Este sitio de Madrid solo hace 50 porciones al día de su tarta de queso más viral

Madrid tiene nueva obsesión dulce y todo apunta a que esta tarta de queso va camino de convertirse en una de las más buscadas de la ciudad, además, solo hacen 50 porciones al día y eso ha sido suficiente para que muchos ya estén haciendo cola para probar una cheesecake diferente.

Madrid lleva años viviendo una auténtica obsesión con las tartas de queso, pero pocos sitios han conseguido generar tanta expectación como este obrador que ahora vuelve a estar en boca de todos gracias a una nueva creación que apenas dura unas horas en el mostrador. En una ciudad donde constantemente aparecen cafeterías y postres virales, hay locales que consiguen diferenciarse simplemente haciendo muy pocas cosas, pero haciéndolas realmente bien.

Eso es precisamente lo que ocurre con Caracola, uno de esos nombres que muchos madrileños ya asocian directamente con largas colas, antojos irresistibles y cheesecakes que prácticamente se han convertido en objeto de culto. Ahora, además de triunfar en su conocido local del mercado de Antón Martín, el obrador acaba de aterrizar también en pleno barrio de Salamanca con la propuesta de una tarta de queso inspirada en Japón de la que solo elaboran 50 porciones al día, y que ha revolucionado Madrid.

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La nueva tarta de queso de Madrid que todo el mundo quiere probar

“Cheesecake clásica”. Fuente: caracolamadrid.es

Madrid no deja de buscar nuevos sitios donde comer bien y darse un capricho, pero hay postres que consiguen convertirse en conversación casi de un día para otro. La llamada Tokyo Flambé Cheesecake es uno de esos casos. Se trata de una cheesecake diferente a las habituales, más ligera, muy cremosa y con una textura suave que cambia bastante respecto a las versiones más densas y clásicas que suelen verse en muchas pastelerías.

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Parte de su éxito está precisamente en cómo se prepara, ya que esta tarta de queso no pasa por el horno y todo se trabaja en frío hasta el último momento, cuando aparece el soplete para caramelizar la parte superior. Ahí es donde consigue ese contraste tan llamativo entre el interior cremoso y el acabado tostado que hace que muchos en Madrid ya estén yendo expresamente a probarla antes de que se agote.

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