Satse denuncia calor extremo en hospitales de Canarias ante Inspección de Trabajo

La Aemet prevé un verano hasta un 70% más caluroso de lo habitual y Satse denuncia que varios centros canarios superan los 30 grados sin aire acondicionado adecuado.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El sindicato de enfermería Satse ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo por las altas temperaturas en los hospitales y centros de salud de Canarias, que superan los límites legales.
  • ¿Quién está detrás? Satse, el sindicato mayoritario de la enfermería, ha recogido las quejas de los profesionales que trabajan en condiciones de calor extremo, con registros de hasta 30 grados.
  • ¿Qué impacto tiene? La situación pone en riesgo la salud de los trabajadores sanitarios y de los pacientes más vulnerables, y deja en evidencia la falta de inversión en sistemas de climatización adecuados.

Satse ha denunciado ante la Inspección de Trabajo que varios centros sanitarios de Canarias superan las temperaturas máximas que marca la ley para garantizar unas condiciones laborales seguras. El sindicato de enfermería ha recopilado durante las últimas semanas testimonios y mediciones que confirman que en plantas de hospitalización, urgencias y áreas de rehabilitación se alcanzan los 30 grados centígrados, muy por encima de los límites permitidos. Y la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) no invita al optimismo: hay un 70% de probabilidad de que este verano sea aún más caluroso de lo normal.

Límites legales superados en las islas

La normativa vigente es clara. El Real Decreto 4/2023 obliga a las administraciones a adoptar medidas de protección de los trabajadores frente a temperaturas extremas. Según esa misma norma, en los espacios de trabajo sedentario —como las consultas de los centros de salud— la temperatura debe oscilar entre los 17 y los 27 grados. En entornos de trabajo ligero, como las plantas hospitalarias, el rango se fija entre los 14 y los 25 grados. En varios hospitales de Canarias se han registrado en en consultas y salas de espera valores que superan los 30 grados, superando ampliamente esos umbrales.

El sindicato recuerda que los centros sanitarios son entornos especialmente vulnerables porque en ellos se atiende a personas de edad avanzada o con patologías previas que agravan los efectos del calor. La combinación de esfuerzo físico del personal sanitario —batas, mascarillas, movimiento constante en urgencias— y la falta de sistemas de climatización eficientes se traduce en jornadas que rozan lo insoportable. “Algunas administraciones sanitarias son las primeras en no cumplir los criterios y recomendaciones del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud”, denuncia Satse.

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Un verano que asusta y una inversión que no llega

A las quejas de este año se suma la advertencia de la Aemet, que ya ha confirmado que la temporada estival será más duradera y más intensa que la media. El Ministerio de Sanidad activa cada mes de mayo un plan de prevención que, sobre el papel, obliga a los servicios de salud autonómicos a revisar sus instalaciones y a notificar los episodios de calor extremo. Sin embargo, el sindicato sostiene que la realidad en las islas es otra: la falta de planificación e inversión hace que los sistemas de aire acondicionado no estén preparados o que su mantenimiento sea insuficiente.

Satse ha formalizado la denuncia ante la Inspección de Trabajo con la esperanza de que se abran expedientes que obliguen a las gerencias sanitarias a corregir la situación. Mientras tanto, los trabajadores de centros de salud de varias islas —Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote, entre otras— describen jornadas agotadoras en las que mantener la atención a los pacientes se convierte en un desafío físico. Los 30 grados se repiten cada tarde, sin tregua. No es un episodio aislado: es la norma en muchas plantas cuando llega el verano.

El calor en los hospitales canarios no es un problema de confort: es un riesgo laboral y un factor que agrava la salud de los pacientes más vulnerables.

El Pulso Territorial

En Canarias, la sanidad es competencia del Gobierno de Canarias, que preside Fernando Clavijo (Coalición Canaria) en coalición con el PP. La consejería de Sanidad ha recibido presiones recurrentes de los sindicatos para actualizar los equipos de climatización, pero los presupuestos autonómicos han priorizado otras partidas. La denuncia de Satse no es un hecho aislado: se enmarca en un patrón que se repite cada verano y que ya ha provocado movilizaciones en otras comunidades como Murcia o Baleares, donde la combinación de humedad y altas temperaturas genera condiciones similares. La diferencia en el archipiélago es que el clima subtropical mantiene las máximas elevadas durante más meses, y la dependencia del turismo presiona para que los centros sanitarios estén siempre a pleno rendimiento. Lo que viene ahora es un verano que, según la Aemet, será más caluroso de lo normal, con una probabilidad del 70%. La Inspección de Trabajo deberá decidir si abre un procedimiento sancionador contra los centros denunciados, pero el verdadero desafío es estructural: o se invierte en climatización antes de que comiencen las olas de calor de julio y agosto, o el personal sanitario y los pacientes volverán a sufrir las mismas condiciones que el sindicato considera ya insostenibles.

Ficha Autonómica

  • El caso: El sindicato de enfermería Satse ha denunciado ante Inspección de Trabajo que varios hospitales y centros de salud de Canarias superan los 27 grados en consultas y los 25 grados en plantas, incumpliendo el Real Decreto 4/2023.
  • Datos importantes: La Aemet prevé un verano hasta un 70% más caluroso. La normativa fija entre 17-27°C para trabajos sedentarios y 14-25°C para trabajos ligeros. Se han registrado temperaturas superiores a 30°C en plantas de hospitalización y urgencias.
  • Resumen: Satse exige mayor inversión en climatización a la Consejería de Sanidad canaria. La Inspección de Trabajo deberá resolver si abre expediente sancionador, mientras el personal sanitario afronta el inicio del verano con temperaturas extremas en sus puestos.