El funeral del ayatolá Alí Jamenei ha comenzado este sábado en Teherán con la presencia de al menos 30 delegaciones internacionales, entre ellas Rusia, Pakistán y los talibanes afganos, en un acto que contrasta con la ausencia total de las potencias occidentales. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, confirmó que ningún país europeo ha recibido invitación formal, citando la postura “inapropiada” de esos gobiernos ante los ataques militares contra Irán. Las ceremonias, que se prolongarán durante seis días, se espera que movilicen entre 15 y 20 millones de fieles en todo el país, según las estimaciones oficiales.
El cuerpo de Jamenei, asesinado el pasado 28 de febrero en un ataque aéreo sobre su residencia en el centro de la capital iraní, ha estado expuesto durante tres días en la Gran Mosalla de Teherán, el mayor complejo de oración del país y sede habitual de las grandes ocasiones de Estado. Las imágenes difundidas por la televisión estatal muestran a decenas de miles de dolientes vestidos de negro que han participado en los actos previos, arrojando pañuelos y objetos al ataúd en señal de bendición, una práctica común en el chiismo.
El perfil de las delegaciones: quién está y quién falta
Según la lista publicada por los medios estatales iraníes, Rusia ha enviado al expresidente y vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, como enviado especial de Vladímir Putin. China estará representada por el vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional. Pakistán acude con su primer ministro, Shehbaz Sharif, y el jefe del Ejército, mientras que la India lo hace con un gobernador y su ministro de Exteriores. La delegación afgana incluye al ministro de Exteriores del Gobierno talibán, Amir Khan Muttaqi, y posiblemente al primer ministro Hasan Akhund.
También están confirmados los líderes de Irak (presidente y portavoz parlamentario), Turquía (vicepresidente), Azerbaiyán (presidente del Parlamento) y Armenia (primer ministro), junto con otros mandatarios de Asia central, África y América Latina. En total, al menos ocho jefes de Estado o de Gobierno y los portavoces de doce parlamentos han aterrizado ya en Teherán, según ha detallado el portavoz diplomático iraní.
La lista de ausentes es igualmente reveladora: la Unión Europea, Estados Unidos y sus aliados más estrechos no figuran en el programa. Baghaei ha justificado la decisión de no invitar a ningún país europeo porque, en su interpretación, “se pusieron del lado equivocado de la historia” al apoyar la acción militar conjunta de Estados Unidos e Israel. La exclusión subraya la profunda brecha diplomática abierta desde el inicio de la guerra de 2025.
Seis días de luto entre Teherán, Qom y Mashhad
El programa fúnebre abarcará todo el fin de semana y la próxima semana. Las ceremonias públicas de despedida en la Gran Mosalla de Teherán se extenderán durante el sábado y el domingo, a las que seguirá una procesión. El lunes, los actos se trasladan a la ciudad santa de Qom, corazón del clero chií. El miércoles se llevarán a cabo rituales en Najaf y Karbala, en Irak, antes de que el cuerpo sea repatriado para su entierro final en Mashhad, la ciudad natal de Jamenei, junto al santuario del Imán Reza, uno de los lugares más sagrados del islam chií.
Las autoridades han ordenado el cierre de las ciudades de Teherán, Qom y Mashhad durante las ceremonias, con la suspensión de toda actividad pública y privada en la capital desde el sábado hasta el lunes. El centro de Teherán permanecerá cerrado al tráfico de vehículos privados, y el espacio aéreo de la capital se verá restringido parcialmente el viernes y totalmente el lunes. Se estima que, si se confirman las previsiones oficiales, esta será la mayor concentración humana de la historia de Irán.
Más de 15 millones de personas convertirán este funeral en el mayor de la historia del país, según las estimaciones oficiales, en un despliegue de unidad nacional sin precedentes.
La ausencia de Occidente en el funeral no es solo diplomática: es un reflejo de la ruptura de alianzas que ha dejado a Irán con un apoyo sólido de potencias como Rusia y China, pero sin interlocutores europeos.
El impacto para Europa y España: el vacío diplomático y el pulso por el estrecho de Ormuz
El funeral tiene una lectura directa para Europa. La exclusión de todos los países europeos de la lista de invitados confirma la marginación de la UE en la resolución del conflicto iraní. Para España, que mantiene una importante presencia consular en la región y es puerta de entrada de productos energéticos desde el Golfo, el escenario añade una capa de incertidumbre. Las negociaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos, mediadas por Omán, están suspendidas durante el luto, pero se espera que se reanuden al término de las exequias. En ese contexto, el estrecho de Ormuz —por donde transita un tercio del petróleo mundial— se mantiene en tensión. La cúpula militar iraní ha advertido esta semana que “cualquier interferencia estadounidense en el estrecho recibirá una respuesta rápida y contundente” y ha designado la vía marítima como zona “bajo soberanía indiscutible de Irán”.
El comandante del Cuartel General Central iraní, Ahmad Vahidi, ha aparecido públicamente por primera vez desde el inicio de la guerra, en un gesto que los analistas interpretan como un refuerzo del liderazgo militar en la transición de poder hacia el hijo y sucesor del ayatolá, Mojtaba Jamenei, quien permanece fuera de la escena pública por motivos de seguridad. La combinación de un funeral multitudinario, la reafirmación del control sobre Ormuz y la reanudación inminente de las negociaciones con Washington configura un tablero en el que la UE deberá decidir si quiere recuperar influencia o asumir su irrelevancia regional.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? El funeral del ayatolá Alí Jamenei ha comenzado hoy en Teherán con 30 delegaciones internacionales, mientras Occidente no ha sido invitado.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? Asisten líderes y enviados de Rusia, China, Pakistán, los talibanes afganos y otros países de Asia, África y América Latina. La UE y EE.UU. no figuran.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Las ceremonias durarán seis días hasta el miércoles; las negociaciones indirectas con Estados Unidos se reanudarán tras el entierro, con la tensión viva en el estrecho de Ormuz.

