Es común que muchas personas le echen la culpa a la dieta cuando los objetivos de pérdida de peso se ven estancados. Sin embargo, existe un factor que va más allá de tu alimentación, pero con ciertos hábitos puedes hacer que se incremente. Se trata del estrés conocido como el cortisol, una hormona que se libera rápidamente cuando se enfrentan situaciones bajo tensión física y emocional.
Además, el cortisol no es del todo malo, porque en niveles normales sirve como regulador del metabolismo, controla la inflamación y gestiona la presión arterial. No obstante, tener niveles elevados de cortisol en sangre provoca aumento de peso, cansancio, caída del cabelo y problemas digestivos. Del mismo modo el cortisol muy bajo causa debilidad, inapetencia, hipotermia y fatiga extrema.
3LA CIENCIA RESPALDA EL VINAGRE DE MANZANA COMO FACTOR CLAVE EN LA DIETA
En Líbano, los científicos de la Universidad de Holy Spirit de Kaslik, realizaron un estudio reciente que respalda la ingesta del vinagre de manzana para la reducción de peso. En el caso participaron de forma aleatoria 120 jóvenes con obesidad. La dinámica tuvo un periodo que duró 12 semanas, durante el cual los participantes consumieron diariamente la cantidad de 5, 10 y 15 ml de vinagre de manzana disueltos en 250 ml de agua con el estómago vacío, justamente después de levantarse por la mañana.
El resultado del estudio arrojó una pérdida significativa de entre 6 y 8 kilos en los participantes que ingirieron la cantidad de 15 ml diarios en ayunas. Además de la reducción de peso, los niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa se vieron afectados positivamente, lo que provocó que estos niveles, que se encontraban muy elevados antes del ensayo clínico, se regularan correctamente. A pesar de que no se reportaron casos con efectos secundarios, es clave que su consumo sea moderado y no se exceda de la dosis de 15 ml diarios.


