La nueva tele afín al Gobierno podría fichar a Silvia Intxaurrondo y Sarah Santaolalla

La concesión de un nuevo canal de TDT en abierto bajo el consorcio SIETE de la empresa Global Alconaba, que lidera el empresario Andrés Varela Entrecanales y podría contar con periodistas como Silvia Intxaurrondo, ha reactivado el debate sobre el mapa mediático en España y su posible impacto político en el tramo final de la legislatura. Según diversas informaciones del sector audiovisual, este proyecto —impulsado por un grupo de inversores vinculados al entorno de Prisa y respaldado por el Gobierno— nace con la intención de convertirse en un nuevo actor de referencia en la información televisiva, con especial atención al directo, la actualidad y el formato de infoentretenimiento.

En este contexto, empiezan a circular nombres de posibles fichajes de alto perfil, entre ellos los de Silvia Intxaurrondo y Javier Ruiz, dos periodistas con amplia trayectoria en televisión pública y privada. Aunque no existe confirmación oficial, fuentes del sector apuntan a que ambos podrían ser perfiles especialmente valorados por la futura cadena si se produjeran cambios relevantes en sus actuales vínculos profesionales tras las elecciones generales de 2027.

En la misma situación se encontraría José Pablo López, actual presidente de RTVE. Silvia Intxaurrondo en el horizonte El Consejo de Ministros ha aprobado la concesión de una nueva cadena en abierto al grupo encabezado por Global Alconaba, dentro del consorcio SIETE, tras un proceso de adjudicación que ha generado expectación en el sector.

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El proyecto, que deberá estar operativo en un plazo de seis meses, llega en un momento de alta tensión mediática y política, con la vista puesta en el final de la legislatura y el ciclo electoral de 2027. El Ejecutivo ha justificado la necesidad de ampliar la oferta televisiva en abierto en términos de pluralidad y competitividad del sector audiovisual. Sin embargo, desde distintos análisis mediáticos se interpreta también como un movimiento estratégico en un contexto en el que parte de los medios tradicionales han mostrado una relación más crítica con el Gobierno, en especial Mediaset España.

El consorcio SIETE se presentará como una plataforma de producción televisiva centrada en la actualidad, con programación continua de información y análisis, un modelo que combina formatos de tertulia, magacín y cobertura en directo, siguiendo una línea similar a la de otras cadenas generalistas de gran consumo.

Dentro de la arquitectura del proyecto, diversas fuentes señalan a José Miguel Contreras como una figura clave en el diseño editorial e ideológico del canal. Con una larga trayectoria en la industria audiovisual y experiencia en la creación de formatos televisivos de gran audiencia, su papel sería determinante en la definición de la identidad del nuevo canal.

El proyecto nace también en el contexto de una reconfiguración interna del ecosistema mediático vinculado a Prisa, tras tensiones entre distintas facciones accionarialmente enfrentadas. Esta situación habría impulsado a determinados inversores a buscar nuevas vías de desarrollo mediático fuera de los grandes grupos tradicionales. Según estas mismas fuentes, la idea de fondo sería construir un canal con capacidad de influencia en el relato informativo, especialmente en periodos de alta intensidad política como la campaña electoral de 2027, que incluye elecciones municipales, autonómicas y generales.

En caso de haber cambio político, y consiguiente revolución en RTVE, la reina de las mañanas televisivas Silvia Intxaurrondo podría sumarse a uno de los escasos medios de línea editorial progresista que podrían mantenerse en pie.

Un canal pensado para la batalla informativa de 2027

El calendario político es uno de los factores que más peso tiene en la lectura estratégica del proyecto. La previsión de un ciclo electoral triple en 2027 convierte ese año en un punto de inflexión para el sistema político español. En ese escenario, el nuevo canal aspiraría a consolidarse como un espacio de referencia informativa y de análisis político en televisión abierta, con una programación centrada en la actualidad diaria y en el seguimiento constante de la agenda institucional.

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Silvia Intxaurrondo
Javier Ruiz y Silvia Intxaurrondo suenan para sumarse al proyecto. Foto: RTVE.

Algunos analistas del sector interpretan que la creación del canal responde también a una lógica de equilibrio mediático en un entorno donde el Gobierno percibe una creciente hostilidad o distancia por parte de algunos grupos de comunicación tradicionales. Uno de los aspectos que más interés ha generado en torno al proyecto es la posible incorporación para el año que viene de rostros conocidos de la televisión española.

Entre los nombres que circulan en el sector destacan Silvia Intxaurrondo y Javier Ruiz, ambos con experiencia en programas informativos y de análisis político de alto impacto. En el caso de Intxaurrondo, su perfil como periodista de referencia en la información matinal y su credibilidad en el ámbito informativo la convierten en una figura especialmente valorada en el mercado audiovisual. Javier Ruiz, por su parte, ha consolidado una trayectoria centrada en el análisis económico y político en formatos de debate y actualidad.

Según estas informaciones, el nuevo canal buscaría construir una parrilla con presentadores reconocibles, capaces de atraer audiencia desde el primer momento y competir directamente con las principales cadenas generalistas. También se menciona la posibilidad de que otros comunicadores con experiencia en televisión pública o en grandes formatos de debate puedan incorporarse al proyecto. Entre ellos se ha llegado a citar el nombre de Jesús Cintora, o la tertuliana Sarah Santaolalla.

Un proyecto que competirá contra La 1 y La Sexta

El nacimiento de SIETE no está exento de controversia. Distintas interpretaciones apuntan a que la nueva cadena podría alterar el equilibrio mediático existente, especialmente si logra captar talento consolidado de otros grupos. Además, el hecho de que el proyecto cuente con respaldo político alimenta el debate sobre la independencia editorial y el papel de los medios en la construcción del discurso público.

Los defensores del proyecto, en cambio, lo presentan como una oportunidad para ampliar la oferta informativa y generar nuevos espacios de análisis en abierto, en un contexto en el que el consumo televisivo compite cada vez más con plataformas digitales. Otro de los elementos que destacan en el análisis del sector es la posibilidad de que el nuevo canal funcione como refugio profesional para directivos y comunicadores en transición dentro del ecosistema mediático.

La estructura del proyecto permitiría incorporar perfiles con amplia experiencia en televisión, ofreciéndoles un espacio de continuidad profesional en un entorno en expansión. En ese contexto, el canal podría convertirse en un punto de reencuentro para figuras que han pasado por grandes grupos audiovisuales y que buscan nuevas oportunidades en un mercado en transformación constante.

La creación del canal SIETE supone un nuevo movimiento en el tablero mediático español, donde la televisión en abierto sigue siendo un instrumento de enorme influencia política y social.