Inflación de la eurozona en julio: sube al 2,9% y España amplía el diferencial al 3,9%

El repunte de la energía dispara los precios en la eurozona y deja a España con el mayor diferencial entre las grandes economías. El BCE encara su reunión de septiembre con un 83% de analistas que espera otra subida de tipos de 25 puntos básicos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Eurostat confirma que la inflación de la eurozona repuntó al 2,9% en julio y España se encaramó al 3,9%, un punto por encima de la media.
  • ¿Quién está detrás? El BCE vigila el objetivo del 2%. La energía, con una subida del 10,3%, es el principal motor del repunte.
  • ¿Qué impacto tiene? Los mercados descuentan una subida de tipos de 25 puntos básicos en septiembre. Para España, el diferencial encarece la financiación.

La inflación de la eurozona repuntó al 2,9% en julio, una décima más que en junio, según los datos confirmados por Eurostat. El dato devuelve a Fráncfort la presión que no sentía desde el pico de 2022.

Lo que dicen los datos de Eurostat: energía, alimentos y el mapa de la inflación

El encarecimiento de la energía fue el principal detonante. La electricidad, el gas, y los combustibles subieron un 10,3% interanual, frente al 8,5% de junio. Los alimentos frescos moderaron su avance hasta el 2,4%, siete décimas menos que en el mes anterior. El conjunto de la Unión Europea también subió una décima, hasta el 3%.

Las tasas más bajas se dieron en Suecia (0,3%), República Checa (1,3%), Dinamarca y Hungría (1,6%), mientras que las más altas correspondieron a Rumanía (8,2%), Lituania (5,4%), Chipre y Bulgaria (4,4%). España no comparte el podio de la UE, pero sí se coloca como la más alta entre las grandes economías del euro.

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España amplía el diferencial: 3,9% frente a Alemania, Francia e Italia

inflación España julio 2026

La tasa armonizada española se situó en el 3,9%, tres décimas por encima de junio. El diferencial con la media de la eurozona se amplía a un punto porcentual, una distancia incómoda para Moncloa y para el Banco de España.

Frente a las grandes economías, la brecha es aún más clara: Francia se queda en el 2,4%, Alemania en el 2,8% e Italia en el 2,9%. España vuelve a presentar la foto de una inflación estructural más alta, muy ligada a la energía y a los servicios.

La inflación que vigila el BCE no es ya un dato: es la prueba de fuego de la credibilidad monetaria de Fráncfort.

El Eje del Poder Europeo

El pulso entre países del norte y del sur se lee en los dígitos. Suecia, Chequia y Dinamarca anclan sus precios por debajo del 2%, mientras España, Grecia y parte del este europeo soportan presiones más altas. Los frugales del norte no comparten la urgencia que sí sienten Roma o Madrid. El BCE no ajustará su política a España: lo hará al conjunto de la eurozona.

Para España, el problema es doble. Una inflación del 3,9% erosiona el poder adquisitivo y presiona la negociación colectiva. A la vez, un BCE más duro encarece la financiación del Tesoro y de las familias con hipoteca, justo cuando Moncloa intenta cuadrar la regla de gasto que Bruselas le exige. El diferencial de un punto no es anecdótico: es la prima de desconfianza que los mercados pueden empezar a exigir.

El precedente que sirve de aviso es la crisis de 2022, cuando la energía disparó los precios y el BCE tuvo que encadenar subidas en tiempo récord. La situación no es comparable, matizó el economista jefe Philip Lane, pero sí apuntó niveles ‘muy por encima del objetivo del 2%’. Este miércoles, Lagarde evitó hablar de política monetaria y prefirió advertir del cambio estructural: China compite con Europa en casi el 40% de los sectores donde la UE tenía ventaja comparativa, la energía cuesta más del doble que en Estados Unidos y el mundo sumó más de 2.500 restricciones comerciales solo el año pasado.

Según la encuesta de Reuters del 10 al 13 de agosto, el 83% de los economistas espera una subida de tipos de 25 puntos básicos en septiembre, hasta el 2,50%. Si se cumple, el BCE habrá elevado el precio del dinero en plena desaceleración de la actividad y con el diferencial español al alza. Es la tensión central del otoño.

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La próxima reunión del Consejo de Gobierno del BCE llega en septiembre. El dato de agosto, que Eurostat publicará a finales de mes, dará la medida real de si el repunte se consolida o si responde solo al precio de la energía.