El secreto del resurgimiento de SPAR: cómo la cadena neerlandesa volvió a superar las 1.000 tiendas en España

SPAR ha resurgido desafiando la lógica de las grandes superficies. Con 1.437 tiendas y 2.461 millones de facturación en 2025, la cadena neerlandesa que casi desapareció vuelve a ser un actor clave. Franquicia local, marca propia premiada y apuesta por lo saludable son las claves.

Todos hemos visto desaparecer cadenas que formaron parte de nuestro paisaje cotidiano. Pero hay regresos que devuelven la fe en el comercio de siempre. SPAR, aquella enseña neerlandesa que aterrizó en España en 1959 y llegó a controlar más de la mitad de los supermercados medianos y grandes de los años 60, rozó la extinción y hoy vuelve a superar los 1.400 establecimientos. Su resurgimiento no es casualidad: es la historia de cómo un gigante dormido despertó a tiempo.

Confieso que cuando cerró el último SPAR de mi zona, sentí que una parte de la ciudad se iba. Pero la cadena ha protagonizado una de las remontadas más discretas del retail nacional. Al cierre de 2025, suma 1.437 tiendas y una facturación de 2.461 millones de euros. Aquel logotipo verde y blanco vuelve a verse en barrios, costas y pueblos de media España.

El secreto del éxito

  • Franquicia con anclaje local: tras perder cientos de tiendas que se pasaron a Unide, SPAR se reorganizó a través de Euromadi, un grupo que permite adaptarse al mercado de cada zona sin perder identidad de marca.
  • Marca propia con premio: más de 30 reconocimientos en el último año avalan una línea de productos que combina precio y calidad, justo lo que busca el consumidor actual.
  • Apuesta por lo saludable y el deporte: patrocinios amateurs y profesionales refuerzan una imagen de frescura y vida activa que conecta con la nueva demanda.

Solo en 2025, su marca propia cosechó más de una treintena de galardones en certámenes como los Superior Taste Award, avalando la calidad de sus yogures, conservas y congelados. Un espaldarazo que pone en valor su surtido de alimentación.

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Los ingredientes de la vuelta

  • 1.437 tiendas repartidas por toda España al cierre de 2025
  • 2.461 millones de euros de facturación, superando el año anterior
  • 17.000 empleados dando servicio en una red que crece sin estridencias
  • Más de 660.000 m² de superficie comercial consolidada

Estas magnitudes no surgen de la nada: son el resultado de una década de reestructuración silenciosa y de una apuesta firme por la capilaridad territorial. Mientras otras cadenas se concentran en las grandes ciudades, SPAR ha sabido expandirse por capitales de provincia y núcleos rurales, llenando un vacío que dejaron los ultramarinos tradicionales. Y los 17.000 empleados no son un número abstracto; una buena parte procede de los municipios donde SPAR tiene presencia, lo que refuerza el arraigo local y dinamiza la economía de proximidad.

El viaje de SPAR: 1959, 2025 y todas las curvas

La primera tienda de SPAR abrió sus puertas hace ya más de seis décadas. En los años 60 era difícil caminar por una ciudad española sin toparse con su logotipo; controlaban el 55% de los supermercados de mediano y gran tamaño y facturaban el 13% del total del mercado. Luego llegó el declive: muchos franquiciados emigraron a otras enseñas y la marca quedó arrinconada en zonas costeras y en las islas. Sin embargo, el grupo Euromadi (cuya estructura puede consultarse en euromadi.com) supo leer la oportunidad. La clave estuvo en ofrecer un modelo de franquicia más flexible y un surtido centrado en los frescos de cercanía, lo que atrajo de nuevo a emprendedores locales. Con un plan de expansión que no busca el ruido sino la cercanía, SPAR ha ido tejiendo una red que hoy cubre prácticamente todas las provincias. La facturación, que en 2025 alcanzó una cifra, superior a los 2.461 millones de euros, refleja una evolución sostenida. Y la superficie comercial ya roza los 700.000 metros cuadrados, lo que habla de locales más amplios y adaptados a las compras semanales de una familia. Todo ello con una plantilla que supera los 17.000 puestos de trabajo, un dato nada menor en un sector tan intensivo en personal.

Según los datos de la propia cadena, disponibles en spar.es, el crecimiento ha sido constante desde 2020. Este resurgir ha pillado a muchos por sorpresa, pero los números no mienten: SPAR vuelve a estar donde estuvo, pero con los pies mucho más en el suelo.

Variaciones y maridaje

SPAR no juega con una sola carta. Junto a los supermercados de barrio, la cadena se despliega en formatos de conveniencia (SPAR Express) y en tiendas de mayor tamaño para la compra familiar. Eso la convierte en una opción versátil: desde el recado de última hora hasta la despensa completa. ¿Con qué marida? Con la compra de proximidad y la apuesta por el producto fresco de temporada, un segmento que muchos gigantes han desatendido. Si buscas evitar las colas de los grandes centros y prefieres un trato más personal, SPAR encaja. Y si además quieres que el carro no se te dispare, su marca propia, con precios ajustados y varios sellos de calidad, es un aliado perfecto.

Frente a los gigantes del sector, SPAR no compite por precio sino por trato y especialización: sus secciones de frutería, panadería y productos locales le dan una personalidad que muchas enseñas han perdido. Esa receta, sin estridencias, parece funcionar.