La Unesco ha culminado este viernes en Sevilla la misión de evaluación sobre el terreno de la candidatura de la Ciudad Ceremonial de Itálica a Patrimonio Mundial, el paso previo más importante antes de que el organismo internacional decida si inscribe este conjunto arqueológico único situado en Santiponce.
Cuatro días de inspección exhaustiva
La recepción oficial corrió a cargo de la consejera de Cultura y Deporte en funciones, Patricia del Pozo, en un acto al que asistieron todas las administraciones implicadas: la Junta de Andalucía, el Ministerio de Cultura, el Ayuntamiento de Santiponce y las universidades de Sevilla (US) y Pablo de Olavide (UPO). La misión, que se inició el pasado martes 16 de junio, ha supuesto una intensa semana de trabajo.
Durante estos días, el evaluador enviado por el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) ha recorrido el teatro y el amplio yacimiento arqueológico, ha mantenido reuniones con especialistas en historia, arqueología, conservación y restauración, y ha dedicado una jornada a los agentes sociales en la sede del Ayuntamiento de Santiponce. La visita ha concluido este viernes con una reunión de clausura.
Una reformulación que reivindica al emperador Adriano
La candidatura, que arrancó en 2018 de la mano de la asociación Civisur, fue reformulada en 2024 por la Consejería de Cultura con el asesoramiento del experto en patrimonio mundial Cipriano Marín —fallecido hace unos meses— y los catedráticos Fernando Lozano (US), Juan Manuel Cortés y Elena Muñiz (UPO). El nuevo enfoque sitúa a Itálica como el lugar donde el emperador Adriano diseñó una ciudad ceremonial capaz de integrar elementos procedentes de todo el Mediterráneo, singularmente del acervo romano y helenístico, «otorgándoles una nueva dimensión».
Así, se levantaron un gran templo de culto imperial, calles porticadas para desfiles procesionales, termas de extraordinaria superficie con palestras para competiciones gimnásticas y un anfiteatro con el triple de capacidad que la población de la villa. Un diseño sin parangón en Occidente que, a diferencia de otros centros como Éfeso o Pérgamo, conserva la mayoría de sus inmuebles en un estado de integridad prácticamente total.
Itálica es el único gran centro ceremonial adrianeo del Mediterráneo cuyas estructuras se conservan prácticamente intactas, un valor verdaderamente exepcional.
El expediente subraya que Itálica se convierte en un «valor realmente excepcional, merecedor del reconocimiento de Patrimonio Mundial de la Unesco». La visita de Icomos ha constatado que las medidas de protección, investigación y participación social se ajustan a los estándares internacionales. El informe que ahora redactará el evaluador será determinante para la fase final del proceso.
La Lectura Andaluza
Andalucía se enfrenta a un momento decisivo en su estrategia de puesta en valor del patrimonio histórico. Si el Comité del Patrimonio Mundial aprueba la inscripción —cuyo resultado se conocerá tras el análisis del informe del Icomos en una próxima sesión—, la región sumaría un nuevo bien que reforzaría el atractivo cultural y turístico del área metropolitana de Sevilla. La Junta de Andalucía, que ha liderado la reformulación del proyecto, confía en que el trabajo de los últimos años dé sus frutos.
El yacimiento, situado a apenas nueve kilómetros de la capital andaluza, recibe actualmente alrededor de 200.000 visitantes al año. Los estudios de impacto prevén que la declaración de Patrimonio Mundial duplicaría esa cifra en un plazo de cinco años, con un efecto dinamizador para la comarca del Aljarafe y para el conjunto de la provincia. La inversión autonómica en conservación y difusión ha sido constante, y la candidatura ha movilizado a la comunidad científica y al tejido social de Santiponce.
Para el ciudadano andaluz, la declaración supone un reconocimiento internacional que refuerza la identidad cultural y abre oportunidades de empleo ligadas al turismo, la investigación y la restauración. La provincia de Sevilla ya cuenta con tres bienes inscritos —la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias— y este cuarto sello consolidaría un eje patrimonial de primer orden. La expectación es alta, y el desenlace marcará un antes y un después en la proyección exterior de la riqueza arqueológica andaluza.
Mientras el evaluador redacta su informe y la maquinaria de la Unesco sigue su curso, Santiponce se prepara para un verano en el que el foco seguirá puesto en su pasado romano. La historia de Adriano espera su veredicto.

