EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Alberto Núñez Feijóo ha descartado este miércoles presentar una moción de censura contra el Gobierno y ha instado a los socios parlamentarios de Pedro Sánchez a ‘mover ficha’.
- ¿Quién está detrás? El líder del Partido Popular, desde el Congreso de los Diputados, tras la imputación del expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero.
- ¿Qué impacto tiene? Ferraz interpreta el movimiento como una admisión de debilidad del PP, que carece de mayoría para forzar un cambio de Gobierno, mientras la coalición gubernamental y sus apoyos legislativos insisten en la normalidad institucional.
Alberto Núñez Feijóo ha descartado este miércoles presentar una moción de censura contra el Gobierno y ha pedido a los socios parlamentarios de Pedro Sánchez que ‘muevan ficha. La declaración, realizada en el Congreso después de que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero fuera imputado, deja en evidencia, según fuentes socialistas consultadas por Moncloa.com, la falta de apoyos del principal partido de la oposición para remover al Ejecutivo.
El líder del PP ha asegurado que hará ‘todo lo posible para que cambie el Gobierno cuando crea que ha llegado el momento’, una expresión que desde Ferraz se interpreta como un repliegue estratégico después de varios días de presión mediática y de algunos sectores internos que le pedían formalizar la moción inmediatamente. La lectura del partido socialista es clara: ‘Feijóo sabe que no va a ningún sitio con esa moción y quiere endosar la responsabilidad a los demás’, explica un miembro de la dirección federal.
Por qué Feijóo renuncia ahora a la moción de censura
La figura de la moción de censura está regulada en el artículo 113 de la Constitución y exige una mayoría absoluta del Congreso —176 diputados— para prosperar. El PP cuenta con 137 escaños; Vox, su posible aliado, con 48. Ambos suman 185 diputados, una cifra que podría resultar insuficiente si se produjeran fugas en esas formaciones o si alguno de los grupos nacionalistas ejecuta la abstención técnica que ya anticiparon en privado. Fuentes parlamentarias consultadas por Moncloa.com confirman que, a día de hoy, no hay ningún socio de la investidura de Sánchez que haya cambiado su posición. Junts, ERC, EH Bildu o el PNV no han movido ficha, como pide Feijóo, y mantienen la mayoría que aprobó los últimos Presupuestos.
El silencio de esos grupos contrasta con el ruido en el entorno del PP. Durante toda la mañana, diputados del Grupo Parlamentario Popular han insistido en pasillos en que ‘la imputación de Zapatero obliga a todos a posicionarse’, pero el Grupo Parlamentario Socialista contraataca con un dato: desde que comenzó la legislatura, el Ejecutivo ha sacado adelante en el Congreso más de 15 iniciativas legislativas clave con los mismos apoyos que hoy Feijóo dice que deberían romperse.
Reacciones en el bloque de investidura y en Ferraz
La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha evitado alimentar el cruce directo con Feijóo y ha centrado su comparecencia en el Consejo de Ministros de la próxima semana. Este Gobierno sigue trabajando en las políticas que importan a la gente: vivienda, empleo y transición ecológica’, ha zanjado. No obstante, fuentes de Moncloa reconocen que se sigue con atención cada movimiento de los socios parlamentarios, no porque se tema una deserción, sino para calibrar la próxima negociación de la senda de estabilidad.
En Ferraz, la vicesecretaria general, María Jesús Montero, ha recordado en una reunión interna que ‘el calendario del partido no se altera por los vaivenes de la oposición’. El Comité Federal se mantiene para el 12 de junio y las federaciones territoriales ya trabajan en la ponencia marco del próximo congreso.
Más allá de Madrid, la posición del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha sido especialmente comentada. En un acto sectorial, García-Page ha afirmado que ‘la moción de censura no es un juguete’ y ha pedido a los suyos ‘no caer en provocaciones’. Su tono —más escéptico con el Gobierno que el de otros barones— refuerza, según analistas consultados, la idea de que la dirección federal prefiere contener las voces críticas internas antes que responder a Feijóo.
El Eje del Poder Socialista
La maniobra de Feijóo ofrece al partido socialista una ventana para cohesionar a sus aliados y a su propia base. Los socios parlamentarios, lejos de moverse, han reiterado su apoyo a las políticas sociales del Ejecutivo y han puesto condiciones que, de momento, Moncloa está dispuesta a negociar. La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, recordó ayer que ‘el voto de Bildu no se compra con una moción de censura que solo beneficia a la derecha’.
El aterrizaje territorial de esta crisis es también favorable al socialismo: en las cuatro comunidades autónomas donde el PSOE gobierna, los ejecutivos autonómicos siguen aprobando medidas de vivienda y de transición ecológica sin que el ruido nacional haya trasladado inestabilidad. Adrián Barbón, presidente de Asturias, defenderá la próxima semana en la conferencia de presidentes autonómicos la necesidad de aprobar los objetivos de estabilidad presupuestaria con la misma mayoría que respalda al Gobierno.
El verdadero riesgo para el Ejecutivo no está en una moción de censura, sino en que la derecha mediática consiga desgastar la imagen de solvencia que los socios de investidura aún perciben en Sánchez.
El precedente histórico es claro: en 2018, la moción de censura contra Mariano Rajoy triunfó porque contó con los apoyos de todos los grupos de la oposición, incluidos los independentistas. Aquel movimiento, liderado por el propio Sánchez, requirió meses de negociaciones. Hoy, sin ese consenso entre los partidos que sostienen al actual Gobierno, la repetición de la jugada es inviable. La oposición lo sabe y, por eso, Feijóo prefiere trasladar la presión a los socios sin asumir el coste de un fracaso parlamentario.
La Ejecutiva Federal del PSOE analizará este mismo lunes la estrategia de respuesta a la ofensiva del PP y del entorno judicial. Dirigentes consultados anticipan que el mensaje fuerza se centrará en la ‘estabilidad institucional’ y en el ‘blindaje del Estado del bienestar’ frente al ‘ruido político’. La próxima cita en el Congreso será la sesión de control del 27 de mayo, donde Sánchez y Feijóo volverán a enfrentarse. Hasta entonces, Ferraz prefiere que la tensión se disipe en palabras y no en votaciones.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: ‘El PP carece de apoyos para una moción de censura y sabe que el bloque de investidura se mantiene sólido. Nosotros, a gobernar’.
- Protagonista: María Jesús Montero (vicesecretaria general del PSOE y vicepresidenta primera del Gobierno).
- Próximo hito: Comité Federal del PSOE el 12 de junio, donde se debatirá la ponencia marco y se medirá la temperatura interna.
