Inteligencia global: Rubio choca con la CIA y el DNI por Irán mientras crecen tensiones con China

La Casa Blanca sostiene un alto el fuego en Irán mientras la CIA admite que el bloqueo naval fracasa. Austria expulsa a técnicos del FSB por interceptar comunicaciones de satélite. Y en el FBI, Kash Patel pone a agentes a investigarse entre sí por una filtración sobre sus hábitos

Escribí hace años en Desnudando a Google que «alguien tenía que decir que el rey Google va desnudo». Hoy, aplicado a la inteligencia global, el rey Trump va con el chaleco antibalas y un cable suelto al que pocos se atreven a tocar. Marco Rubio, su nuevo secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional, está en ese cable. Y está empezando a chisporrotear fuerte contra la CIA.

El choque Rubio-CIA: Irán no es lo que el presidente cree

La tensión se ha disparado esta misma semana. Rubio, de visita en el Vaticano para calmar al Papa León tras los desplantes de Trump, se encaró con un periodista. ‘Solo los países estúpidos no devuelven el fuego cuando les disparan’, espetó. ‘Y nosotros no somos un país estúpido’. El motivo: Irán. O mejor dicho, la versión que la Casa Blanca vende sobre Irán.

La CIA, a través de un análisis confidencial entregado esta misma semana, acaba de tumbar esa narrativa. Irán no solo sobrevivirá al bloqueo naval estadounidense un mínimo de cuatro meses, sino que conserva una capacidad balística significativa a pesar de las semanas de bombardeos de Estados Unidos e Israel. Y aquí viene el punto de fricción máximo: Joe Kent, ex director del Centro Nacional Antiterrorista, ha recordado que antes de la guerra, la Comunidad de Inteligencia de EE.UU., incluida la CIA, coincidía en que Irán no estaba desarrollando un arma nuclear. Es más, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, ya dijo en marzo que el programa nuclear iraní fue ‘obliterado’ en junio de 2025.

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Una lectura confidencial es otra. En Langley saben que si el argumentario bélico se desvanece, la posición de la Casa Blanca ante el hemiciclo internacional es un castillo de naipes. El choque Rubio versus la CIA es, en realidad, el choque entre la lealtad política y la verdad operativa.

Espionaje ruso en estado puro: expulsiones, deserciones y agentes profesionales

Pero el tablero no se detiene en Oriente Próximo. Si usted ha seguido la cadencia de operaciones rusas en Europa, verá que el ritmo está cambiando. Esta semana, Austria ha expulsado a tres miembros de la embajada rusa. No eran simples agregados culturales: utilizaban antenas en el tejado para interceptar datos de satélite de las organizaciones internacionales con sede en Viena. SIGINT clásico.

De hecho, Polonia ha emitido una alerta aún más preocupante. La agencia de seguridad interna del país, la ABW, ha constatado que Rusia está dejando atrás el modelo de reclutas desechables adictos a la heroína, captados en Telegram. Ahora, el FSB y el GRU están externalizando las operaciones de sabotaje a redes de crimen organizado con agentes profesionales. Es un salto en el tradecraft: menos ruido, más efectividad.

espionaje ruso

En paralelo, las deserciones desde el aparato estatal ruso continúan. Denis Butsayev, ex viceministro de Recursos Naturales, ha volado a Estados Unidos. Se une a la media docena de oficiales de seguridad e inteligencia que han huido desde 2022. Lo decía ya hace años: cuando tus propios oficiales huyen, no es disidencia, es un fallo de contrainteligencia.

Cosa distinta es el miedo de Putin a los drones ucranianos. Tanto, que ha cortado internet en todo el país para evitar que la inteligencia de Kiev geolocalice objetivos a través de los móviles rusos. Sostiene el Wall Street Journal que el zar ruso se mueve de búnker en búnker. Si yo dirigiera el CNI ahora mismo, pondría un ojo en los movimientos del FSB en territorio OTAN y el otro en el frente de Ucrania: una Rusia acorralada es más peligrosa, no menos.

China afila cuchillos en el Congreso, los drones y el Ártico

China no se toma vacaciones. Esta semana, el New York Times ha revelado que un agente del Ministerio de Seguridad del Estado (MSS) chino ofreció 10.000 dólares a un trabajador del Comité sobre China de la Cámara de Representantes a cambio de información sobre Venezuela y minerales raros. El empleado era un agente doble voluntario, colaborando con el FBI. Un brush pass digital frustrado que muestra la presión del MSS sobre la colina del Capitolio.

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El dato que le hiela a uno la sangre es el de los drones. Chuan Wang, un ingeniero chino que fue ‘visiting scholar’ en la Universidad de Michigan en 2012, ha sido arrestado. ¿Su delito? Mentir. En su solicitud, dijo que quería investigar aviones de aeromodelismo de alta relación de aspecto. La realidad es que fundó una empresa china que ahora fabrica drones militares para el Ejército Popular de Liberación. Llevaba once años jugando al escondite.

El espionaje no se mide por las redes que se desmantelan, sino por las que siguen vivas el tiempo suficiente como para que ya no importe.

Y en el Ártico noruego, otro capítulo. Una mujer china, detenida por intentar instalar un receptor de datos de satélites en órbita polar. Esta no es una mera anécdota. Es una lucha por el GEOINT del deshielo polar. La ruta marítima del norte será la próxima gran autopista, y el que controle sus datos, ganará la partida logística.

Dossier Moncloa: el ojo en la sombra del caso Patel y la histeria política

Verá usted que la parte más kafkiana de la semana viene de dentro del FBI. Kash Patel, su director, ha montado una cacería. Tras una filtración sobre sus hábitos nocturnos en The Atlantic, ha ordenado abrir una ‘investigación criminal por fugas’. Han destinado a agentes del FBI a interrogar a sus propios compañeros. Los han sometido a polígrafos. Han incautado sus registros telefónicos. El chivatazo no incluía material clasificado, solo detalles bochornosos sobre un jefe que encarga bourbon con el logo del FBI y falta a trabajar por sus resacas.

Esto es una herida abierta para la doctrina de contrainteligencia. Yo lo veo con nitidez: nunca, desde Hoover, se había usado la maquinaria de ‘amenaza interna’ para tapar vergüenzas de taberna. Es un precedente terrible. Sienta las bases para que, en el futuro, cualquier gobierno utilice la lucha contra el espionaje para silenciar a periodistas. El caso expone una tensión de poder que en el CNI, por suerte, aún se dirime con otro estilo.

¿Qué significa esto para España? España observa, pero no desde la barrera porque no puede. Nuestro Centro Nacional de Inteligencia (CNI) procesa diariamente este caos. La estabilidad del vínculo transatlántico depende de la salud de la CIA y el FBI. Si la cúpula de inteligencia de EE.UU. está en una guerra civil soterrada, el intercambio de HUMINT sobre células durmientes en el Magreb se resiente. Y si China acelera su programa de drones con tecnología robada hace una década, sabe que las bases de Rota y Morón están en el mapa. El espionaje es una partida de ajedrez en tres dimensiones, y ahora mismo, todos los tableros tiemblan.