El riesgo país argentino sube un 13% en 2026 y la duda sobre la inversión de Milei en 2027 llega a España. Los grandes bancos y las energéticas miran hacia Buenos Aires con la misma pregunta que se repite en Mar del Plata.
En los pasillos del reciente Coloquio de IDEA, más de mil empresarios argentinos han repetido una inquietud que hace un año sonaba a herejía: qué ocurrirá con la inversión si Javier Milei llega a 2027 y con qué versión de sí mismo se topan entonces. No es una duda lejana, es una duda que ya tiene precio.
Qué dicen los números: el riesgo país en su máximo del año
Y ese precio se llama riesgo país, el sobrecoste que exige el mercado para prestar dinero a un Estado. El indicador que elabora JP Morgan cerró la semana pasada en 655 puntos básicos, su nivel más alto del año, tras sumar 48 unidades solo en los dos primeros días de octubre, un 7,9% en apenas dos sesiones. En lo que va de 2026, el riesgo argentino ha escalado cerca de un 13%.
Conviene ponerlo en contexto. En el mismo periodo, el riesgo país de Brasil bajó un 11%, de 200 a 178 puntos. Argentina navega en otra liga, y no solo porque cada país exprese su deuda pública en su propia moneda. La consultora Invecq recuerda que, entre las economías de Sudamérica y México, es la única que acumula 20 recesiones en 45 años.
Por debajo de la superficie el debate es otro. Según la lectura de un banquero de peso, el Gobierno defiende su programa sin fisuras en público mientras trabaja en alternativas discretas: el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses para fondear hipotecas o la ampliación de préstamos en dólares a empresas no exportadoras. Los encajes bancarios, hoy cerca del 23%, son la palanca que el mercado pide mover.
Los datos macroeconómicos acompañan esa sensación. La actividad cayó un 2,9% en julio respecto a junio y la pobreza pasó del 28,2% a finales de 2025 al 32,3% en el primer semestre de este año. El Índice de Confianza en el Gobierno que elabora la Universidad Torcuato Di Tella retrocedió en septiembre un 5,9% intermensual hasta 1,94 puntos sobre 5, el registro más bajo desde que Milei preside el país.
El riesgo país argentino subió un 13% en 2026 y solo en los dos primeros días de octubre sumó 48 unidades.
El Gobierno exhibe su propia contabilidad. El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó en la gira Argentina Week de París inversiones confirmadas por 27.000 millones de dólares. La señal oficial apunta a confianza; la del mercado, a prudencia.
Por qué la banca y las energéticas españolas miran a Buenos Aires
Aquí está la clave para España. Santander y BBVA figuran entre los mayores bancos privados del sistema financiero argentino, con filiales heredadas de las compras del Banco Río y del Banco Francés en la segunda mitad de los noventa. Hoy no son el motor de sus cuentas, pero sí el termómetro más visible del riesgo argentino.
Un banquero internacional que participó en el coloquio lo resumió sin rodeos: la preocupación no está en el calendario de vencimientos de deuda, sino en la incertidumbre política. Y ahí entra una variable que hasta hace poco nadie ponía sobre la mesa. El llamado riesgo Milei: el temor a que un segundo mandato anteponga el dogma al pragmatismo.

En energía e infraestructuras la película es más antigua y más dura. Repsol vivió en 2012 la expropiación de YPF y desde entonces las compañías españolas han reducido exposición, mientras crecían Acciona, ACS o Naturgy en obras, concesiones y gas.
El nuevo RIGI, el régimen de incentivos para grandes inversiones con ventajas fiscales y jurídicas a largo plazo, vuelve a abrir la puerta. El fleco es la seguridad jurídica. La consejera de la Magistratura Ximena De la Torre apuntó al riesgo juez: los pleitos de esas inversiones acaban en tribunales internacionales y, dijo, eso se paga con tasa.
Del corralito al riesgo juez: lo que España ya aprendió en Argentina
Conviene recordar el precedente. En 2001, el corralito y la posterior pesificación de los depósitos golpearon a las filiales de Santander y BBVA, que asumieron pérdidas y tuvieron que recomponer capital. Una década después, la expropiación del 51% de YPF a Repsol dejó a la petrolera española sin el control de su principal activo en el país. Ambas heridas explican por qué cada señal de Buenos Aires se lee con lupa en Madrid.
Por eso la pregunta que hoy se hace un inversor español no es solo cuánto crecerá Argentina en 2027. Es si el marco jurídico aguantará un cambio de ciclo político.
Los bonos en dólares ya muestran vaivenes, la confianza en el Gobierno está en mínimos y el calendario electoral anticipa una discusión que el mercado lleva meses descontando. Los próximos movimientos se verán en las mesas de inversión de París y Nueva York, y llegarán a España traducidos en primas de riesgo y decisiones de capital.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: El riesgo país argentino escala a su máximo del año mientras los inversores dudan si un segundo mandato de Milei profundizará el pragmatismo o el dogmatismo.
- Datos importantes: El indicador de JP Morgan cerró en 655 puntos básicos tras subir un 7,9% en dos sesiones; la actividad cayó un 2,9% en julio y la pobreza alcanzó el 32,3% en el primer semestre.
- Resumen: La banca y las energéticas españolas mantienen exposición en Argentina y ven en la incertidumbre electoral de 2027 un riesgo para sus cuentas.

