EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La asociación Transparencia y Democracia en el Deporte ha presentado una querella en el TSJ valenciano contra el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y la RFEF por el viaje a la final del Mundial.
- ¿Qué pide la querella? Investigar un posible delito de cohecho pasivo impropio y cohecho activo, y que declaren como testigos Vicente Ordaz, Bernabé Cano y Rafael Louzán.
- ¿Cuál es el fondo? La invitación de la RFEF, el alto precio de las entradas y la falta de transparencia del president alimentan las sospechas de una ventaja patrimonial en consideración a su cargo.
Las claves de la querella: una entrada que vale miles de dólares
La querella, a la que ha tenido acceso este medio, detalla que las entradas para la final del Mundial en Nueva York alcanzaban precios de entre 4.185 y 8.680 dólares en la web de la RFEF, aunque algunos portales de reventa las ofertaron por decenas de miles de euros en los días previos al partido. La asociación considera que la invitación no se ajustó a los protocolos generales de hospitalidad y que, por el contrario, respondió a una gestión individualizada vinculada a la posición institucional de Pérez Llorca.
El viaje y la entrada no figuran en el Portal de Transparencia de la Generalitat, incumpliendo el código de buen gobierno que obliga a los altos cargos a declarar cualquier regalo que exceda los usos de cortesía. Las versiones contradictorias —el president aseguró que pagó “de su bolsillo”, mientras la Federación confirmó la invitación— han acentuado las dudas. El PSPV ya ha denunciado en las Corts Valencianes “una contradicción flagrante” y pide que se aclare si viajó como particular o como cargo público.
El valor de la localidad, muy superior a lo que se consideraría un obsequio protocolario, es el eje del presunto delito de cohecho pasivo impropio. La asociación insiste en que la secuencia temporal entre los 90.000 euros de ayudas autonómicas a la RFEF —partida habitual en los presupuestos regionales—, los actos conjuntos con Rafael Louzán y la invitación a la final podría indicar un trato de favor.
Los testigos que la querella quiere sentar en el banquillo
El escrito presentado en el TSJ solicita que declaren como testigos tres personas que acompañaron o facilitaron el viaje: Vicente Ordaz, secretario autonómico de Comunicación de la Generalitat y acompañante del president; Bernabé Cano, alcalde de La Nucía y diputado provincial, amigo cercano de Pérez Llorca que también viajó a las semifinales y a la final del Mundial; y Rafael Louzán, presidente de la RFEF, quien presuntamente gestionó la invitación.
La querella también apunta directamente a la jefa de gabinete de la RFEF, a la que acusa de haber asesorado al president valenciano en los detalles del viaje. La asociación busca determinar si la invitación fue nominativa, si se gestionó de manera individualizada y si el dirigente autonómico aceptó la oferta de forma consciente de su carácter excepcional.
La línea entre un gesto de cortesía y un trato de favor se desdibuja cuando la entrada vale tanto como un coche y nadie la declaró.
El Escenario Valenciano
Políticamente, la querella sitúa al president Juanfran Pérez Llorca en una posición incómoda dentro del pacto PP-Vox que gobierna la Generalitat. La oposición, con el PSPV y Compromís al frente, ya ha registrado preguntas en las Corts Valencianes y en el Congreso de los Diputados exigiendo explicaciones detalladas. El portavoz socialista ha denunciado la “contradicción flagrante” entre la versión del president y la de la Federación, mientras Compromís reclama la comparecencia urgente del máximo responsable autonómico en el parlamento valenciano.
Nacionalmente, el caso reaviva el fantasma de la gestión de Luis Rubiales y la sombra de la presunta corrupción en la RFEF, justo cuando el fútbol español aspira a organizar el Mundial 2030 con Valencia como posible sede. La asociación que ahora se querella contra Pérez Llorca fue la misma que denunció penalmente al expresidente de la Federación tras el escándalo del beso a Jenni Hermoso y otras irregularidades. La conexión entre ambas causas es inevitable para la opinión pública.
La instrucción judicial, que apenas comienza, determinará en los próximos meses si los indicios son suficientes para abrir diligencias penales. Mientras, la Generalitat ha optado por el silencio administrativo más allá de la breve declaración del president en redes sociales. La falta de transparencia se convierte así en el principal argumentario del querellante y en un problema político que podría erosionar la confianza en el máximo responsable del Consell.
Ficha del Caso
- El caso: El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, aceptó una invitación de la RFEF para asistir a la final del Mundial de fútbol en Nueva York sin que conste en el Portal de Transparencia. La querella investiga un posible cohecho.
- Datos importantes: Las entradas tenían un precio oficial de entre 4.185 y 8.680 dólares. La Generalitat destina 90.000 euros anuales a la RFEF. Se pide que testifiquen Ordaz, Cano y Louzán.
- Resumen: La denuncia ante el TSJ valenciano abre un frente judicial para el president que, sumado a la presión de la oposición y al eco nacional del caso Rubiales, pone a prueba la estabilidad del gobierno PP-Vox y la transparencia institucional valenciana.

