El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, presentó este viernes dos macrooperaciones antidroga desarrolladas en el océano Atlántico que, en palabras del propio responsable gubernamental, representan un “contundente y decisivo avance estratégico” en la lucha contra el crimen organizado transnacional. Las actuaciones, bautizadas como Alfa Lima y Abisal, han permitido intervenir más de 40 toneladas de droga y asestar uno de los mayores golpes policiales registrados hasta la fecha contra las redes internacionales de narcotráfico.
Durante su comparecencia, Grande-Marlaska defendió que estas operaciones anticipan “un cambio en el enfoque” de la estrategia española contra las mafias de la droga. El ministro puso el foco en la capacidad de las fuerzas de seguridad para actuar ya no solo en territorio nacional, sino directamente en las rutas marítimas internacionales utilizadas por las organizaciones criminales para introducir cocaína y hachís en Europa.
“El volumen de inteligencia obtenido gracias al Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar ha permitido trasladar la acción policial hasta el corazón de las rutas marinas atlánticas por las que circulan los grandes cargamentos de droga”, aseguró el titular de Interior.

Cooperación internacional contra las mafias
Grande-Marlaska destacó además el nivel de cooperación internacional alcanzado en ambas investigaciones. Según explicó, las operaciones han requerido “un complejo mecanismo de cooperación policial internacional” debido a la dimensión transnacional de las redes criminales implicadas.
En los dispositivos participaron organismos españoles junto a cuerpos policiales y agencias de Estados Unidos, Reino Unido, Portugal e Italia. Entre ellos se encuentran la Guardia Civil, la Armada, Vigilancia Aduanera, Europol, la DEA estadounidense, la Guardia di Finanza italiana o la Agencia Nacional del Crimen británica.
“Trasladar la acción policial a las rutas que conectan América Latina, el Caribe y Europa excede las capacidades de un único país”, subrayó el ministro, que agradeció expresamente la colaboración de todas las agencias implicadas.
El responsable de Interior insistió en que las fuerzas de seguridad cuentan ahora con mayores capacidades de inteligencia y coordinación para actuar de manera simultánea contra toda la estructura del narcotráfico, desde las rutas de transporte hasta las infraestructuras logísticas y financieras que sostienen a las organizaciones criminales.
“Ahora tenemos inteligencia y capacidades para desarrollar operaciones integrales capaces de golpear de manera simultánea las rutas de transporte, las infraestructuras logísticas y los mecanismos de financiación del crimen organizado”, afirmó.
La operación Alfa Lima golpea la logística del narcotráfico
La operación Alfa Lima, desarrollada entre el 13 y el 26 de abril, se convirtió en uno de los mayores despliegues conjuntos realizados hasta ahora en el Atlántico contra el tráfico de drogas. El balance final dejó 54 detenidos y la incautación de 10.906 kilos de cocaína, 8.499 kilos de hachís y 21 kilos de marihuana.
El operativo permitió además intervenir casi 30.000 litros de gasolina destinados al abastecimiento de narcolanchas, así como 18 embarcaciones, dos vehículos y un arma de fuego. Las actuaciones se desarrollaron tanto en alta mar como en distintos puntos del territorio español, incluyendo Canarias, el río Guadalquivir, Ceuta, Algeciras y provincias como Huelva, Cádiz, Málaga, Jaén, Almería y Murcia.
La operación destacó por la utilización de una amplia infraestructura policial y tecnológica. Durante las dos semanas de actuación se desplegaron hasta diez medios navales, cuatro aéreos y varios drones para vigilar movimientos sospechosos y coordinar interceptaciones marítimas.
Uno de los primeros golpes se produjo gracias a la información aportada por un avión de la Guardia di Finanza italiana. Un buque de la Guardia Civil interceptó entonces una embarcación de alta velocidad que se dirigía hacia Canarias con más de 4,2 toneladas de cocaína ocultas en 140 paquetes.
Pocos días después, las fuerzas de seguridad interceptaron otras dos narcolanchas con más de 3.000 kilos adicionales de cocaína. Paralelamente, los investigadores dirigieron sus esfuerzos hacia la logística de suministro de combustible utilizada por las mafias para mantener operativas las embarcaciones rápidas.
En Cádiz fue neutralizado un camión cisterna con 5.000 litros de gasolina y, en la costa de Huelva, otra embarcación cargada con más de 3.000 litros de combustible terminó interceptada por los agentes.
La presión policial continuó aumentando durante toda la operación. En jornadas posteriores se localizaron varias narcolanchas realizando maniobras de repostaje o escondidas en distintos puntos del litoral andaluz. También se llevaron a cabo importantes intervenciones de hachís en alta mar, incluida una operación nocturna coordinada entre medios aéreos y marítimos que permitió decomisar más de tres toneladas de droga.

Abisal culmina la mayor incautación de cocaína de la historia
La operación Abisal elevó todavía más la magnitud del golpe policial. La Guardia Civil interceptó el buque Arconian en aguas del Atlántico con 30.215 kilogramos de cocaína distribuidos en 1.279 fardos, considerada ya la mayor aprehensión de cocaína de la historia registrada en un solo barco.
La investigación comenzó tras detectarse movimientos vinculados a la Mocro Maffia, una de las organizaciones criminales más poderosas dedicadas a la distribución de cocaína en Europa.
Los investigadores descubrieron que el cargamento habría partido desde África Occidental con destino al Mediterráneo y que posteriormente sería descargado en alta mar mediante narcolanchas de gran velocidad.
El abordaje del buque se produjo el pasado 1 de mayo al sur de Canarias mediante un amplio dispositivo integrado por embarcaciones del Servicio Marítimo, aviones del Servicio Aéreo, miembros de la Unidad Especial de Intervención y agentes de la Unidad Central Operativa.
Durante el asalto, los agentes neutralizaron a seis individuos armados con fusiles MP4 y pistolas Glock que custodiaban el cargamento y estaban preparados para abrir fuego en caso de intervención policial.
Una vez asegurada la embarcación, los agentes localizaron un pasillo completo del barco repleto de fardos de cocaína. En otro compartimento hallaron además más de 42.000 litros de gasolina almacenados en más de 2.000 garrafas destinados a abastecer las embarcaciones encargadas de recoger la droga.
La operación concluyó con 23 detenidos, todos ellos enviados a prisión por orden de la Audiencia Nacional. El Gobierno considera que el éxito de Alfa Lima y Abisal consolida una nueva fase en la lucha internacional contra el narcotráfico y refuerza el papel de España como uno de los principales actores europeos en la persecución de las mafias transnacionales.
