¿Por qué tienes antojo de chocolate antes de la regla? La respuesta está en tus hormonas

El irresistible antojo de chocolate que asalta a muchas mujeres justo antes de la regla no es un mito ni una simple debilidad golosa; tiene una explicación científica profundamente ligada a los vaivenes hormonales de ese ciclo mensual que marca tantas facetas de la vida. Esa necesidad casi incontrolable de una onza, una tableta o cualquier derivado del cacao parece una señal inequívoca del cuerpo pidiendo algo concreto, algo que quizá la naturaleza, con su sabiduría ancestral, ha dispuesto para mitigar ciertos efectos de esa fase. No se trata solo de un capricho pasajero, sino de una respuesta fisiológica compleja.

Detrás de este fenómeno tan extendido se esconden sutiles pero significativos cambios en la química cerebral y corporal, particularmente en los niveles de neurotransmisores como la serotonina y minerales esenciales como el magnesio. Estas sustancias juegan papeles cruciales en el estado de ánimo, el bienestar y la función muscular, y su descenso premenstrual podría ser el detonante de que el cuerpo busque compensación en alimentos específicos, señalando al chocolate como un candidato perfecto por su composición.

4
TRIPTÓFANO Y SEROTONINA: EL VÍNCULO NEUROQUÍMICO

Fuente: Freepik

La ciencia detrás del triptófano es fascinante. Este aminoácido no puede ser producido por nuestro cuerpo, por lo que debemos obtenerlo a través de la dieta. Una vez ingerido, cruza la barrera hematoencefálica y, en presencia de vitamina B6 y otros cofactores, se convierte en 5-HTP y finalmente en serotonina. Si los niveles de triptófano dietético son adecuados, el cuerpo tiene la materia prima necesaria para sintetizar serotonina, un proceso que es crucial para la regulación del sueño, el apetito y, sobre todo, el estado de ánimo.

Publicidad

En los días previos a la menstruación, cuando los niveles de serotonina tienden a descender, el cuerpo podría, de manera inconsciente, buscar alimentos que proporcionen este valioso aminoácido. El chocolate se presenta como una opción atractiva no solo por su contenido de triptófano, que es moderado pero presente, sino también por su palatabilidad, su capacidad para proporcionar placer inmediato, y su rica combinación de grasas y azúcares que pueden tener un efecto indirecto sobre la absorción de triptófano o simplemente sobre la liberación de endorfinas, otras sustancias químicas cerebrales asociadas al bienestar.