Más Madrid cierra su crisis: Mónica García liderará la lista autonómica y Delgado irá al Congreso

La lista única para las primarias de julio sitúa a la ministra de Sanidad como cabeza de cartel y al portavoz adjunto como candidato al Congreso. El acuerdo, alcanzado tras días de tensión, busca evitar la ruptura definitiva del principal partido de la oposición.

En apenas diez días, Más Madrid ha pasado de estar al borde de la fractura a cerrar un acuerdo que reordena su cúpula y sus listas electorales. La formación que lidera la oposición en la Comunidad de Madrid ha sellado una paz exprés entre Mónica García y Emilio Delgado, los dos pesos pesados que habían convertido la antesala de las primarias en una guerra abierta.

Un acuerdo forjado en días de vértigo

El detonante de la crisis fue la verbena del partido en San Blas a finales de abril. Allí, Mónica García confirmó su intención de repetir como candidata a la Presidencia de la Comunidad para, en sus palabras, “echar a Isabel Díaz Ayuso de la Puerta del Sol”. La respuesta de Emilio Delgado fue inmediata: reclamó unas primarias abiertas y anunció que competiría por encabezar la candidatura autonómica. El choque frontal amenazaba con dinamitar la organización, según admitieron fuentes de ambas partes consultadas por ABC.

El martes pasado, tras varios días de tensión y comprobar que la división interna podía pasar factura en las urnas, los equipos de ambos dirigentes se sentaron a negociar. El resultado es una lista única que evita la competición directa y reparte los papeles: García conserva el liderazgo autonómico y Delgado da el salto a la política nacional. “Se ha considerado que la mejor opción para el espacio político era esta”, explicaban a este diario desde el entorno del portavoz adjunto.

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La lista, puesto por puesto

Según el acuerdo adelantado por La Razón, el orden de salida en la Asamblea de Madrid será Mónica García, Manuela Bergerot y Emilio Delgado. Para el Congreso de los Diputados, los referentes serán Emilio Delgado, Tesh Sidi y Eduardo Rubiño. Las primarias, que se celebrarán a lo largo de julio, quedarán así descafeinadas: una sola plancha que aglutina a todas las sensibilidades, tal y como han subrayado fuentes de la dirección de Más Madrid.

El movimiento supone una concesión de Delgado, quien apenas dos días antes del anuncio de García había confirmado a ABC su voluntad de luchar por liderar la papeleta regional. Sin embargo, el modelo de primarias del partido —con un censo restringido que favorece a la dirección saliente— hacía difícil su victoria. En su entorno lo reconocen: “Quizás con otras condiciones hubiera sido diferente”. Pese a todo, el portavoz adjunto se mostró satisfecho en redes sociales: “Con muchas ganas de representar a los madrileños en el Congreso”, escribió.

La paz en Más Madrid es, sobre todo, un respiro para la oposición madrileña, que acumula años de fragmentación interna mientras el PP gobierna sin sobresaltos.

Por qué este pacto importa a Madrid

Más Madrid ha sido, desde su fundación, la única fuerza capaz de plantar cara electoral a Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad. En 2021 rozó el sorpasso al PP y en 2023 mantuvo un suelo de votos notable pese a la mayoría absoluta popular. Cualquier cisma interno, como bien saben en este partido los que vivieron la escisión de Podemos en 2018-2019, puede dilapidar ese capital político en cuestión de meses.

La dirección de Más Madrid ha optado por unir fuerzas en lugar de someter el proyecto a unas primarias competitivas que, en el escenario más pesimista, habrían debilitado aún más a la oposición madrileña. El resultado es una fotografía de estabilidad que, no obstante, deja heridas latentes: Delgado no abandona la Asamblea —irá de número tres, con opciones reales de escaño— pero su futuro pasa por Madrid, esta vez en el Congreso.

Desde la Puerta del Sol, el Gobierno regional ha aprovechado para desacreditar al adversario. El portavoz Miguel Ángel García calificó este miércoles los acontecimientos como “los líos de Más Madrid” y añadió que “no les importan los problemas de los madrileños”. El calendario electoral de 2027 queda lejos, pero la cita de julio en las primarias será la primera prueba de fuego para medir si este acuerdo cierra heridas o, por el contrario, enquista los rencores.