El cambio que las mujeres deben hacer para evitar la osteoporosis

Durante años, el consejo para prevenir la osteoporosis era solo mantenerse activa sin forzar demasiado, pero hoy esa idea empieza a cambiar y cada vez más expertos coinciden en que no basta con moverse, sino que el verdadero giro está en cómo se entrena el cuerpo para estimular el hueso.

La osteoporosis ha dejado de ser un problema silencioso del que solo se habla cuando ya hay una fractura. Cada vez hay más historias que empiezan igual, con un diagnóstico que llega sin avisar y que cambia la forma de mirar el propio cuerpo, como le ocurrió a Susan Stuart-Jones cuando rondaba los 50 y entendió que aquello no era solo una cuestión de edad, sino de cómo había cuidado sus huesos durante años. La sombra de su madre, que perdió movilidad tras romperse la cadera, convirtió ese diagnóstico en algo mucho más real y urgente.

Se trata de una enfermedad que se va gestando poco a poco, muchas veces desde décadas antes, mientras la vida sigue con normalidad. Durante años se repitió el mismo consejo, moverse sí, pero sin forzar, caminar, hacer algo de yoga, mantenerse activa sin riesgos. El problema es que ese enfoque, aunque bienintencionado, se ha quedado corto, y hoy la ciencia empieza a señalar en otra dirección, una que a muchas mujeres todavía les cuesta asumir.

1
El error de quedarse en lo básico

“Evitar una caída”. Fuente: Freepi

Durante mucho tiempo, la osteoporosis se ha tratado casi con miedo. La idea dominante era evitar caídas a toda costa, así que se priorizaban ejercicios de equilibrio, movimientos controlados y rutinas suaves que no pusieran en peligro unos huesos ya frágiles. Sobre el papel suena lógico, pero en la práctica tiene un límite claro, porque ese tipo de actividad no estimula realmente la creación de hueso nuevo.

Publicidad

Muchas mujeres han vivido dentro de esa especie de burbuja preventiva, reduciendo poco a poco su actividad por temor a romperse algo. Y ahí aparece un efecto inesperado, cuanto menos se mueven y menos fuerza desarrollan, más vulnerables se vuelven. La osteoporosis no solo debilita el hueso, también acaba condicionando la vida diaria, desde algo tan simple como cargar una bolsa hasta jugar con los nietos.

Atrás