EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los conductores que usan la M-607 entre Tres Cantos y Colmenar Viejo, una vía con 100.000 vehículos diarios y uno de los grandes corredores del norte de la región.
- ¿Cuándo ocurre? El primer tramo del tercer carril se abrió el 30 de abril, justo a tiempo para la operación salida del puente de mayo de 2026.
- ¿Qué cambia hoy? Más capacidad en uno de los puntos negros habituales de la sierra noroeste, aunque solo en un tramo: el resto de la obra sigue su curso y el atasco puede desplazarse unos kilómetros.
El tercer carril de la M-607 abre su primer tramo coincidiendo con la operación salida del puente de mayo, en una de las vías más saturadas del norte de la Comunidad de Madrid. La Consejería de Transportes ha forzado el calendario para que los conductores que salgan estos días hacia la sierra encuentren al menos un kilómetro largo de la nueva infraestructura ya en servicio entre Tres Cantos y Colmenar Viejo.
La obra completa, valorada en torno a los 30 millones de euros, contempla un tercer carril por sentido en los tramos más conflictivos de la autovía, con una longitud total cercana a los siete kilómetros. Lo que se ha inaugurado ahora es el primer fragmento, en sentido salida hacia Colmenar. El resto seguirá ejecutándose durante los próximos meses, con una previsión de finalización que la Comunidad sitúa hacia finales de año, aunque la propia experiencia con obras similares en la red regional invita a la cautela.
Qué encuentra el conductor que salga este puente por la M-607
El tramo abierto al tráfico discurre en el entorno del kilómetro 16, una zona donde los embudos eran clásicos en los viernes de operación salida y en los domingos de retorno. La M-607 soporta 100.000 vehículos diarios de media, según los aforos del Ministerio de Transportes, una cifra que se dispara en festivos y que la convierte en la principal arteria de acceso a la sierra norte.
El conductor que coja la M-607 dirección Colmenar este 1 de mayo va a notar el cambio de forma inmediata, sobre todo si lo hace entre las 10:00 y las 13:00, la franja en la que históricamente se concentran los retornos a la sierra. Eso sí, el carril extra termina antes de llegar a Colmenar Viejo, lo que significa que en algún punto los tres carriles se reducen de nuevo a dos. Ahí está el matiz.
La Dirección General de Tráfico ha mantenido para este puente el dispositivo habitual: refuerzo de agentes, restricciones a camiones en franjas horarias concretas y vigilancia con helicóptero en los puntos críticos. La M-607 figura en su mapa de tramos rojos junto con la A-1, la A-6 y la A-5, las cuatro grandes salidas de Madrid que cada operación salida concentran las quejas vecinales.
Por qué la apertura llega justo ahora y qué deja en el aire
La pregunta evidente es por qué se abre un tramo aislado en lugar de esperar a tener todo el corredor terminado. La respuesta oficial apunta a que cada fase ejecutada se pone en servicio en cuanto cumple los requisitos de seguridad, sin esperar al conjunto. La lectura política es otra: abrir kilómetros de asfalto en vísperas de un puente con 600.000 desplazamientos previstos en la región es una decisión con calendario propio.
No es la primera vez que ocurre. La apertura parcial de la M-501 en 2019, la del tercer carril de la A-1 entre San Sebastián de los Reyes y El Molar en tramos sucesivos, o las puestas en servicio escalonadas de la M-50 en su día respondieron a la misma lógica. La pregunta es si el conductor sale ganando en tiempo real o si simplemente se desplaza el cuello de botella unos kilómetros más adelante.
Abrir un kilómetro de tercer carril el día antes del puente alivia la foto, pero no resuelve el problema de fondo de un corredor que lleva una década pidiendo una solución integral.
El precedente de la A-1 y lo que la Comunidad no ha aclarado
Observamos un patrón conocido en la red regional: aperturas por fases que generan titulares positivos pero que conviven con tramos sin terminar durante meses. El precedente más claro es el del tercer carril de la A-1 entre San Sebastián de los Reyes y El Molar, anunciado a bombo y platillo y que durante un periodo prolongado convivió con estrechamientos puntuales que devolvían el atasco al mismo punto, solo que un poco más al norte. La M-607 corre el riesgo de repetir el guion si la siguiente fase no se cierra con el calendario anunciado.
En comparación con otras grandes ciudades, Barcelona ha optado en los últimos años por priorizar carriles BUS-VAO en sus accesos antes que ampliar capacidad rodada, una vía que en Madrid solo se ha probado en la A-6. La Comunidad sostiene que en la M-607 esa solución no es viable por la geometría del corredor, aunque colectivos vecinales del entorno de Tres Cantos llevan tiempo pidiendo que al menos se estudie. El expediente de información pública de la siguiente fase aún no se ha abierto, según consta en el portal de transparencia regional, lo que deja en el aire si los plazos finales se cumplirán.
Cabe recordar que la M-607 no es solo una vía de salida de fin de semana: es la conexión diaria de miles de vecinos de Tres Cantos, Colmenar Viejo, Soto del Real y Manzanares el Real con la capital. Cada minuto de mejora se nota en la rutina de quien la usa de lunes a viernes. Y cada retraso, también. La calle dice otra cosa que los comunicados.
El próximo hito relevante será la apertura del segundo tramo, que la Consejería sitúa antes del verano. Si se cumple, el corredor habrá recortado el atasco estructural en su punto más crítico antes de la operación salida de agosto. Si no, el debate sobre los plazos volverá al pleno de la Asamblea, donde la oposición ya ha pedido comparecencias específicas sobre el ritmo de ejecución de la obra. El lunes a primera hora se verá si el efecto del nuevo carril se nota o si el embudo, simplemente, se ha mudado de sitio.

