Apuñalamiento en Legazpi: un herido grave tras pelea por celos y el agresor huye en taxi

La Policía Nacional busca al agresor, que escapó en un taxi tras agredir con una botella a un hombre en la boca del metro de Legazpi. La delegada de Cultura municipal criticó al delegado del Gobierno en plenas fiestas de San Isidro.

Un hombre de 36 años permanece ingresado en el Hospital 12 de Octubre con pronóstico reservado tras recibir un botellazo en el rostro en la boca del metro de Legazpi. Según testigos, el agresor huyó en un taxi con una mujer y la Policía Nacional le busca.

La madrugada que empezó en un bar de copas

La pelea se originó en un local de la calle Antonio López, cuando una discusión por celos entre varios clientes se intensificó, según informó ABC. Rápidamente, la situación se trasladó a la boca del metro, junto al paseo de las Delicias. La víctima, de origen peruano, recibió un golpe con una botella de vidrio que le provocó una hemorragia masiva y la posible afectación de una arteria. Los sanitarios del Samur lo estabilizaron y lo trasladaron de urgencia al Doce de Octubre. Pese a que algunos medios hablaron de un apuñalamiento en Legazpi, fuentes cercanas a la investigación confirman a Merca2.es que el arma fue una botella, no un objeto punzante.

Un segundo hombre, de 25 años, sufrió un corte leve en el rostro y fue atendido en el lugar. Todos los indicios apuntan a que la trifulca se desató por celos, según los testimonios recogidos por los agentes.

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La Policía Nacional desplazó varias patrullas Zeta y acordonó el acceso a la estación. Los agentes ya han identificado a los testigos clave y revisan las cámaras de seguridad. El principal problema, según fuentes cercanas al caso, es que el agresor se subió a en en un taxi que pasaba en ese momento y se perdió de vista. Los investigadores intentan ahora localizar ese vehículo a través de las centrales de radio taxi.

La política se cuela en la fiesta de San Isidro

Apenas tres horas después, la delegada de Cultura Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, aprovechó el desfile de San Isidro para criticar al delegado del Gobierno. «El delegado del Gobierno tiene que tomar cartas en el asunto. Creo que no se está tomando esto suficientemente en serio», afirmó. La edil popular añadió que «en Madrid hace falta más atención que la que nos está prestando, porque está más preocupado de otras cosas». La seguridad ciudadana, en un contexto de disputa competencial, se ha convertido en otro frente entre ambas administraciones.

Pese a las críticas, Rivera de la Cruz aseguró que las fiestas de San Isidro están transcurriendo con «tranquilidad» en materia de seguridad. El suceso se suma al asalto de una joyería en Torrejón de Ardoz el mismo jueves, donde un grupo armado con mazas y una pistola se llevó joyas por valor de 50.000 euros. La banda fue detenida horas después por la Guardia Civil.

Una agresión en Legazpi devuelve a Madrid el debate sobre la seguridad en sus noches de fiesta, justo cuando la ciudad celebra su patrón.

Madrid, San Isidro y la violencia que se repite

Arganzuela no es un distrito donde abunden los incidentes violentos; su tasa de criminalidad está por debajo de la media de la capital, según los últimos datos de la Policía Municipal. Con 10,3 infracciones penales por cada 1.000 habitantes en 2025, se sitúa lejos de las 14,2 de Centro o las 12,7 de Usera. Sin embargo, en fechas como San Isidro, el flujo de personas entre las zonas de ocio de Delicias, Pacífico y la propia Pradera puede desencadenar reyertas en lugares que normalmente son tranquilos. El año pasado, durante las fiestas, los altercados en los aledaños de la Pradera del Corregidor obligaron a reforzar el dispositivo policial con varias unidades de la UIP. Esta vez, el conflicto estalló a varios kilómetros de allí, en un barrio residencial.

La Policía Nacional trata ahora de dar con el fugitivo, que podría haber salido de la región. El delegado del Gobierno, Francisco Martín, no ha respondido aún a las críticas de Rivera de la Cruz. Mientras, en el Hospital 12 de Octubre, el herido lucha por estabilizarse. Los vecinos de Legazpi, por su parte, lamentan que una noche de fiesta acabe así. El Ayuntamiento ha anunciado que pedirá una reunión con la Delegación la próxima semana para reclamar más efectivos, mientras que la oposición acusa al Gobierno municipal de utilizar el suceso para su batalla partidista.