El embalse de Buendía tiene 40 kilómetros de costa y es el destino secreto de los madrileños este verano

Entre Cuenca y Guadalajara hay un embalse gigante que parece mar y se ha vuelto el destino favorito de los madrileños. Te contamos por qué merece la pena la escapada.

Buendía se ha colado este verano en la lista de planes favoritos de los madrileños, y no es casualidad. Este embalse situado entre Cuenca y Guadalajara ofrece aguas cristalinas y zonas de baño autorizadas a poco más de hora y media de la capital.

No hace falta cruzar media España para encontrar algo que parezca mar. Buendía acumula una capacidad de 1.638 hm³ y se extiende sobre 8.194 hectáreas, lo que lo convierte en uno de los grandes espejos de agua del centro peninsular.

Buendía, el embalse que parece un mar de interior

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Visto desde el aire, Buendía impresiona por su tamaño: cortados calizos, bosques de ribera y una lámina de agua que se pierde en el horizonte. Es fácil entender por qué a la zona se la conoce popularmente como el Mar de Castilla.

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El embalse está situado en el cauce del río Guadiela, afluente del Tajo, y recibe aguas de varios arroyos menores que mantienen su nivel y su calidad. La presa, inaugurada en 1958, tiene 78 metros de altura y sigue siendo el corazón de toda la comarca de La Alcarria.

Un destino con historia bajo el agua

Buendía esconde algo más que playas: bajo y junto a sus aguas se encuentran las ruinas romanas de Ercávica, una antigua ciudad que los ingenieros del Imperio diseñaron para impresionar a kilómetros de distancia. El Mar de Castilla reúne, además de Buendía, los embalses de Entrepeñas, Bolarque, Zorita y Almoguera, formando la mayor área húmeda de la península ibérica.

Pasear por la zona es también pasear por la historia reciente de España: pueblos como Santa María de Poyos quedaron sepultados bajo el agua cuando se construyó la presa, y hoy solo emergen en años de sequía extrema.

Deportes acuáticos para todos los niveles

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En Buendía el plan no se limita a tomar el sol. El embalse cuenta con dos zonas de baño protegidas y señalizadas, y permite practicar kayak, paddle surf, vela y piragüismo en sus aguas tranquilas.

Los más aventureros pueden combinar el chapuzón con descenso de barrancos por el cañón del Guadiela o con una ruta en paddle surf que serpentea entre calas escondidas. La oferta de Buendía convierte a este embalse en un destino completo para quien busca algo más que una toalla y una sombrilla.

Senderismo y arte al aire libre

A pocos minutos del agua, Buendía ofrece uno de los paseos más singulares de Castilla-La Mancha: la Ruta de las Caras, un recorrido circular de apenas dos kilómetros entre pinares y rocas de arenisca. Dieciocho esculturas talladas a lo largo de varias décadas convierten el bosque en un museo al aire libre.

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Para quien prefiera caminatas más largas, el sendero PR-47 conecta la presa con la ermita de Nuestra Señora de los Desamparados, recorriendo el cañón del Guadiela entre farallones calizos y vegetación de ribera.

Qué llevar para un día completo en Buendía

  • Bañador y toalla, además de calzado de agua para las zonas rocosas
  • Protección solar, ya que apenas hay sombra junto a la orilla
  • Agua y comida, porque los servicios escasean fuera de temporada alta
  • Cámara o móvil cargado: las vistas desde el mirador de la Peña de la Virgen lo merecen

Cómo llegar y dónde aparcar

Desde Madrid, la ruta más directa hacia Buendía es la A-2 hasta Guadalajara y después la N-320 en dirección Sacedón. El trayecto ronda la hora y media, y existen aparcamientos habilitados tanto junto a la presa como cerca de las playas fluviales.

El futuro de Buendía como destino de interior

La tendencia apunta a que Buendía seguirá ganando peso entre los madrileños que buscan alternativas a la costa saturada en agosto. El turismo de interior gana terreno cada verano, y este embalse reúne todos los ingredientes para seguir creciendo sin perder su carácter tranquilo.

El reto, como en tantos destinos de moda, será mantener el equilibrio entre afluencia y conservación. Si algo demuestra Buendía es que no hace falta viajar muy lejos para encontrar un trozo de mar en pleno corazón de España.