El 52,5% de los ciudadanos vascos se muestra favorable a la prioridad nacional en el acceso a servicios públicos, según el Deustobarómetro de la Universidad de Deusto difundido este viernes.
El trabajo de campo, realizado online sobre 1.000 entrevistas entre el 3 y el 10 de junio, revela que un 19,4% se declara “muy de acuerdo” y un 33,1% “bastante de acuerdo” con que se dé prioridad a las personas autóctonas en ayudas, vivienda o asistencia sanitaria. El 22,1% se manifiesta “poco de acuerdo”, el 18,6% “nada de acuerdo” y un 6,8% no se pronuncia, con un margen de error del 3,08%. La encuesta fue presentada por las investigadoras María Silvestre, Braulio Gómez e Iratxe Aristegi.
Los resultados: un 52,5% de apoyo y matices importantes
La directora del equipo, María Silvestre, subrayó que el dato no debe interpretarse como un respaldo automático a los postulados de la extrema derecha. “Aunque no hay en Euskadi un partido de extrema derecha que abandere este tipo de postulados, lo que sí se observa es que en Euskadi sí hay ciudadanía que restringe los derechos políticos y de ciudadanía a la población migrante extranjera”, afirmó durante la presentación. De hecho, un 59,2% de los encuestados cree que todos los extranjeros deben tener acceso a la atención sanitaria, un porcentaje que se reduce al hablar de otros ámbitos.
La educación sigue siendo el único servicio, además de la sanidad, en el que una mayoría apuesta por la universalidad. No ocurre lo mismo con las prestaciones sociales, la reagrupación familiar o el acceso a una vivienda protegida: el 63% de los vascos se opone a concederla a personas extranjeras, frente al 20% que lo respalda.
Los investigadores insisten en que este resultado no implica un respaldo a la extrema derecha como tal, sino un síntoma de la extensión de ciertos prejuicios hacia la población inmigrante en contextos de escasez de recursos. Silvestre recordó que las actitudes restrictivas afloran “cuando se dé el caso de tener que dilucidar o elegir”.
El sondeo constata que el 52,5% de los vascos respalda que se dé prioridad a los autóctonos en ayudas, vivienda o asistencia sanitaria.
El debate llega al Parlamento Vasco: la iniciativa de Vox
La cuestión aterrizó en la Cámara autonómica el pasado miércoles, cuando Vox —que cuenta con un único escaño de los 75 del Parlamento Vasco y apenas dos cargos públicos en toda la comunidad— presentó una proposición para implantar la “prioridad nacional”. La iniciativa fue rechazada por el resto de grupos.
La portavoz de Vox, Amaia Martínez, defendió la necesidad de “reforzar y proteger nuestras fronteras” y de “expulsar” a quienes “han hecho del delito su forma de vida”, vinculando inmigración y seguridad ciudadana. “Nuestra seguridad vital pasa en primer lugar por cambiar el modelo migratorio”, argumentó. La propuesta es similar a las que la formación ha desplegado en otros parlamentos y en el Congreso, donde el debate sobre la política migratoria se ha recrudecido.
El debate sobre la prioridad nacional no se circunscribe a Euskadi. Aunque Vox apenas tiene presencia institucional en el País Vasco, el dato del Deustobarómetro muestra que estas tesis encuentran eco en una parte relevante de la sociedad vasca, un fenómeno que se replica en otras comunidades autónomas. En parlamentos como el de Cataluña o el de Madrid, Vox ha logrado un mayor peso institucional con un discurso análogo; sin embargo, en Euskadi su presencia es testimonial, aunque las cifras revelan que los postulados de la prioridad nacional encuentran arraigo transversal.
Otras preocupaciones: vivienda, identidad y euskera
El barómetro también sitúa la vivienda como el principal problema para los vascos, coincidiendo con otros estudios como el Sociómetro del Gobierno Vasco. Según la encuesta, los ciudadanos perciben a EH Bildu como la formación más capacitada para afrontar este reto, por delante del PNV. El PSE-EE, a pesar de gestionar el área de Vivienda en el Ejecutivo, queda en tercer lugar con apenas un 7,1% de menciones. Este resultado refleja el desgaste del Gobierno vasco en uno de los asuntos que genera más inquietud social y subraya la capacidad de la oposición de EH Bildu para capitalizar ese descontento.
Otro dato relevante es que un 35,5% considera que el turismo cuestiona la “identidad” vasca, mientras que el 47,6% opina que “hay demasiadas exigencias” de euskera en el acceso al empleo público. Pese a ese porcentaje, dos tercios de los encuestados apoyan las políticas de normalización lingüística, según los autores del estudio.
En clave de liderazgo, la encuesta refleja una mejora en la valoración del lehendakari Imanol Pradales, aunque el Ejecutivo autonómico en su conjunto baja su aprobación. El Deustobarómetro de junio, segunda oleada de 2026, se consolida como un termómetro de las inquietudes sociales en Euskadi. La próxima edición está prevista para el otoño, cuando se podrá evaluar la evolución de estas percepciones.

