La apuesta de Xavier Trias se ha impuesto a la de Carles Puigdemont en la carrera por la alcaldía de Barcelona. La retirada de Josep Rius, el candidato que contaba con el respaldo del expresidente, deja a Jordi Martí Galbis como único aspirante a encabezar la lista de Junts en las municipales de 2027. El movimiento cierra, al menos de momento, la pugna interna que ha tensado a la formación en la capital catalana.
Rius confirmó su renuncia este martes a través de un comunicado en el que aseguró que no quiere ser parte de una ‘división interna’. La frase, leída en clave barcelonesa, es un reconocimiento explícito de que el pulso estaba perdido. El exvicepresidente del partido y actual concejal en el Ayuntamiento había sido señalado desde el primer día como el candidato de Puigdemont, pero la federación de Barcelona, controlada por el entorno de Trias, nunca le dio oxígeno.
La retirada que lo cambia todo
Con Rius fuera de la ecuación, Martí Galbis se consolida como el candidato natural. El actual portavoz de Junts en el consistorio fue el rival electoral de Trias en las primarias de 2023, pero desde entonces ha construido una relación de confianza con el exalcalde. Fuentes del partido consultadas por Moncloa.com sostienen que la mayoría de los dirigentes consultados coincide en que la unidad del grupo municipal pasa por él.
La retirada de Rius no solo allana el camino a Martí Galbis: fortalece el control territorial de la federación barcelonesa sobre la dirección nacional. Es un mensaje nítido: en Barcelona, quien decide es Trias. Y Puigdemont, pese a su ascendencia en Waterloo, no ha logrado trasladar su autoridad al tablero municipal.
Un pulso con raíces profundas
La pugna entre Trias y Puigdemont no es nueva. Arranca en 2022, cuando el exalcalde regresó para ser cabeza de cartel en las municipales y chocó con la estrategia de la dirección nacional. Aquella candidatura, cocinada a fuego lento en Barcelona, se impuso a las reticencias del entorno de Puigdemont y acabó ganando las elecciones sin mayoría suficiente para gobernar. Hoy, el patrón se repite.
Martí Galbis, abogado de 44 años y con experiencia en gestión municipal como concejal del distrito de Sarrià-Sant Gervasi, representa un perfil más técnico y menos mediático que Rius. Pero sobre todo representa la continuidad de la línea política que Trias ha defendido en el Ayuntamiento: una oposición dura a Jaume Collboni sin cerrar la puerta a pactos transversales si las cifras lo permiten.
Martí Galbis no es solo el candidato: es la garantía de Trias de que su legado municipal sigue intacto.
El vacío que deja Puigdemont
La derrota en Barcelona tiene una lectura nacional. Puigdemont pierde a su hombre en la plaza más simbólica, justo cuando Junts intenta recomponer su espacio electoral tras la pérdida de la Generalitat. Según los últimos datos de IDESCAT, Barcelona concentra a uno de cada cinco votantes de Junts en Cataluña, así que ceder el control de la candidatura a la federación local debilita el relato de un partido unificado bajo un liderazgo único.
En el Ayuntamiento, la designación de Martí Galbis elimina la incertidumbre y permite al grupo municipal preparar con tiempo una estrategia electoral centrada en vivienda, movilidad y seguridad. Las tres áreas en las que el Govern de Collboni ha acumulado más desgaste en los últimos meses, según encuestas internas. La oposición tendrá ahora un rostro claro y una hoja de ruta sin interferencias externas.
El anuncio oficial de la candidatura llegará en junio, una vez que el Consell Nacional de Junts ratifique la propuesta única. Hasta entonces, Martí Galbis seguirá ejerciendo como portavoz y alimentando un discurso que ya está calibrado para 2027. La pregunta que queda en el aire es si Rius mantendrá su acta de concejal o si, como apuntan fuentes del partido a Moncloa.com, su salida del consistorio será cuestión de semanas.
