EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Feijóo ha denunciado en el Foro de Diputaciones del PP que España suma 7,8 millones de nuevos nacionalizados desde la llegada de Sánchez, una cifra insostenible sin planificación.
- ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo, presidente nacional del PP, arropado por todos los barones territoriales en Castellón.
- ¿Qué impacto tiene? El PP eleva la presión contra el Gobierno por la política migratoria y sitúa el debate sobre los servicios públicos y la transparencia en el centro de su alternativa.
Alberto Núñez Feijóo ha cuantificado este viernes en Castellón el alcance de la política migratoria del Gobierno: 7,8 millones de nuevos nacionalizados desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa. Una cifra que, a su juicio, el Estado ‘no está preparado para gestionar’ y que esconde una ‘ingeniería social’ con objetivos partidistas.
El líder del PP clausuró el II Foro de Diputaciones, Cabildos y Consells de su partido, donde puso cifras al crecimiento de la población de origen extranjero en España. Según el desglose ofrecido por Feijóo, desde 2018 han llegado cuatro millones de personas nacidas fuera, a las que se suman 1,3 millones por el proceso de regularización extraordinaria y otros 2,6 millones al amparo de la conocida como Ley de Nietos. “Estamos hablando de tataranietos, no solo de nietos”, puntualizó.
La suma redondea los 7,8 millones de nuevos nacionalizados en apenas ocho años. “¿Alguien ha preparado al país para esto?”, se preguntó Feijóo, señalando la falta de previsión en vivienda, sanidad pública y servicios sociales. Una pregunta que el presidente del PP respondió con rotundidad: “El Estado no está preparado para gestionar un cambio de esta magnitud; no hay capacidad financiera ni recursos adecuados.”
En su intervención, Feijóo vinculó directamente la estrategia del Gobierno con intereses electorales. “Esta ingeniería social no tiene objetivos inocentes”, advirtió, citando la instrucción de una directora general —hermana del ministro Óscar Puente— que habría permitido la concesión masiva de pasaportes. Para el líder popular, se trata de “la búsqueda del beneficio propio” mediante “la nacionalización masiva y la alteración del censo”.
Las cifras y la acusación de ‘ingeniería social’
Los números que maneja Génova proceden de los datos oficiales del INE y de los registros del Ministerio de Justicia, aunque Feijóo aseguró que el Gobierno se niega a transparentar la ejecución de esas decisiones. “La ciudadanía o la nacionalidad es la expresión más honda de la relación entre un ciudadano y un Estado”, subrayó. “¿Es tanto pedir que se haga con independencia, con garantías y sin arbitrariedad?”.
El líder del PP cuestionó que un real decreto pueda regularizar de golpe a 1,3 millones de personas, en contra de lo votado en el Congreso y el Senado, y reprochó la falta de debate parlamentario. “Irresponsable”, dijo, y añadió que el Gobierno ha dejado de gobernar para centrarse en sobrevivir a sus propios escándalos.
El PP territorial cierra filas: ‘No es normal’
El escenario elegido no fue casual. Castellón acogió el Foro de Diputaciones con la presencia de todos los líderes territoriales del partido, que aplaudieron un discurso que une la crítica migratoria con el hartazgo ante los casos de corrupción que salpican al Ejecutivo. “Lo que estamos viviendo no es normal. Que nadie se acostumbre a esto”, clamó Feijóo ante un auditorio entregado.

El presidente popular hilvanó una retahíla de preguntas retóricas para subrayar la parálisis del Gobierno: ¿alguien cree que Sánchez piensa en la vivienda cuando su exnúmero dos puede ser condenado a 24 años? ¿O que le preocupan las pymes con toda la SEPI imputada? “Están todos tan hasta el cuello que ya no cesan a nadie”, remachó. Esta conexión entre corrupción y falta de planificación migratoria es la nueva línea argumental de Génova para los próximos meses.
Feijóo aprovechó para reivindicar la gestión de los gobiernos autonómicos y municipales del PP, que “sí aprueban presupuestos, rinden cuentas y son honestos”, frente a un Gobierno central que “ya no sirve para nada”. Una forma de respaldar a los barones y alcaldes que encabezan el partido en el territorio.
El Eje del Poder Popular
La intervención de Feijóo en Castellón marca un punto de inflexión en la estrategia del PP contra el Gobierno. La cifra de 7,8 millones de nuevos nacionalizados —que el partido irá contextualizando con informes propios— se convierte en un ariete para cuestionar la sostenibilidad de los servicios públicos y la propia legitimidad del Ejecutivo. El mensaje cala con facilidad en un electorado conservador preocupado por la inmigración, pero también busca seducir a los votantes desencantados con la gestión sanchista.
Los barones populares ya respaldan el giro. Isabel Díaz Ayuso, Juanma Moreno y Alfonso Rueda han venido alertando del impacto de la llegada masiva de población en sus comunidades. Ahora, Génova unifica el discurso y lo eleva a categoría de ataque directo a la Moncloa. La sombra de Vox, que tradicionalmente ha capitalizado este debate, obliga al PP a ser contundente sin caer en la xenofobia. Feijóo lo resuelve con una ecuación sencilla: acoger sí, pero con planificación y recursos, algo que, según él, no existe.
En el plano interno, la intervención sirve para cohesionar al partido en plena precampaña de las próximas generales. Feijóo pidió “pico y pala” para ganar y aseguró que no se esconderá detrás de sus alcaldes. La referencia al penalti fallado de julio de 2023 —“el que quiera volver a fallar, que me lo diga”— deja claro que la cúpula quiere pasar página y lanzarse a por el Gobierno. La cuestión migratoria, unida al goteo de imputaciones en el PSOE, será uno de los ejes de esa ofensiva.
El movimiento no está exento de riesgos. El Gobierno replicará con el argumentario del ‘pacto de la vergüenza’ y la ultraderecha, pero el PP confía en que la solidez de los datos de presión migratoria real y el desgaste del Ejecutivo inclinen la balanza a su favor. Lo que observamos es que Génova ha encontrado en el terreno de la política migratoria un campo de batalla donde puede simultáneamente golpear a Sánchez y diferenciarse de Vox sin complejos.
La ciudadanía no es un instrumento para alterar el censo electoral ni para buscar réditos partidistas; es la expresión más honda de la relación entre un ciudadano y un Estado.
Feijóo cerró su intervención con una promesa de futuro: “pondré este país a funcionar” y “pondré orden” en las calles. La fecha de las generales sigue en el aire, pero el líder popular dejó claro que él apostaría por adelantarlas. Mientras, la marea de nacionalizaciones y el correlato de corrupción seguirán siendo la munición diaria del PP en el Congreso, el Senado y cada plaza que pise.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: El Gobierno practica una ‘ingeniería social’ que desborda los servicios públicos y solo busca rédito electoral. El PP ofrece planificación, transparencia y responsabilidad.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
- Próximo hito: El debate de la regularización extraordinaria en el Congreso, previsiblemente en el próximo período de sesiones, y la ofensiva parlamentaria del PP en el Senado.
