La Policía Nacional ha identificado a dos altos mandos de la seguridad marroquí que actuaron en la frontera de Ceuta durante la entrada masiva de inmigrantes del 30 y 31 de julio de 2026.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? La Comisaría General de Información ha identificado a dos mandos marroquíes presentes en la frontera durante la entrada masiva.
- ¿Dónde y cuándo? En Fnideq-Castillejos, junto a Ceuta, los días 30 y 31 de julio; el oficio se remite ahora a la juez María Tardón.
- ¿Qué resultado? 73 vídeos localizados, cinco analizados y dos identidades confirmadas en la cadena de mando del dispositivo.
La Comisaría General de Información pone nombre a los dos mandos
El informe de la Comisaría General de Información (CGI, la unidad de inteligencia de la Policía Nacional especializada en la detección de grupos que atentan contra la paz o la independencia de un Estado) pone nombre y apellidos a los dos hombres que aparecen en las imágenes.
Se trata de Mohamed El Oualidi, jefe de Policía de la prefectura de Tetuán, y de Abdel Fattah El Sayed El Radi, supervisor general de M’diq-Fnideq. El análisis de las grabaciones concluye que ambos dirigen y supervisan a los agentes de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN, la policía marroquí) y a las Fuerzas Auxiliares en la región, lo que “les situaría dentro del rango más alto en la cadena de mando operativa del dispositivo de seguridad desplegado” por Marruecos durante el asalto.
El Oualidi aparece en los cinco vídeos examinados. En el primero, publicado el 30 de julio por Al Maghreb Press, se le ve junto a la valla coronada con concertina “impartiendo directrices a varios inmigrantes gesticulando con el brazo derecho y señalando la dirección hacia la que deben dirigirse”. En el quinto, grabado de noche y difundido el 31 de julio, da “indicaciones con los brazos a los equipos de las unidades de intervención policial en forma de avance”, entre una treintena de antidisturbios y 25 agentes de las Fuerzas Auxiliares.
El supervidor general de M’diq-Fnideq figura en cuatro de las grabaciones. En una habla por teléfono y extrae de la cintura un walkie-talkie; en otra, vestido de paisano, da instrucciones a los uniformados. Los medios marroquíes que difundieron las imágenes presentan su presencia como parte del esfuerzo para contener el cruce: un rótulo en árabe sostiene que ambos “se personan en el lugar para impedir el asalto a la ciudad ocupada de Ceuta”.
El oficio, sin embargo, no extrae conclusiones sobre su papel. Los agentes han localizado 73 vídeos de aquellos días y han examinado cinco; el texto se limita a situarlos en la zona y anuncia que su rol se abordará en un informe posterior. La CGI continúa analizando el material para identificar al resto de personas que aparecen en las imágenes y reconstruir su estructura de mando.
La Comisaría General de Información ha localizado 73 vídeos de la entrada masiva y reconstruye ya la cadena de mando del dispositivo desplegado en la frontera.
El encargo de la juez Tardón y el rastro previo del Cenif
El oficio responde a un encargo de la juez de la Audiencia Nacional María Tardón, que el 16 de septiembre activó a una treintena de organismos para que aportaran información sobre lo ocurrido. A la CGI le correspondía señalar a quienes pudieran haber diseñado o coordinado la movilización.
En la misma instrucción, mandos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional declararon haber visto seis barcos militares marroquíes próximos a Ceuta la noche anterior a la oleada, y un ex gendarme que llegó a nado a la ciudad identificó a altos mandos de Interior de Marruecos “dando órdenes”.
El Contexto Operativo
La causa trata de aclarar si la movilización del 30 y 31 de julio fue una reacción espontánea o si existió un dispositivo dirigido desde estructuras de seguridad. Ese es el objeto de la instrucción y el motivo por el que la juez reclamó información a una treintena de organismos, entre ellos unidades de la Policía Nacional, de la Guardia Civil y departamentos del Ministerio del Interior.
El trabajo técnico de la CGI permite medir la escala del esfuerzo: 73 vídeos localizados en medios marroquíes y redes sociales, cinco analizados y dos identidades confirmadas semanas después del encargo judicial. A ello se suma el informe previo del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif), que ya había señalado a El Sayed El Radi como “agente dinamizador” en la ficha número 5 de su anexo.
La capacidad de la Policía Nacional para cruzar material audiovisual con bases de datos de inteligencia es lo que ha permitido poner nombres a la cadena de mando. El siguiente paso es determinar el rol exacto de los identificados y localizar al resto de personas que aparecen en las grabaciones: el oficio anuncia que ese análisis se abordará “en un informe posterior”, con la instrucción todavía abierta.
De momento, dos nombres, 73 vídeos y una cadena de mando bajo lupa. La Policía Nacional ha hecho en semanas lo que el material audiovisual disperso no permitía por sí solo: ordenar la escena de la frontera.

