Criteria Caixa, el brazo inversor de la Fundación La Caixa, ha superado el 227% de retorno en su participación en ACS y acumula plusvalías latentes cercanas a los 2.250 millones de euros. La operación marca un hito en la hoja de ruta del grupo para garantizar los dividendos que sostienen la Obra Social de la fundación hasta 2030.
Una inversión que multiplica por más de tres el capital inicial
Criteria Caixa entró en ACS en 2013, cuando adquirió un paquete accionarial del 5% por unos 600 millones de euros. En doce años, la participación ha crecido hasta el 10,6%, mientras el valor de las acciones se ha disparado. La última operación, una compra de 510 millones en la ampliación de capital de marzo de 2025, ha elevado el desembolso total acumulado a aproximadamente 1.100 millones de euros.
Las plusvalías latentes, que se sitúan en torno a 2.250 millones, suponen el mayor colchón de la historia del grupo. Si se materializaran, cubrirían más de cuatro anualidades completas del presupuesto de la Obra Social de la Fundación.
El dividendo de ACS, pilar del plan de la Fundación
ACS es una de las principales fuentes de dividendos de Criteria. El grupo constructor reparte unos 200 millones de euros anuales entre sus accionistas, de los cuales Criteria percibe cerca de 21 millones en función de su participación. Esa cantidad, aunque modesta frente al beneficio neto, resulta estable y predecible, lo que encaja con la necesidad de la fundación de contar con ingresos recurrentes para financiar sus programas.
El objetivo declarado por la Fundación La Caixa es alcanzar una meta de dividendos totales de 1.000 millones de euros anuales para 2030, cifra que permitiría mantener el gasto social en los niveles actuales sin recurrir a la venta de participaciones. Según fuentes financieras, los ingresos procedentes de ACS ya representan más del 50% de ese objetivo, una cobertura que supera las previsiones iniciales del plan.
Con ACS, Criteria ha logrado no solo una plusvalía de 2.250 millones, sino un flujo de dividendos que cubre más de la mitad del objetivo anual fijado para 2030.
La Obra Social, destino final de los frutos financieros
La Fundación La Caixa gestiona un presupuesto de unos 500 millones de euros anuales para programas de acción social, investigación, cultura y educación. La crisis sanitaria y la inflación dispararon las necesidades, y el patronato fijó en 2030 el horizonte para alcanzar un dividendo anual garantizado que blinde la Obra Social frente a las turbulencias de los mercados.
La inversión en ACS, junto con otras participadas como Naturgy, CaixaBank o Telefónica, conforma un ecosistema diversificado. La diferencia es que ACS aporta una rentabilidad por dividendo superior al 4% y una revalorización en bolsa que duplica la del IBEX en el mismo período.
El presidente de Criteria, Isidro Fainé, ha señalado en reiteradas ocasiones que la diversificación es la clave para mantener el dividendo social sin depender de un solo sector. Con ACS, la entidad refuerza además su presencia en infraestructuras, un activo cada vez más demandado en un contexto de transición energética.
El éxito de la operación sitúa a Criteria Caixa en una posición privilegiada para cumplir su compromiso estatutario y demuestra que la gestión activa de la cartera industrial puede ser tan rentable como la actividad puramente financiera. La Fundación La Caixa, heredera de la antigua caja de ahorros, mantiene así el pulso de su misión original: retornar a la sociedad los beneficios generados.
