EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A las familias con hijos en los centros públicos de Getafe, de los colegios e institutos a los 37 centros de educación infantil y casas de niños que el Ayuntamiento ya ha mejorado con fondos propios.
- ¿Cuándo ocurre? El Pleno municipal vota el miércoles 23 de septiembre una inyección de un millón de euros. La Comunidad de Madrid no ha puesto fecha a su plan de 1.240 millones.
- ¿Qué cambia hoy? Getafe amplía su inversión propia mientras exige por carta el reparto territorial, los plazos y los criterios del plan regional de climatización escolar.
Sara Hernández ha reclamado por carta a Isabel Díaz Ayuso qué parte de los 1.240 millones para la climatización de colegios llegará a Getafe.
La misiva, remitida a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, pide información técnica y transparente sobre el anuncio regional de 1.240 millones de euros destinados a climatización, eficiencia energética y accesibilidad de los centros educativos públicos. Colegios e institutos, en el mismo paquete. El Ayuntamiento subraya que ese anuncio sigue sin contenido ni detalle publicado.
El malestar viene de atrás. El 6 de julio, en una reunión formal con la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, la Comunidad negó expresamente a Getafe la disponibilidad de financiación regional para climatizar aulas. Hernández atribuye el giro a la presión social, política y de las familias.
Las cinco preguntas que Getafe quiere por escrito
La carta traslada cinco interrogantes concretos: en qué fechas o plazos estarán disponibles los fondos, qué cuantía o porcentaje exacto corresponderá a los centros públicos de Getafe, cuáles serán los criterios y requisitos de acceso, quién ejecutará materialmente las obras y en qué orden se actuará. Traducido: qué colegio entra primero y por qué.
Mientras espera respuesta, el consistorio recuerda que lleva años pagando de sus arcas lo que considera competencia ajena. Sombras artificiales, arbolado, fuentes de agua en los patios, y la sustitución de ventanas para mejorar el aislamiento en 37 centros, entre ellos el colegio de educación especial Santiago Ramón y Cajal, con sombras nuevas en el arenero y los patios.
La apuesta técnica municipal es la aerotermia, una solución de bomba de calor que da frío y calor de forma homogénea. Getafe descarta la instalación parcheada de aparatos de aire acondicionado convencionales: generan desigualdad térmica dentro del aula y arrastran riesgos de polvo, bacterias, ácaros o legionela, reparos que la propia Consejería ya había puesto encima de la mesa.
Un anuncio de 1.240 millones sin calendario, sin criterios y sin reparto territorial no es un plan: es un titular.
Un millón propio para lo que Getafe cree que no le toca

El Pleno del miércoles 23 de septiembre somete a aprobación una modificación presupuestaria de 1.000.000 de euros con recursos propios para mantenimiento, atemperamiento de las aulas y reducción del calor en los patios. Es la segunda vía de una misma estrategia: poner dinero mientras se reclama el que corresponde a otro.
El Ayuntamiento sostiene que cuenta con informes jurídicos, técnicos y económicos que ratifican que la climatización de las aulas es competencia exclusiva de la Comunidad de Madrid, y que asumirla sería una irregularidad impropia para las arcas locales. La alcaldesa lo resume sin rodeos: ‘no cederemos ni un solo céntimo de euro de esos 1.240 millones que pertenezca a los centros de Getafe’.
Las cifras ayudan a medir el pulso. El millón municipal que se votará esta semana es una milésima parte de los 1.240 millones regionales, una proporción que explica por qué el Ayuntamiento quiere por escrito el porcentaje que le toca antes de que el dinero se reparta.
El pulso competencial que el sur de Madrid conoce bien
No es la primera vez que un ayuntamiento del sur de la región se topa con la misma pared: el reparto de competencias. La diferencia, esta vez, es que la Comunidad ha puesto sobre la mesa una cifra de nueve dígitos sin fecha de aterrizaje, y que Getafe lleva desde julio con un no por respuesta. El consistorio ofrece ahora su interlocución y el conocimiento que sus técnicos tienen de cada edificio, pero exige criterios públicos para saber qué centro entra primero.
Analizamos esta carta como un movimiento preventivo. Fija por escrito las preguntas antes de que el plan regional se concrete y deja al Ayuntamiento en disposición de reclamar después con papeles en la mano. El precedente inmediato es la reunión del 6 de julio, cuando la respuesta fue la negativa. Que ahora haya anuncio y no haya calendario permite sospechar que el reparto seguirá abierto semanas, quizá meses, y que el orden de las obras se decidirá en despachos a los que el vecino no asiste.
El riesgo para las familias es de calendario. Un plan cuyo reparto no se conozca antes del otoño difícilmente aliviará las aulas el próximo verano; y en Getafe, como en el resto de la Comunidad, el calor aprieta en mayo y en junio, cuando el curso sigue vivo. De fondo late una discusión mayor: si la climatización escolar es una política educativa o una obra municipal de urgencia que cada consistorio paga como puede.
Seguimos de cerca la respuesta de la Puerta del Sol. Hasta que llegue, el hito más cercano es el Pleno del 23 de septiembre en Getafe, con el millón encima de la mesa; el siguiente, saber cuántos de esos 1.240 millones acaban en un colegio de la ciudad y cuándo. El detalle de la carta municipal puede consultarse en la web del Ayuntamiento de Getafe.

