Almeida anuncia su tercera candidatura a la Alcaldía de Madrid en 2027

El alcalde confirma que optará a la reelección en plena crisis de la oposición y con Vox sumido en una purga interna. Su anuncio, un día antes del mitin con Ayuso, deja al PP como el único partido con candidato claro a un año de las urnas.

José Luis Martínez-Almeida confirmó ayer que optará a la reelección en 2027, con la oposición en crisis y Vox en plena purga interna. El alcalde de Madrid despeja así los rumores y se convierte en el primer candidato confirmado para las municipales.

“Estoy a tope, absolutamente a tope”. Con esas palabras, el regidor popular zanjó las dudas que le asaltaron el pasado verano tras el nacimiento de su hija. Desde el Patio de Cristales, Martínez-Almeida reivindicó su capacidad para seguir sirviendo a los madrileños y la “estabilidad” que, a su juicio, solo el PP puede ofrecer en Cibeles.

El anuncio llega la víspera del tradicional mitin del PP por el tercer aniversario de legislatura, donde compartirá escenario con Isabel Díaz Ayuso. El portavoz del Gobierno regional, Miguel Ángel García, ya ha bendecido el “tándem absolutamente ganador”. La fecha de las elecciones, en mayo de 2027, aún parece lejana, pero el movimiento deja claro que el PP no quiere dejar respirar a sus rivales.

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El PSOE madrileño atraviesa una semana negra. La debacle andaluza y la imputación del expresidente Zapatero han acentuado el desgaste, mientras que la candidata Reyes Maroto mantiene silencio sobre estos asuntos y Ferraz guarda la última palabra sobre las primarias. El precedente de “paracaidistas” designados por la dirección nacional planea sobre cualquier aspiración interna.

En Más Madrid, la incertidumbre es doble. Rita Maestre no ha confirmado si repetirá como cartel municipal, y la líder autonómica, Mónica García, afronta la cuarta huelga de médicos en lo que va de año mientras recomponía esta misma semana las listas regionales. El sorpasso de Podemos en Andalucía añade presión a un espacio ya fragmentado.

Almeida se convierte en el primer candidato confirmado para 2027, en un tablero donde sus rivales aún están decidiendo quién jugará.

Vox es el caso más extremo. La dirección nacional ha expulsado a Javier Ortega Smith por insistir en ser candidato a la Alcaldía, mientras Bambú apuesta por la actual portavoz, Arantxa Cabello, pero sin cerrar la puerta a un giro de última hora. La guerra de familias impide cualquier planificación electoral seria.

Estabilidad frente al caos: el momento elegido

El alcalde ha elegido un momento de máxima debilidad de la oposición para lanzar una candidatura que busca replicar la mayoría absoluta de 2023. Entonces, el PP obtuvo 29 de los 57 concejales, y ahora la fragmentación del voto a la izquierda y la crisis de de la ultraderecha podrían ampliar ese colchón. “Madrid no tiene techo”, repitió Almeida, en un mensaje dirigido tanto a los electores como a los mercados y al ecosistema inversor de la capital.

La oposición, sin cartas sobre la mesa

A menos de un año de la cita con las urnas, ni PSOE, ni Más Madrid, ni Vox tienen candidato firme. El PSOE se debate entre unas primarias que Reyes Maroto quiere disputar pero que Ferraz controla, y Más Madrid aún espera que también Rita Maestre decida. Mientras, la formación de Santiago Abascal se desangra en un pulso interno que deja a su electorado sin referente claro. Para el PP, este vacío es una oportunidad de oro para consolidar su hegemonía en la capital.

Tres elecciones y un ‘efecto Almeida’: los precedentes en la capital

Lograr tres mandatos consecutivos en Cibeles no es habitual. Solo Alberto Ruiz-Gallardón lo consiguió en la democracia reciente (2003-2011), aunque abandonó el cargo antes de terminar el tercero para ser ministro. Almeida aspira a igualar esa resistencia electoral, apoyado en una marca PP que en Madrid ha demostrado una fidelidad inusual: en 2023, Ayuso y él barrieron con absolutas simultáneas, un fenómeno que no se repetía desde los años de Gallardón y Esperanza Aguirre.

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El principal activo del alcalde, según fuentes populares, es la gestión económica y la imagen de estabilidad frente a un Gobierno central de coalición. A ello se suma la ventaja de que, a diferencia de 2019 —cuando necesitó los votos de Cs y la abstención de Vox—, en 2027 el PP podría aspirar a una nueva mayoría absoluta si la oposición sigue desunida. Sin embargo, la legislatura aún guarda asuntos sensibles, como la ejecución de los fondos europeos o el ruido por las obras del eje Castellana, que pueden erosionar la percepción ciudadana.

La foto del viernes con Ayuso será la primera de una campaña que arranca con un año de adelanto. Con el tablero nacional revuelto y la izquierda madrileña en recomposición, Almeida se siente con fuerza para una tercera victoria.