Negociación PP – Vox Andalucía: Juanma Moreno busca discreción y autonomía de Génova

El presidente andaluz activa los contactos con Vox con una consigna de absoluta discreción, mientras se acerca la constitución del nuevo Parlamento. Moreno confía en cerrar un acuerdo de legislatura que no incluya miembros de la formación de Abascal en el Ejecutivo autonómico.

El presidente de la Junta de Andalucía en funciones, Juanma Moreno, ha entrado en la cuenta atrás más delicada de su tercera legislatura: pactar con Vox sin que la dirección nacional del PP interfiera y sin que el ruido mediático reviente la negociación. A diez días de que se constituya el nuevo Parlamento andaluz —la sesión está fijada para el próximo 11 de junio—, el equipo de Moreno ha dado la orden de iniciar los contactos formales con el partido de Santiago Abascal bajo una máxima: discreción absoluta. Hasta el extremo, según fuentes del PP-A consultadas por este medio, de que no trascienda ni un solo detalle hasta que el eventual acuerdo esté cerrado.

Un calendario sin margen y un silencio que pone a prueba a Vox

Desde las elecciones autonómicas del pasado 17 de mayo han transcurrido doce días sin prisas aparentes. El PP andaluz, con Juanma Moreno al frente, ha preferido medir la paciencia de Vox y dejar que el foco nacional —con los escándalos que rodean al PSOE— ocupe los titulares. Pero el reloj corre y el 11 de junio es una fecha inamovible: ese día las Cortes autonómicas echan a andar y la Mesa del Parlamento debe quedar configurada. Para entonces, ambas formaciones necesitan al menos un principio de acuerdo que reparta los puestos de la Mesa y siente las bases de una investidura que Moreno quiere cerrar antes del verano.

En San Telmo insisten en que la negociación pivotará sobre dos pilares: un pacto parlamentario a largo plazo y el rechazo frontal a la entrada de Vox en el Ejecutivo andaluz. Moreno ha repetido en público y en privado que su gobierno será monocolor, una línea que Génova no ha discutido hasta ahora. La duda que sobrevuela la operación es si los de Abascal aceptarán ese esquema sin exigir contrapartidas visibles en las políticas del nuevo Gobierno autonómico.

Publicidad

El ‘encapsulamiento’ que blinda la negociación y aleja a Génova

El equipo negociador popular utiliza un término que define a la perfección su estrategia: encapsulamiento. Quiere negociar en una burbuja que aísle el diálogo de cualquier interferencia, ya sea mediática o de la propia dirección nacional del PP. “Se supone que las decisiones se toman aquí”, admiten fuentes del PP-A, que no descartan del todo algún intento de tutela desde la sede de la calle Génova. Por eso, la consigna es que nada filtre, que las conversaciones con el grupo de Santiago Abascal mueran en quienes las llevan hasta el día en que se anuncie el pacto.

Moreno quiere que su investidura sea un éxito andaluz, no un titular que salpique la estrategia nacional de Feijóo.

El contexto, además, le ayuda. Mientras los medios centran su atención en los casos de corrupción que afectan al PSOE, la negociación andaluza apenas recibe foco. Eso permite que los equipos técnicos trabajen sin la presión de un marcaje diario. No obstante, el ‘encapsulamiento’ también es un gesto de autoprotección. Algunos dirigentes territoriales temen que un exceso de celo por parte de la dirección nacional pueda desequilibrar unas conversaciones que, por definición, son delicadas.

Las declaraciones de la vicesecretaria general del PP, Cuca Gamarra, este jueves en RNE reavivaron esa inquietud. Gamarra recordó que el documento marco para las negociaciones que el partido hizo público en febrero afecta a todos los territorios. “Nosotros hemos planteado ese documento para toda España”, avisó. En Andalucía, sin embargo, no leen esas palabras como una rectificación. “No es una enmienda a la autonomía de Moreno”, insisten desde el PP-A, que recuerda que el eventual pacto con Vox se ceñirá, obviamente, a ese marco. “Nunca se ha puesto en cuestión”, subrayan.

Juanma Moreno

El Eje del Poder Popular

La operación andaluza es la primera gran prueba de fuego para el equilibrio territorial del Partido Popular tras una legislatura en la que los barones han ganado peso. Feijóo ha sido el primero en bendecir la autonomía de Moreno, consciente de que cualquier injerencia directa sería contraproducente. Pero la partida de la investidura andaluza puede marcar el tono de futuras negociaciones con Vox en otras autonomías —Murcia, Comunidad Valenciana, Aragón— donde los populares pueden necesitar a los de Abascal sin entregarles consejerías.

El precedente histórico es aleccionador: en 2019, el pacto entre PP y Vox en Andalucía se cerró con el apoyo externo de los entonces escindidos de Ciudadanos y un acuerdo programático que incluyó medidas como la reducción de impuestos. Hoy, Moreno aspira a un esquema similar pero sin la presión mediática de entonces. La diferencia es que ahora el PP andaluz no depende de Vox para la mayoría absoluta; con sus 55 escaños, podría gobernar en solitario si logra la abstención de otras formaciones. Pero en San Telmo prefieren una vía estable: un acuerdo de legislatura que garantice los votos necesarios para cada ley sin sobresaltos.

El riesgo inmediato para Moreno es que Vox, que obtuvo 12 diputados, exija más de lo que está dispuesto a ceder y desestabilice la imagen de solidez que ha cultivado durante ocho años de gobierno. Si la negociación se rompe, la investidura se complicaría y las elecciones repetidas dejarían de ser un fantasma lejano. Pero en el PP-A confían en el pragmatismo de ambas partes. “Antes de que empiecen las vacaciones, Andalucía tendrá un gobierno constituido y trabajando”, aseguran.

Publicidad

Lo que observamos desde este diario es un movimiento de alta política: Moreno no solo busca su investidura, sino que está delimitando un modelo de relación con Vox que pueda exportarse a otros territorios sin que Génova imponga un patrón único. La discreción es el arma, y el calendario, el aliado.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La investidura de Juanma Moreno se decide en Andalucía, con pleno respaldo a su autonomía pero dentro del marco nacional que el PP ha pactado para todos los territorios.
  • Protagonista: Juanma Moreno (presidente de la Junta de Andalucía en funciones).
  • Próximo hito: Constitución del Parlamento andaluz el 11 de junio de 2026, fecha en la que las fuerzas deberán pactar al menos la Mesa de la Cámara.