Page da apoyo cerrado a jueces y UCO y rompe con la teoría del complot de Ferraz

El presidente de Castilla-La Mancha respalda a jueces, fiscales y a la UCO en la celebración del Día de la región y rechaza la teoría del complot judicial. La intervención profundiza la brecha con Ferraz y refuerza la voz crítica de quien gobierna un feudo socialista con mayoría

Emiliano García-Page ha elegido el Día de Castilla-La Mancha, este 1 de junio de 2026, para plantar cara a la narrativa que Ferraz impulsa desde hace semanas sobre el supuesto acoso judicial al PSOE. En un discurso en Cuenca, el presidente autonómico ha brindado ‘un apoyo cerrado’ a jueces, fiscales, a la UCO y a la Policía Nacional, desmarcándose así de la tesis del ‘lawfare‘ que abonan el propio Pedro Sánchez y varios de sus ministros.

El barón manchego ha sido contundente: ‘La primera obligación de un responsable público es defender las instituciones’. Y ha añadido: ‘Las instituciones sí son útiles, y yo quiero mostrar un apoyo cerrado a todos los que estáis recibiendo ataques simplemente por hacer vuestro trabajo: al poder judicial, a la Fiscalía, a la Guardia Civil, a la Policía Nacional’. Una mención explícita que apunta directamente a la UCO y a la UDEF, que protagonizan las investigaciones sobre el caso Plus Ultra y la trama vinculada a la ex número tres del PSOE, Leire Díez.

Page no se ha limitado a defender a los cuerpos de seguridad. Ha roto el relato del ‘golpe judicial’ que desde Ferraz se ha ido construyendo en los últimos meses. Mientras el ministro Óscar Puente y otros altos cargos nacionales sugieren una conspiración mediático-político-judicial para derribar al Gobierno, el presidente castellano-manchego ha sentenciado: ‘Que haya problemas, o que los tengan algunos, no significa que España sea un Estado fallido.

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En su intervención, Page ha reivindicado la Transición como método. ‘Estamos en el momento más alejado del espíritu de la Transición’, ha afirmado, y ha echado en falta ‘los consensos’ entre los dos principales partidos. Con su habitual tono afilado, ha recomendado la lectura del Quijote a quienes ‘hablan de manuales, o los escriben, incluso’, en una velada alusión a Sánchez.

El presidente autonómico ha querido llevar un mensaje de sosiego a la ciudadanía. ‘No hagan caso a tanta tensión; al menos, no la lleven a sus domicilios’, porque ‘el 90% de la tensión que vive el país es tensión de diseño, de los políticos y no de los problemas reales de la calle’. Una idea que refuerza su perfil de gestor alejado del ruido madrileño.

Sus palabras no son improvisadas. Page gobierna Castilla-La Mancha con mayoría absoluta desde 2019 y su voz tiene peso en el partido. Al romper con la teoría del complot judicial, se erige en contrapeso de la dirección federal y suministra argumentos a quienes, dentro y fuera del PSOE, piden mesura.

La discordia interna no es ruido de fondo; es la banda sonora de un partido que debate en público su propia estrategia.

El eje del poder socialista

El desmarque de Page coloca a Ferraz en una posición incómoda. Por un lado, la cúpula socialista no puede desautorizar abiertamente a uno de los barones con mayor respaldo electoral; por otro, permitir que la tesis del lawfare quede en entredicho debilita el argumentario que el Gobierno de Sánchez ha convertido en trinchera. Fuentes de la dirección federal consultadas por Moncloa.com eluden comentar el discurso de Cuenca, señal de que se prefiere enfriar el choque antes que escalarlo.

El presidente manchego no está solo en su enfoque. Otros veteranos socialistas comparten en privado la incomodidad que genera el relato del acoso judicial, aunque pocos se atreven a verbalizarlo con la claridad de Page. El precedente más nítido se remonta a 2017, cuando Susana Díaz, entonces presidenta de Andalucía, disputó la secretaría general a Sánchez y evidenció las grietas del partido. Aquel pulso terminó con la dimisión del ahora presidente del Gobierno y su posterior resurrección en las primarias. Hoy, el contexto es distinto, pero la dinámica territorial vuelve a desafiar al liderazgo nacional.

En clave territorial, Castilla-La Mancha es un feudo sólido donde el PSOE retiene la Junta sin necesidad de coalición. Esto otorga a Page una autonomía que no tienen otros barones, como Adrián Barbón en Asturias o María Chivite en Navarra, más dependientes de los equilibrios parlamentarios. El gesto de Page refuerza la imagen de que el PSOE alberga dos almas: una institucional, que defiende el Estado de Derecho sin matices, y otra más táctica, dispuesta a explotar las investigaciones judiciales como argumento de supervivencia política.

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La fractura tiene consecuencias electorales incipientes. En los sondeos internos a los que ha accedido esta redacción, la indefinición sobre el lawfare penaliza entre los votantes de centro-izquierda que valoran la separación de poderes. Page, con su discurso, ocupa ese espacio y obliga a Ferraz a matizar en público lo que en privado defiende. La próxima reunión del Comité Federal podría convertirse en el foro donde se mida si la dirección federal opta por un repliegue discursivo o por marcar distancias con el presidente castellano-manchego.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La defensa del Estado de Derecho y de las instituciones no admite fracturas internas, pero el desmarque de Page evidencia que el PSOE necesita conciliar su discurso territorial con la estrategia nacional.
  • Protagonista: Emiliano García-Page (presidente de Castilla-La Mancha).
  • Próximo hito: La eventual cumbre de presidentes autonómicos del PSOE, todavía sin fecha, donde el choque de narrativas podría aflorar abiertamente si Ferraz no toma la iniciativa.