EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los pasajeros con vuelos operados por Groundforce (Air Europa, Lufthansa, Air France, KLM, Qatar Airways, Turkish Airlines, United Airlines y otras) en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
- ¿Cuándo? La huelga indefinida comenzó el martes 4 de agosto y continúa activa; este jueves se han anulado otros cuatro vuelos.
- ¿Qué cambia hoy? Se acumulan ya 42 operaciones canceladas en tres jornadas y el bloqueo de la negociación apunta a que los paros se prolongarán en plena temporada alta.
La huelga indefinida de los trabajadores de handling de Groundforce en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat ha provocado la cancelación de cuatro nuevos vuelos en la mañana de este jueves, elevando a 42 las operaciones anuladas desde que comenzó la protesta el martes. Con un seguimiento muy alto entre la plantilla y sin avances en la mesa de negociación, los pasajeros afrontan otro día de incertidumbre en la principal terminal catalana.
Desde que arrancaron los paros, el balance de cancelaciones ha ido en escalada. La primera jornada dejó una veintena de aviones en tierra —uno de ellos despegó sin el equipaje de los pasajeros—, a los que el miércoles se sumaron otros 18 vuelos suspendidos. Este jueves las cuatro nuevas anulaciones confirman que la protesta no cede. La central sindical CGT, mayoritaria en el comité, insiste en que el seguimiento del paro supera el 90 % y que no habrá tregua mientras la empresa mantenga una actitud que describen como ‘de bloqueo’.
Los 1.179 empleados de Groundforce, encargados de tareas críticas como la facturación, el embarque y la coordinación de vuelos, denuncian que arrastran desde hace años unas condiciones laborales insostenibles. Señalan cargas de trabajo inasumibles para la plantilla actual, falta de refuerzos para afrontar el enorme volumen operativo de la temporada alta y la grave carencia de medidas de prevención de riesgos laborales. La CGT recalca que el problema no es coger más personal, sino estabilizar las condiciones de quienes ya cubren una operativa que roza el límite en agosto.
Paros con seguimiento masivo y sin avances en la negociación
Las reuniones entre los representantes de Groundforce y los anarcosindicalistas de CGT han terminado sin acuerdo alguno. Fuentes sindicales afirman que la compañía ‘sigue sin querer resolver el conflicto’ y que la huelga se mantendrá de forma indefinida. Desde el Govern, se sigue la situación con preocupación y se insta a las partes a retomar el diálogo, aunque no hay mediación oficial en marcha.
El bloqueo llega además en el peor momento posible para el aeropuerto. Agosto concentra el pico de tráfico aéreo en El Prat, con una media de más de 1.200 operaciones diarias en condiciones normales. Si los paros se prolongan, el colapso en los mostradores de facturación y en la gestión de equipajes podría extenderse a varias terminales.
La huelga se enquista en el peor momento posible para la terminal catalana: agosto es el mes de máxima presión para el handling, con miles de maletas y conexiones diarias en juego.
Servicios mínimos y aerolíneas afectadas: el 58% de los vuelos internacionales asegurado
Para mitigar el impacto, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha decretado unos servicios mínimos que garantizan un 80 % de operatividad para los vuelos de puente aéreo con Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla. Las rutas internacionales y los vuelos peninsulares cuya alternativa terrestre supere las cinco horas cuentan con un mínimo del 58 %, mientras que para los trayectos peninsulares con alternativa inferior a ese tiempo el porcentaje se reduce al 35 %.
Groundforce presta servicio a más de una veintena de aerolíneas, entre ellas Air Europa, Lufthansa, Air France, KLM, Qatar Airways, Turkish Airlines y United Airlines, cuyos pasajeros son los más expuestos a las cancelaciones y retrasos. Ante este escenario, la Generalitat recomienda llegar con mayor antelación al aeropuerto y consultar permanentemente el estado de los vuelos a través de los canales oficiales de las aerolíneas.
Derechos de los pasajeros y el riesgo de colapso en plena temporada alta
La normativa europea ampara a los viajeros afectados con una serie de derechos clave:
- Reembolso íntegro o transporte alternativo hasta el destino final en caso de cancelación.
- Comida, bebida y medios de comunicación si el retraso supera las dos horas.
- Alojamiento en hotel y transporte desde y hacia el aeropuerto si la salida se pospone al día siguiente.
- Renuncia al vuelo y devolución total del billete cuando el retraso sobrepasa las cinco horas, equiparándose a una cancelación.
Estas garantías se convierten en el único salvavidas para los miles de pasajeros que ya han visto frustrados sus planes de viaje. Lo que observamos es un patrón que se repite: cada vez que estalla un conflicto de handling en temporada alta, el perjuicio es máximo y los derechos del viajero pasan a ser la única defensa. El precedente más cercano fueron las huelgas de Iberia Airport Services en diciembre de 2022, que obligaron a Aena a reforzar servicios mínimos tras un colapso similar.
Con la huelga blindada por el comité y sin visos de acercamiento, el Aeropuerto de Barcelona afronta una prueba de estrés en el mes más activo del año. La próxima cita con la realidad será la jornada del viernes: si se repiten las cancelaciones y los pasillos se vuelven a llenar de colas, el Prat empezará a contar en serio los daños reputacionales.
