El debate sobre la conocida popularmente como «ley de nietos» ha escalado en los últimos días hasta convertirse en uno de los principales focos de confrontación política. Las declaraciones del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, sobre un supuesto uso electoral de las nacionalizaciones de descendientes de españoles han sido respaldadas por Vox y analizadas ampliamente en programas como Horizonte, dirigido por Iker Jiménez y Carmen Porter. Paralelamente, el periodista Carlos Alsina dedicó un extenso comentario en Más de Uno (Onda Cero) a desmontar lo que considera un relato construido sobre una premisa errónea.
Aunque algunos titulares han presentado la situación como un enfrentamiento entre Alsina e Iker Jiménez, lo cierto es que el comunicador de Onda Cero no mencionó en ningún momento al presentador de Cuatro. Su intervención estuvo centrada en responder a los argumentos políticos que han situado la Ley de Memoria Democrática en el centro del debate y en cuestionar la existencia de la denominada «ley de nietos», una expresión que considera incorrecta.
La crítica de Alsina a una «ley que no existe»
Durante su monólogo, Alsina sostuvo que el Partido Popular se ha sumado «con fervor» a una campaña basada en una norma inexistente. «El fervor con el que se ha sumado Feijóo a la denuncia de una ley inexistente, bautizada como ley de nietos, tiene perplejo al mismísimo Vox, que es quien lleva sembrando insidias sobre este asunto desde hace meses», aseguró.
El periodista recordó que la regulación vigente forma parte de la Ley de Memoria Democrática y no de una norma independiente denominada «ley de nietos». Además, señaló que el propio Feijóo defendía hace apenas unos años ampliar el acceso a la nacionalidad española para los descendientes de emigrantes españoles, independientemente de las razones por las que abandonaron el país.
En este sentido, Alsina recordó unas declaraciones realizadas por el actual líder del PP en Argentina en las que reclamaba eliminar restricciones temporales para facilitar la obtención de la nacionalidad a los descendientes de españoles emigrados.
La pregunta sobre el supuesto interés electoral
Uno de los ejes del comentario de Alsina fue cuestionar la lógica del argumento según el cual el Gobierno estaría incorporando nuevos votantes para beneficiarse electoralmente. El periodista planteó una reflexión directa: «¿O cuando el PP crea nuevos nacionales es un acto de justicia —y derecho civil— pero cuando los crea el Gobierno es pucherazo?
Asimismo recordó los resultados del voto exterior en las elecciones generales de 2023, cuando la Ley de Memoria Democrática ya estaba en vigor. «De los dos millones trescientos mil españoles en el extranjero sólo votaron 200.000. El PP ganó de calle.»
Y concluyó con otra de las frases más comentadas de su editorial:
«Presumir que los nietos de exiliados españoles son todos sanchistas y acudirán en tromba a arruinarle el sueño a las derechas es un puro entretenimiento veraniego.»
La tesis defendida en Horizonte
Mientras tanto, en Horizonte, Iker Jiménez y sus colaboradores abordaron el mismo asunto desde una perspectiva distinta, dando voz a las críticas formuladas por PP y Vox sobre el posible impacto electoral de las nuevas nacionalidades.

Durante el programa se recordó la pregunta formulada por Alberto Núñez Feijóo, que hace unos años defendía lo contrario quizá arrastrado por Vox y la derecha mediática.
«¿Qué es lo que hay detrás de esa ingeniería electoral?»
El líder popular sostuvo además: «Lo que se detecta es un interés por conseguir nuevos votantes, como con los actuales no les salen las cuentas, a ver si lo consiguen fabricando votos.»
En el espacio también se recuperaron declaraciones realizadas por Feijóo en 2022 para evidenciar el cambio de posición política respecto a esta cuestión.
Entre los colaboradores, Bernaldo de Quirós afirmó, que «independientemente de lo que vote la gente, es la vulneración sistemática del derecho de ciudadanía. Tipos que no han vivido nunca en España, que llevan generaciones viviendo fuera, que están acostumbrados a la cultura política de los países donde viven, que esta gente tenga acceso masivo a la ciudadanía española es absolutamente inaceptable.»
Por su parte, la periodista María Jamardo introdujo otra cuestión distinta al posible efecto electoral y centró su intervención en las supuestas irregularidades durante la tramitación de algunos expedientes.
«¿Hay fraude? Mafias y organizaciones están creando árboles genealógicos y proponiendo partidas que saben que no existen porque saben que pertenecen a parroquias o iglesias que fueron quemadas en el 36.»
Los datos sobre la tramitación
Frente a las sospechas sobre una incorporación masiva e inmediata de nuevos votantes al Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), diversas informaciones publicadas en los últimos días apuntan a un escenario muy diferente.
Fuentes diplomáticas reconocen que la red consular continúa completamente saturada tras la avalancha de solicitudes presentadas al amparo de la disposición adicional octava de la Ley de Memoria Democrática. El plazo para registrar nuevas solicitudes finalizó definitivamente el 22 de octubre de 2025 y, desde entonces, únicamente continúan tramitándose los expedientes ya presentados.
Según esas mismas fuentes, buena parte de los aproximadamente 2,4 millones de personas que solicitaron cita en los consulados ni siquiera podrán completar toda la documentación antes del verano de 2027, fecha límite prevista para la celebración de las próximas elecciones generales. Además, la resolución de muchos expedientes podría prolongarse durante varios años debido al elevado volumen de trabajo acumulado.
Esto significa que el incremento del censo exterior se está produciendo de forma progresiva y no mediante una incorporación inmediata de cientos de miles de nuevos electores, como denuncian algunos dirigentes políticos.
