ENBA ha pedido a Pradales un acuerdo interinstitucional ante la sequía en el País Vasco, que deja 5.000 caseríos sin agua de red. El sindicato agrario advierte de que la situación es límite en los caseríos dispersos por la geografía vasca al no estar conectados a la red principal, que sí mantiene capacidad suficiente, según ha informado elDiario.es.
Qué pide ENBA al Gobierno Vasco
El coordinador general de ENBA, Xabier Iraola, ha afirmado que esos caseríos están en situación crítica y ha reclamado el liderazgo del lehendakari, Imanol Pradales, para juntar a las tres administraciones. Necesitamos una coordinación y creemos que el máximo responsable del país debiera liderar el tema’, ha señalado Iraola, según Europa Press. Su propuesta incluye un plan conjunto y fondos para ejecutarlo, con la participación del Gobierno Vasco, las diputaciones forales y los ayuntamientos.
La petición llega después de la reunión de la mesa del forraje celebrada el 7 de agosto. En ese encuentro, presidido por la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, los ganaderos de ENBA y UAGA echaron en falta una respuesta sobre el agua, que quedó fuera de las soluciones planteadas en ese foro. ‘Tenemos necesidad de agua y necesidad de comida y no tenemos respuestas, por lo menos a corto plazo’, señalaron desde UAGA.
Tras la reunión, la consejera recordó que los ayuntamientos son los responsables del abastecimiento de agua. En materia de forraje, el Gobierno Vasco acordó una compra conjunta y remitió una encuesta a los ganaderos para conocer sus necesidades. Los productores han respondido y el departamento analiza las respuestas, pero las medidas se retrasan una semana y aún no hay fecha para convocar de nuevo la mesa. Los ganaderos advierten de que ‘los precios del forraje suben cada día’.
Las restricciones de agua en los municipios vascos
La falta de lluvias no afecta por igual a todo el territorio. Las localidades al margen de la red regularizada sufren escasez desde hace semanas. Karrantza, en Bizkaia, ha sido el primer municipio en recurrir a camiones cisterna este año. En Álava, Zuia recibe una media de cuatro camiones cisterna diarios y ha decretado restricciones al consumo, igual que Agurain, Alegría-Dulantzi, Elburgo y Urkabustaiz.
En Bizkaia hay restricciones en 21 municipios de Busturialdea y Lea-Artibai: Ajangiz, Arratzu, Bermeo, Busturia, Ea, Elantxobe, Gernika-Lumo, Forua, Gautegiz-Arteaga, Ibarrangelua, Kortezubi, Mendata, Mundaka, Murueta, Muxika, Sukarrieta, Ispaster, Berriatua, Etxebarria, Markina-Xemein y Ondarroa. El suministro de Zuia depende del caudal del río Baias, y el Ayuntamiento trabaja para conectarse a la red del embalse del Zadorra. En 2022 ya fue necesario trasladar agua por barco hasta Bermeo.
Los caseríos dispersos, ajenos a la red principal de embalses, concentran el mayor impacto de la escasez de agua mientras el sistema general mantiene reservas.
El reparto de competencias y el encaje del abastecimiento
ENBA sostiene que la respuesta necesita coordinación porque la gestión del agua afecta al Gobierno Vasco, las diputaciones forales y los ayuntamientos. Los ganaderos ya han tratado la cuestión con URA, la Agencia Vasca del Agua. El propio Iraola ha apuntado que URA recuerda que los embalses están al 80%, pero no se ha dado una solución para los caseríos de los pueblos pequeños. Algunos ayuntamientos con capacidad llevan agua con cisternas, como Karrantza, pero otros no disponen de esa capacidad. Tampoco hay agua en los montes comunales, lo que agrava la situación de los pastos.
En materia de forraje, el sector está a la espera de que se convoque de nuevo la mesa con el Gobierno Vasco para concretar la compra conjunta acordada el 7 de agosto. La escasez de agua no se limita al forraje: también afecta a los pastos y a los montes comunales. La organización agraria reclama celeridad porque las necesidades de las reses son cada vez más apremiantes. La próxima reunión será el siguiente hito para cuantificar la medida y fijar su financiación.

