Ence deja de captar agua del río Lérez mientras Pontevedra avisa: prioridad al abastecimiento humano

La biofábrica recurre a sistemas de recirculación y regeneración de aguas residuales para evitar captar del cauce. El Concello de Pontevedra insiste en que garantizar el suministro a la población es lo primero ante la sequía.

La biofábrica de Ence en Pontevedra ha dejado de captar agua del río Lérez ante la actual escasez hídrica y ha activado dos sistemas que le permiten mantener la producción sin recurrir al cauce: la recirculación del agua de proceso y la regeneración de efluentes de la depuradora urbana de Placeres. La compañía asegura que estas tecnologías, operativas desde el verano de 2024, reducirán un 44% adicional el consumo respecto a un escenario sin ellas y suponen una inversión de alto coste.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ence ha dejado de captar agua del río Lérez por la sequía y utiliza sistemas de recirculación y regeneración de aguas residuales para operar su biofábrica de Pontevedra.
  • ¿Quién está detrás? La compañía Ence, con el respaldo de sus inversiones en innovación hídrica, y el Concello de Pontevedra, que advierte de la necesidad de garantizar el suministro a la población.
  • ¿Qué impacto tiene? Se evita el consumo de agua del río en un momento crítico, pero la situación subraya la vulnerabilidad hídrica de la industria gallega y la prioridad del abastecimiento humano.

Tecnología de alto coste para no depender del río

La biofábrica de Pontevedra, situada en la ría y dependiente históricamente del Lérez para sus procesos industriales, ha activado un plan de emergencia hídrica que le permite operar sin captar ni un solo litro del río. La compañía explica que esta decisión es temporal y responde a la reducción del caudal, aunque no precisa cuándo espera volver a la normalidad.

El primer sistema, en marcha desde el verano de 2024, consiste en la recirculación del agua utilizada en la propia fábrica. Mediante equipos de ultrafiltración y reactores biológicos, el efluente se reacondiciona para ser reutilizado varias veces, lo que reduce la necesidad de agua fresca. Ence señala que este circuito interno supone un ahorro del 44% respecto a un escenario sin recirculación y ha sido clave en la reducción acumulada del 35% en el consumo de agua por tonelada de pasta en la última década.

Publicidad

En paralelo, la compañía ha puesto en marcha un proyecto de regeneración de agua procedente de la Estación Depuradora de Aguas Residuales Urbanas (EDARU) de Placeres, situada en las inmediaciones. El agua que iba a ser vertida al mar se somete a desinfección ultravioleta, desnitrificación, filtrado y ósmosis inversa hasta alcanzar una calidad apta para uso industrial. Después de utilizarla en la fábrica, el agua pasa por un segundo tratamiento biológico para que el vertido final cumpla los parámetros de la Autorización Ambiental Integrada.

Ence califica estas tecnologías como «soluciones complejas y costosas» que requieren infraestructuras específicas, grandes inversiones y un control continuo de la calidad, aunque no ha precisado el importe total.

La sequía que afecta a la comarca de Pontevedra no es sin embargo un hecho aislado. Los últimos veranos han sido especialmente secos y las autoridades hidrológicas mantienen bajo vigilancia el caudal del Lérez.

La industria ha aprendido a no depender del río, pero la pregunta es si puede hacerlo de forma sostenible en el tiempo y sin costes excesivos.

Pontevedra exige prioridad para el abastecimiento humano

Mientras Ence despliega su músculo tecnológico, el Concello de Pontevedra ha recordado que la prioridad legal y social es, sin discusión, el abastecimiento a la población. En declaraciones recogidas por Nós Diario, el gobierno municipal advierte de que «si la escasez persiste, no se puede poner en riesgo el suministro a la gente por mantener la actividad industrial».

El consistorio insiste en que, pese a las medidas de autocontención de la empresa, la vigilancia sobre el estado del Lérez debe ser máxima y que los permisos de captación están supeditados a que no se comprometa el caudal que necesitan los hogares de la ciudad y de los municipios cercanos que se abastecen del mismo sistema.

El Laboratorio Gallego

Galicia, acostumbrada a presumir de sus abundantes recursos hídricos, está viendo cómo el cambio climático altera las reglas del juego. La creciente recurrencia de sequías en la fachada atlántica, menos mediáticas que las del sureste peninsular, está obligando a empresas y administraciones a repensar la gestión del agua. El caso de Ence en Pontevedra muestra un modelo de adaptación que podría replicarse en otras industrias electrointensivas del norte peninsular, pero también deja al descubierto la tensión entre los usos industriales y el abastecimiento humano.

Publicidad

No es casualidad que el PPdeG haya incorporado en su Lei de Cambio Climático medidas para incentivar la reutilización de aguas industriales y la eficiencia hídrica en los polígonos empresariales. Aunque la norma aún está en desarrollo reglamentario, su espíritu casa con la estrategia que Ence ha adoptado por iniciativa propia y que ahora exhibe como bandera frente a la sequía.

La lectura nacional de este episodio es que la industria está asumiendo una parte del coste de la resiliencia hídrica, pero que sin una planificación hidrológica clara y sin inversiones públicas en infraestructuras de reutilización, la presión sobre los ríos en épocas de escasez se volverá insostenible. El Gobierno central, a través del Ministerio para la Transición Ecológica, tiene en sus manos la revisión de los planes de cuenca y la asignación de fondos europeos para adaptación climática. Galicia será un campo de pruebas de si esa adaptación se hace con inversión pública o a golpe de emergencia empresarial.

Ficha del Caso

  • El caso: La biofábrica de Ence en Pontevedra detiene la captación de agua del río Lérez por la sequía y despliega sistemas de recirculación y regeneración para no interrumpir la producción.
  • Datos importantes: La recirculación ahorra un 44% de consumo adicional respecto a un esquema sin ella; el proyecto de regeneración de aguas residuales urbanas sería pionero en Galicia. La reducción acumulada en diez años es del 35% en el uso de agua por tonelada.
  • Resumen: La sequía en Pontevedra obliga a la principal empresa papelera de Galicia a operar sin el río, mientras el ayuntamiento recuerda que el abastecimiento humano está por encima de cualquier otra necesidad. El episodio refleja la tensión entre industria y recursos hídricos que se vivirá cada vez con más frecuencia en la España atlántica.