ERC exige explicaciones a Illa y Sánchez por la financiación del PSC y el caso PSOE

La portavoz republicana reclama comparecencias inmediatas y advierte de que el silencio alimenta las dudas. Mientras, la oposición en el Parlament también exige explicaciones a Illa por la financiación del PSC.

La secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, ha elevado este lunes la presión sobre Pedro Sánchez y Salvador Illa, exigiendo explicaciones inmediatas por los casos judiciales que salpican al PSOE y la financiación del PSC. En una rueda de prensa en la que no ha ahorrado críticas hacia los dos líderes socialistas, Alamany ha advertido de que ‘el silencio solo hace que alimentar más dudas’. Una frase que apunta directamente a la estrategia de contención que, a ojos de los republicanos, mantienen tanto Moncloa como el Palau de la Generalitat.

Dos frentes judiciales y una misma exigencia

La portavoz republicana ha situado su intervención en un contexto de ‘ruido constante’ que, según ha denunciado, tiene su origen en unas ‘estructuras de Estado que actúan con motivaciones políticas’. Aunque ha reconocido que ERC conoce de primera mano estas dinámicas —’las sufrimos’, ha dicho—, considera que la situación actual obliga al Gobierno central a dar explicaciones inmediatas. No valen, ha subrayado, las comparecencias diferidas: Sánchez ya intervino en el Congreso la semana pasada, pero la dirigente republicana reclama que vuelva a hacerlo ‘lo antes posible’, sin esperar a futuras citas internacionales.

En paralelo, la oposición en el Parlament ha pedido la comparecencia de Illa por las informaciones solicitadas por la justicia sobre la financiación de la campaña electoral del PSC en las últimas elecciones catalanas. Una petición que Alamany ha hecho suya al reclamar explicaciones también al presidente de la Generalitat. El doble requerimiento dibuja un escenario incómodo para el Govern: sin mayoría propia y con ERC como socio preferente en la legislatura catalana, cada movimiento de los republicanos adquiere un peso que va más allá de lo parlamentario.

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Ni botón rojo ni moción de censura

Con todo, Alamany ha evitado alimentar la especulación sobre un posible adelanto electoral. ‘ERC no tiene el botón rojo para decidirlo’, ha afirmado. Y ha añadido que su partido no contribuirá a ‘dar aire a una mayoría alternativa que quiera liquidar Catalunya’. La referencia, sin citarlo, era al PP. De hecho, ha descartado de plano la propuesta de Alberto Núñez Feijóo de impulsar una moción de censura para forzar elecciones: ‘No está sobre la mesa por parte de ERC’.

La posición republicana es, por tanto, de presión pero sin ruptura. Un equilibrio que refleja la complejidad de su papel en el Congreso: sostener a Sánchez sin parecer que lo respaldan incondicionalmente, y marcar perfil propio en Catalunya sin dinamitar la relación con un Govern del que dependen para aprobar presupuestos y leyes clave.

El silencio, lejos de apaciguar la crisis, se ha convertido en el principal combustible para la duda.

El segundo aniversario de la amnistía, entre la liberación y el secuestro

La comparecencia de Alamany coincidía con el segundo aniversario de la aprobación de la ley de amnistía en el Congreso. Un hito que la portavoz ha celebrado a medias. Por un lado, ha destacado que la norma ha permitido liberar a ‘centenares de inocentes’ de la represión judicial. Por otro, ha denunciado que la ley ha quedado ‘secuestrada por el camino’ y ha acusado a determinados jueces de protagonizar ‘un secuestro de la democracia’.

Pese a los avances, Alamany ha lamentado que líderes independentistas continúen encausados ‘en una causa política’ y ha asegurado que ERC no cejará hasta que la amnistía tenga una aplicación completa. Un mensaje que mantiene viva la tensión entre el independentismo y el poder judicial, pero que también coloca a Sánchez ante el espejo de una promesa legislativa que sus socios consideran incumplida.

Educación y financiación: la gestión del Govern bajo la lupa

En clave catalana, Alamany también se ha referido al preacuerdo en materia educativa y lo ha calificado como un proceso con ‘muy poca mano izquierda’ por parte del Govern. Ha reclamado que se deje de hacer declaraciones y que sean los docentes quienes decidan sobre el contenido del acuerdo. La defensa de que ERC ‘hizo los deberes’ para garantizar los recursos necesarios al sistema educativo ha servido para recordar que el acuerdo de presupuestos fue posible en parte gracias a los republicanos.

Pero la advertencia ha ido más allá de las aulas: Alamany ha vinculado las tensiones en los servicios públicos —sanidad, coste de la vida— con la necesidad de un nuevo modelo de financiación. ‘El país no puede seguir creciendo ahogando nuestros servicios públicos’, ha afirmado. Y ha reclamado más prudencia al ejecutivo catalán ahora que, según ha dicho, ‘ya no tiene excusas’ para aplicar mejoras. Una forma de recordar a Illa que el apoyo de ERC no es un cheque en blanco.

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Consultadas fuentes de ERC por Moncloa.com, la dirección republicana insiste en que la exigencia de explicaciones no es un órdago, sino una cuestión de ‘higiene democrática’. La lectura política, sin embargo, es otra: cada semana que pasa sin una comparecencia clara de Sánchez o de Illa, ERC gana argumentos para desmarcarse y endurecer su posición negociadora. Y en un Parlament donde los votos republicanos son imprescindibles, esa diferencia entre higiene y estrategia puede ser la que marque el paso de la legislatura.