¿Cuándo fue la última vez que el cine español mostró a una mujer de 80 años deseando y siendo deseada, sin que fuera una broma ni una tragedia? Carmen Maura se ha hartado de esperar y lo ha hecho ella misma, en Tánger, en una película marroquí, porque en casa nadie se lo ofrecía.
En Calle Málaga, la actriz madrileña protagoniza una escena de sensualidad que ha desatado conversaciones en toda España. Su respuesta cuando le preguntaron si le generó incomodidad fue tan contundente como ella misma: «Me importó un bledo». Y eso lo cambia todo.
Carmen Maura y la escena que el cine español no se atrevió a rodar
El tabú es viejo, pero sigue intacto: la sexualidad en la vejez es prácticamente invisible en el cine español. Carmen Maura lo sabe mejor que nadie. A sus 80 años, ha tenido que viajar a Marruecos para encontrar un guion que trate el deseo de las mujeres mayores con normalidad, sin morbo ni condescendencia.
En declaraciones a RTVE, Carmen Maura fue directa: «Está muy bien mostrar que los mayores tenemos relaciones sexuales». No como confesión, sino como reivindicación política. Porque lo que hace la película no es provocar, sino simplemente mostrar algo que existe y que el audiovisual español lleva décadas mirando hacia otro lado.
Carmen Maura en ‘Calle Málaga’: el papel más personal de su carrera
Carmen Maura da vida a María Ángeles, una española de 79 años que lleva décadas viviendo sola en el barrio español de Tánger. Cuando su hija llega desde Madrid para venderle el piso, la protagonista no se resigna: lucha, negocia y, de paso, se reencuentra con el deseo. La directora Maryam Touzani escribe un personaje que no pide permiso para sentir.
La película, coproducida entre Marruecos y España con participación de RTVE, se estrenó el 1 de abril de 2026. El resultado es una obra que critica sin sermones cómo la sociedad gestiona a sus mayores y cómo les roba, sin que nadie lo nombre, el derecho al amor y al cuerpo.
Maryam Touzani, la directora que le dio a Maura lo que España no supo ver
Maryam Touzani es una cineasta marroquí nacida en Tánger que lleva años firmando películas incómodas sobre cuerpos que la sociedad prefiere ignorar. Con El caftán azul ya demostró que sabe mirar la intimidad sin voyeurismo. Con Calle Málaga da un paso más: elige a una leyenda del cine español para hablar de algo que ese mismo cine ha evitado durante décadas.
La elección de Carmen Maura no fue casual. Maryam Touzani buscaba una actriz con autoridad propia, capaz de sostener sola una escena sin red. Marta Etura, que interpreta a su hija en el filme, lo resumió sin titubeos: «Trabajar con Carmen Maura es un regalo». El resultado valida cada decisión de casting.
La reacción del público y la crítica ante una película sin precedentes
Calle Málaga llegó a los cines españoles con buenas críticas y una recepción cálida del público. Los espectadores de más de 60 años, un segmento habitualmente ignorado por el marketing de salas, han respondido con entusiasmo. La película no solo ha funcionado como experiencia cinematográfica, sino como conversación social sobre el edadismo en España.
Carmen Maura ha recibido elogios de críticos que destacan su capacidad para habitar un personaje sin trucos. La actriz no llora en el momento que el guion lo pide, no grita cuando se espera. Hace algo más difícil: estar. Y eso, a estas alturas de su carrera, es exactamente lo que diferencia a las grandes de las buenas.
| Aspecto | Cine español tradicional | ‘Calle Málaga’ (2026) |
|---|---|---|
| Sexualidad en mayores | Invisibilizada o ridiculizada | Mostrada con naturalidad y respeto |
| Protagonistas femeninas +70 | Roles secundarios o simbólicos | Protagonista absoluta con arco completo |
| Producción | Mayoritariamente española | Coproducción Marruecos-España-RTVE |
| Recepción crítica | Variable según temática | Muy positiva, debate social generado |
| Posición de Carmen Maura | Actriz consagrada en reparto | Motor narrativo y reivindicativo |
El futuro que ‘Calle Málaga’ le abre a Carmen Maura y al cine español
El éxito de esta película debería servir de aviso a la industria española: hay un mercado, una audiencia y una necesidad real de historias protagonizadas por mujeres mayores que no sean ni víctimas ni decorado. Carmen Maura acaba de demostrar que a los 80 años se puede cargar una película entera sobre los hombros y hacerlo sin sudar.
El siguiente paso no depende de ella, sino de los productores y guionistas que decidan si aprenden la lección. Maryam Touzani ya ha puesto el espejo delante del cine español. La pregunta es si alguien al otro lado tendrá el valor de mirar de frente lo que refleja.


