Ferraz ha medido el impacto de la declaración judicial de José Luis Rodríguez Zapatero ante el juez Calama con una conclusión incómoda que no aparece en el comunicado oficial: la comparecencia no ha despejado las dudas y, en el mejor de los casos, solo sirve para ganar tiempo.
El texto público fue difundido tres horas después de que el expresidente saliera de la Audiencia Nacional, con la coreografía protocolizada de estos casos. El PSOE le garantizaba la presunción de inocencia, prometía respeto a la Justicia y se remitía a la nota que el propio Zapatero había hecho pública al salir, en la que se declaraba inocente y aseguraba conservar su confianza en los tribunales. La dirección añadía que su legado sigue vigente. Lo que no aparecía por escrito, y sí en las conversaciones de Ferraz a lo largo de la tarde, era la sensación de que nada de lo dicho ante el juez había despejado la causa.
La declaración que no despejó los indicios
El magistrado José Luis Calama, instructor del caso Plus Ultra en la Audiencia Nacional, dio por terminado el interrogatorio dejando constancia de que las explicaciones ofrecidas por Zapatero no habían desvirtuado los indicios de criminalidad que reúne el sumario. Acto seguido, rechazó imponerle medidas cautelares —retirarle el pasaporte, como reclamaban la Fiscalía y las acusaciones populares—, al considerar improbable que un expresidente del Gobierno con semejante exposición pública intente fugarse. De la jornada quedó, además, una petición de la defensa para aplazar la parte del interrogatorio referida a las joyas, con el argumento de que necesita margen para estudiar el informe pericial. El fondo siguió donde estaba.
El caso se remonta al rescate de la aerolínea Plus Ultra, que en 2021, en plena pandemia, recibió 53 millones de euros de dinero público a través del fondo de la SEPI habilitado para sostener a compañías estratégicas. La operación arrastró sospechas desde el primer día por el tamaño de la compañía y por su accionariado. Calama sitúa a Zapatero en el vértice de una trama de influencias que habría empujado ese rescate, y calcula entre dos y cuatro millones de euros las comisiones que habrían acabado en sociedades vinculadas a él y a sus hijas, entre ellas la empresa Whathefav. En total, el juez le atribuye siete delitos repartidos en dos piezas de la investigación. Ante el magistrado, Zapatero sostuvo que nunca movió un hilo a favor de la aerolínea y que no telefoneó a funcionario alguno para interesarse por la ayuda.
El capítulo de las joyas y la batalla por el calendario
La caja fuerte con joyas abrió un frente distinto. La UDEF la encontró durante el registro del despacho de Ferraz y de la sede de la empresa de sus hijas: casi ochenta piezas de joyería tasadas de forma preliminar en 1,3 millones de euros. Calama abrió una pieza separada por presuntos delitos fiscales y de contrabando, al sospechar que esas piezas no se declararon como correspondía. Zapatero ha puesto a disposición del tribunal una autorización para que se compruebe que no tiene sociedades ni cuentas fuera de España, y su abogado pelea por estirar el plazo precisamente en este capítulo, el de las joyas, que es el que el expresidente todavía no ha tenido que explicar a fondo.
En paralelo, la dirección socialista no ha movido su posición ni un milímetro respecto a la que mantiene desde que se supo de la imputación de su referente.

La firmeza pública convive con una distancia real: el partido defiende a un expresidente cuya caja fuerte no autorizó, cuyas joyas conoció por la prensa y cuya declaración, según admiten sus propios cuadros, no ha cerrado nada.
El Eje del Poder Socialista
La posición oficial de Ferraz es un ejercicio de equilibrio entre la defensa del legado y la necesidad de no contaminar al partido con una causa que avanza. En público, el PSOE respeta los tiempos judiciales y se aferra a la presunción de inocencia; en privado, los cuadros consultados por Moncloa.com asumen que la comparecencia del miércoles no cerró ningún capítulo. La estrategia de la defensa de Zapatero, centrada en dilatar la declaración sobre las joyas, encaja en esa lectura: estirar el calendario mientras la instrucción siga abierta y, mientras tanto, mantener la solidaridad orgánica.
La gestión de esta crisis toca la fibra del equilibrio interno. El caso no salpica directamente a la actual Ejecutiva ni al presidente Sánchez, pero introduce un elemento de desgaste en plena legislatura. El silencio de los barones territoriales es elocuente: ni Emiliano García-Page, ni Adrián Barbón ni Salvador Illa han hecho declaraciones públicas que pongan en cuestión la línea oficial, aunque fuentes cercanas a varios de ellos admiten una incomodidad latente. La dirección federal sabe que el relato del «lawfare» o de la persecución judicial no puede aplicarse con la misma soltura a un caso con joyas encontradas en la sede del partido y con sociedades que apuntan a las hijas del expresidente.
En el plano territorial, el impacto inmediato es limitado, pero el caso refuerza la narrativa de la oposición sobre la supuesta falta de ejemplaridad del PSOE. El PP y Vox llevan semanas tratando de convertir a Zapatero en el centro del debate, y Ferraz responde con la misma receta que ha aplicado en otros casos: separar la responsabilidad personal de la del partido y pedir que se respete el proceso judicial. La diferencia aquí es la figura del investigado: un expresidente que sigue siendo un activo sentimental para las bases y un referente para la socialdemocracia europea.
La Ejecutiva Federal tratará de mantener la calma en las próximas semanas, con la mirada puesta en los hitos parlamentarios que copan la agenda legislativa. Con todo, la causa Plus Ultra seguirá abierta y la comparecencia de Zapatero sobre las joyas, sea cuando sea, marcará un nuevo punto de inflexión. De momento, en Ferraz se preparan para lo que algunos ya califican como una digestión larga.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: Defensa de la presunción de inocencia y del legado del expresidente, sin avalar conductas personales que la justicia aún debe aclarar.
- Protagonista: José Luis Rodríguez Zapatero (expresidente del Gobierno).
- Próximo hito: Nueva comparecencia de Zapatero ante el juez Calama por la pieza de las joyas, pendiente de fijar tras la petición de aplazamiento de su defensa.
