Vox exige devolver la seguridad al centro del debate en Madrid ante el alza de delitos sexuales y tentativas de homicidio. La portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino, ha reprochado al PP de la Comunidad de Madrid que tumbara en mayo la reforma del régimen de nacionalidad. Esa medida es la que Alberto Núñez Feijóo reclama ahora desde la dirección nacional del PP.
Qué denuncia Vox y con qué datos lo sostiene
Los últimos datos del Balance de Criminalidad, correspondientes al segundo trimestre de 2026 y elaborados por el Ministerio del Interior, deben servir, a juicio de la dirección regional, para abrir un debate que Vox considera bloqueado. Moñino ha puesto el foco en tres bloques concretos: los delitos contra la libertad sexual, las lesiones y riñas tumultuarias y los homicidios en grado de tentativa. Y ha criticado que el resto de los grupos estén, a su juicio, ‘mirando hacia otro lado’ ante esa evolución.
La portavoz ha defendido que Vox seguirá denunciando esta situación pese a las críticas. ‘En Vox llevamos mucho tiempo advirtiendo de que la seguridad también tiene que formar parte del modelo de región y de país que queremos’, ha afirmado durante su intervención, recogida por los medios acreditados en la Cámara autonómica. Pérez Moñino ha condenado además el intento de agresión sufrido por Santiago Abascal en Tarragona y ha advertido de que ningún ataque va a apartar a la formación de la calle.
En esa línea, ha vinculado el debate sobre la seguridad con las políticas migratorias y ha reclamado que se hagan públicos los datos sobre el país de origen de los detenidos y de los delincuentes en Madrid. ‘Si los otros partidos políticos están tan seguros, lo que tienen que hacer es publicar el origen, el país de origen de los detenidos y de los delincuentes en Madrid’, ha planteado.
La portavoz ha recordado que su grupo ya trasladó esta cuestión a la Cámara autonómica y que el PP rechazó su iniciativa. El antecedente más concreto es una PNL (Proposición No de Ley, el instrumento con el que un parlamento fija posición política sin valor normativo directo) registrada el 14 de mayo en la Asamblea de Madrid. El texto impulsaba una reforma del régimen de adquisición y pérdida de la nacionalidad española y fijaba como causa de pérdida de la nacionalidad adquirida una condena firme por pertenencia a una organización criminal. El Pleno la rechazó.
El reproche de fondo apunta a la dirección nacional del PP. Moñino ha valorado la propuesta de Feijóo de retirar la nacionalidad adquirida a las personas condenadas por pertenencia a bandas y organizaciones criminales con una respuesta de doble filo: ‘A mí me parece una buena medida. Tan buena que es exactamente lo mismo que Vox lleva planteando desde hace años’. Después ha resumido su crítica: ‘Lo que Feijóo anuncia desde un atril, el PP de Ayuso lo tumbó cuando tuvo la oportunidad de votarlo. Y no estamos hablando de hace años, estamos hablando de cuatro meses‘.
Vox convierte el Balance de Criminalidad en una palanca política: obliga al PP a elegir entre lo que vota en Madrid y lo que anuncia Feijóo.
Qué recorrido tiene la exigencia de Vox en Madrid
Vox no forma parte del Ejecutivo autonómico. La formación sostiene al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso desde fuera, sin cargos en el mismo, una fórmula que repite desde la ruptura de las coaliciones autonómicas con el PP en 2024. Eso no le impide fijar agenda. La petición de publicar el país de origen de los detenidos no tiene un encaje normativo inmediato, aunque obliga a los grupos a pronunciarse cada vez que se actualizan las cifras de criminalidad.
En la información difundida este lunes no consta una réplica del PP de Madrid a las palabras de la portavoz. La dirección nacional de los populares, por su parte, ha colocado la seguridad y la inmigración en el centro de su discurso de arranque de curso, sobretodo con la propuesta sobre la retirada de la nacionalidad a condenados por crimen organizado.
Vox mantiene, en paralelo, que existe una relación que debe analizarse entre las políticas migratorias y la evolución de la inseguridad, una tesis que la dirección nacional repite en cada comparecencia y que traslada también a los parlamentos autonómicos. En Madrid, la portavoz exige que ese vínculo se discuta con datos: país de origen de los detenidos y evolución de los delitos tipificados.

Por qué Vox sitúa la seguridad en el centro de su pulso con el PP
La secuencia que denuncia Moñino tiene un precedente concreto y no muy lejano. El PP rechazó en el Pleno del 14 de mayo la reforma sobre la nacionalidad y ahora su dirección nacional la presenta como propuesta propia. Para Vox, ese desfase entre lo que el PP vota en las instituciones y lo que anuncia en los atriles es el mejor argumento para exigirle coherencia en el nuevo curso político.
En la Comunidad de Madrid, la disputa tiene un peso propio. Cada vez que Vox fuerza una votación sobre seguridad o inmigración, el PP queda retratado ante su electorado más a la derecha. Y cada anuncio desde la dirección nacional refuerza, de forma paradójica, el argumentario de la formación: la medida que Feijóo considera buena ya estaba registrada en la Asamblea cuatro meses antes.
El PP de Madrid tiene la próxima oportunidad de alinearse con su dirección nacional en el siguiente Pleno de la Asamblea. Vox, mientras, mantiene la presión con dos exigencias: transparencia sobre el origen de los detenidos y una reforma legal que impida que una condena firme por crimen organizado conviva con la nacionalidad española.

