El regreso de las figuras políticas a la primera línea suele estar cargado de simbolismo, pero en el caso de Borja Sémper, su reaparición ha tenido un matiz profundamente humano y estratégico. En el marco del desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, el portavoz y vicesecretario de Cultura y Deporte del Partido Popular ha escenificado su vuelta definitiva a la arena pública tras superar un proceso oncológico.
Con una determinación renovada, Sémper ha confesado que la posibilidad de que Alberto Núñez Feijóo sea presidente del Gobierno es el motivo por el cual vuelve “por segunda vez” a la política activa. El dirigente popular no solo ha reivindicado la figura del líder de la oposición, sino que ha elevado la vivienda a la categoría de “la verdadera prioridad nacional”, marcando una distancia sideral con la gestión del actual Ejecutivo.
Para Sémper, la confianza en el liderazgo de su partido es total y personal. Durante su intervención, ha dedicado palabras de profundo respeto hacia el presidente nacional del PP: “Los que trabajamos con Feijóo conocemos su enorme talla política y su extraordinaria capacidad de trabajo, pero también su enorme talla personal”.
Según el portavoz, el proyecto que encabeza el líder gallego se define por ser “serio, solvente, reformista, ambicioso y regenerador”, cualidades que considera imprescindibles para revertir lo que denomina el declive institucional y social derivado del actual mandato. Para Sémper, España se encuentra ante una encrucijada donde solo un proyecto de estas características puede ofrecer soluciones reales.
Un compromiso radical con la construcción de hogares
El punto de inflexión del discurso ha llegado al abordar la crisis habitacional que asola al país. Sémper ha sido tajante al anticipar que el próximo Gobierno del Partido Popular gobernará con el firme compromiso de “construir vivienda, construir vivienda y construir vivienda como si no hubiera un mañana”.
Esta afirmación no es un mero eslogan, sino una respuesta a lo que considera una urgencia vital para millones de ciudadanos, subrayando que “para millones de españoles su mañana depende de encontrar un hogar”. La vivienda no es solo un activo inmobiliario en el discurso de Sémper, sino el cimiento sobre el cual se debe “reconstruir la esperanza” de una sociedad que hoy se siente bloqueada por la falta de oportunidades.
Esta prioridad se engloba dentro de un cuarteto de ejes fundamentales que el Partido Popular ha diseñado para su futura acción de gobierno: vivienda, inmigración, prosperidad y buen gobierno. Sémper ha subrayado que “Alberto Núñez Feijóo tiene un proyecto político amplio que da respuesta a los grandes retos” actuales.
El portavoz ha denunciado que el relato del Ejecutivo de Pedro Sánchez es en realidad “un trampantojo, un juego de sombras que pretende distraernos de lo verdaderamente importante”, señalando que bajo el sanchismo la sociedad ha “terminado por aceptar con normalidad, sin que sea escandaloso, el ataque sistemático a los jueces”.

El diagnóstico frente al desgaste de las clases medias
La crítica al modelo económico y social ha ocupado una parte central de su alocución. Sémper ha lamentado que España haya normalizado lo inaceptable, aceptando ataques a los “medios de comunicación que fiscalizan a quien manda y a cualquier contrapoder que se atreva a levantar la voz”. Para el dirigente popular, este desgaste institucional es inaudito: “Es inaudito comprobar que hemos normalizado las cosas más extravagantes”.
En el plano económico, el portavoz ha sido severo al denunciar que el Gobierno “castiga a las fuerzas productivas y mima a las no productivas”, una política que, a su juicio, está “condenando a las clases medias, a los autónomos y a las pymes a ser más pobres, más precarias y más pequeñas”.
En este sentido, Sémper ha tildado el concepto de decrecimiento como algo “simplemente inmoral”, defendiendo en su lugar una política que incentive la creación de riqueza. Ha hecho hincapié en que hoy en día “es una heroicidad poner en marcha un negocio” en España, un escenario donde los ciudadanos sufren un empobrecimiento gradual.
“Los españoles cada vez pagamos más, pero recibimos menos”, ha sentenciado, advirtiendo que el Ejecutivo está “hurtando” el futuro a las nuevas generaciones que ven frustrado su sueño de independencia. La respuesta del PP ante este panorama es un proyecto que devuelva la rentabilidad al esfuerzo ciudadano y la dignidad a las instituciones.
Una política migratoria humanista y el retorno a la convivencia
Respecto a la gestión de fronteras, Sémper ha defendido una política migratoria humanista que se aleje de los discursos extremistas. Ha rechazado con la misma contundencia tanto las “puertas abiertas y el descontrol en las fronteras” como la “deshumanización del inmigrante”.
Su apuesta firme es que quien venga a España lo haga en “situación segura, digna y regular”, protegiendo tanto la seguridad nacional como los derechos fundamentales de las personas. Este enfoque pretende equilibrar el orden público con el deber moral de acogida, huyendo de la polarización que, según el portavoz, solo sirve para fragmentar más a la sociedad española.
Finalmente, el discurso de Borja Sémper ha concluido con una apelación a la unidad y a la convivencia ciudadana. Ha invocado a la España que “se saluda, se habla, convive, construye, da la mano al diferente y crea proyectos comunes y compartidos”. Su mensaje final ha sido una interpelación directa a todos los ciudadanos, afirmando que “estamos todos convocados a una España de esperanza, a una España que vuelva a funcionar y que, simplemente, merezca la pena”.
Con esta intervención, el portavoz del PP no solo marca su regreso personal tras la enfermedad, sino que redefine la hoja de ruta de una alternativa política que busca transformar la “prioridad nacional” de la vivienda en el motor del cambio.
