Óscar López ha usado este martes la sala de prensa de Moncloa para cargar contra Isabel Díaz Ayuso. El ministro y candidato del PSOE a la Presidencia de la Comunidad de Madrid la ha acusado de viajar a México para hacer contactos para su futuro, una afirmación que eleva la tensión preelectoral a escasos nueve meses de las urnas.
Según publica Okdiario, el también aspirante socialista enumeró cuatro posibles razones para la estancia de diez días de la presidenta regional en el país norteamericano. ‘Turismo, promocionar el musical de Nacho Cano, recibir medallas que pagamos todos los madrileños o hacer contactos en Latinoamérica de cara a su futuro’, ha detallado. A su juicio, ninguna de ellas tiene encaje institucional.
La acusación: cuatro motivos y una ausencia institucional
López, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros consultada por Merca2.es en la web de Moncloa, agregó que ‘no tiene precedentes’ y que le parece ‘realmente sorprendente’ que una jefa de Gobierno autonómica pase tanto tiempo fuera de su comunidad. De hecho, subrayó que Ayuso ‘no tiene la cabeza en Madrid’ justo cuando la región acumula varios frentes abiertos, desde las listas de espera sanitarias hasta la ejecución de los fondos europeos.
El viaje de la líder madrileña arrancó el pasado domingo y seguirá hasta el próximo miércoles. La agenda oficial, recogida por el propio Ejecutivo autonómico, incluye reuniones con gobernadores de varias regiones mexicanas y un reconocimiento: la Medalla de la Libertad del Congreso de Aguascalientes y las llaves de la ciudad, actos que para el ministro suponen ‘medallas que pagamos todos los madrileños’.
La derecha madrileña no ha tardado en contestar. Fuentes cercanas a la presidenta, en declaraciones recogidas por Okdiario, desvinculan el viaje de cualquier interés personal y destacan la oportunidad de estrechar lazos económicos con uno de los principales socios de la Comunidad.
La izquierda madrileña y el Gobierno mexicano se suman a las críticas
A las palabras de López se han unido otras voces. Miembros del gobierno de Claudia Sheinbaum han tildado a Ayuso de ‘súper fascista’ y han denunciado una agenda ‘racista y clasista’, lo que ha enrarecido aún más la visita. Mientras, la izquierda parlamentaria madrileña habla de ‘despropósito político’ y acusa a la presidenta de ‘pegarse la vidorra’ mientras los vecinos lidian con problemas cotidianos.
El viaje de Ayuso saldrá del foco mediático justo cuando arranque el debate sobre los nuevos presupuestos regionales, un extremo que los socialistas tratarán de aprovechar para vincular la ausencia de la presidenta con los incumplimientos de su programa. Sin embargo, el Ejecutivo regional insiste en que toda la información del viaje es pública y que se enmarca en las relaciones internacionales que cualquier comunidad autónoma mantiene.
La frontera entre el cargo ministerial y la campaña electoral se difumina cada martes en la sala de prensa de Moncloa.
El uso de las instituciones para la campaña: un patrón que se repite
No es la primera vez que Óscar López recurre a tribunas gubernamentales para desgastar a su rival. Desde que anunció su candidatura en diciembre de 2024, sus apariciones en TVE se han multiplicado: 36 entrevistas en distintos programas de la cadena pública, según el recuento de Okdiario. Cada comparecencia, además, va acompañada de un mensaje que difumina los límites entre el cargo de ministro de la Presidencia y el de aspirante al bastión madrileño.
Consultamos a fuentes socialistas, que reconocen en privado que la estrategia busca ocupar el espacio mediático que la presidenta domina desde 2021. Pero analizamos que este uso de plataformas institucionales para la confrontación electoral tiene un coste: desgasta la percepción de neutralidad de los poderes públicos y alimenta la polarización. En la Comunidad de Madrid, donde Ayuso supo canalizar el descontento con el Gobierno central en 2023 y 2025, la maniobra podría activar a su base más que erosionarla.
El precedente más cercano es el de 2023, cuando otros miembros del Gobierno usaron la rueda del Consejo para arremeter contra el PP madrileño en plena precampaña. Entonces, la justicia electoral amonestó al Ejecutivo por excederse en su papel institucional. Ahora, el calendario aprieta: las elecciones autonómicas de 2027 se perfilan como un plebiscito sobre el modelo de Ayuso, y cada martes de Moncloa se convierte en un acto de campaña anticipada.
La próxima comparecencia del Consejo de Ministros está prevista para el 12 de mayo. Habrá que observar si López mantiene el tono o si la polémica mexicana se apaga igual que llegó, entre reproches y declaraciones cruzadas.
