent supere los 110 dólares en mayo. Por eso, la operación se vende como apertura comercial y no como castigo a Teherán.

Moscú observa con interés calculado. Un Estrecho cerrado dispara los precios y beneficia a los exportadores rusos, pero un escenario de guerra abierta entre Washington y Teherán arrastra a Irán —socio del eje BRICS+ (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica más nuevos miembros)— a una posición debilitada. El Kremlin prefiere a un Irán hostigado pero funcional, que mantenga la presión sobre el flanco sur de la OTAN sin colapsar. Bruselas, por su parte, juega a la espera. La Presidencia del Consejo Europeo ha emitido un comunicado pidiendo ‘contención’ sin condenar abiertamente la operación estadounidense ni los lanzamientos del IRGC. Equidistancia táctica.

Cuando Washington describe como ‘interferencia’ lo que sus propios buques contestan con misiles, está declarando una guerra acotada que no quiere llamar guerra.

Para España el impacto es directo y tiene tres frentes. Primero, energético: alrededor del 30% del GNL que importamos procede de Catar y Argelia, y aunque el gas argelino llega por gasoducto Medgaz, cualquier sobresalto en Ormuz tensiona el mercado spot al que recurre Enagás para cubrir picos. Segundo, militar: la base de Rota concentra cuatro destructores Aegis, el mayor despliegue antimisiles permanente de Estados Unidos en Europa, y dos de ellos podrían reasignarse al Quinto Flota si la crisis se prolonga, debilitando el flanco mediterráneo. Tercero, diplomático: Moncloa ha mantenido una línea de prudencia con Teherán que ahora resulta incómoda en el seno de la OTAN, donde Washington exige alineamiento explícito.

El riesgo inmediato es la escalada vertical. Si el IRGC pasa de las lanchas rápidas a los misiles balísticos antibuque tipo Khalij Fars, con cabezas de hasta 650 kilos y alcance de 300 kilómetros, las reglas cambian. Una sola impacto sobre un destructor estadounidense activaría el artículo 5 de la doctrina Trump, que es, en realidad, la libertad de respuesta sin condicionantes que Cooper subrayó dos veces en su comparecencia. La próxima ventana crítica son las 72 horas siguientes a la primera baja confirmada por bando, sea cual sea. Hasta nueva orden, nada.

Seguimos de cerca el próximo informe del Institute for the Study of War sobre la composición de fuerzas iraníes en Bandar Abbas y la convocatoria del Consejo del Atlántico Norte que la Secretaría General de la OTAN tiene pendiente de fijar para los próximos días. La fotografía del estrecho cambia cada hora.