Vox fuerza comparecencias en Asturias contra la prohibición de menores en toros

La Comisión de Movilidad escucha desde las 10:30 a 28 personas, entre ellas cinco consejeros, citadas a instancias de PP, Vox y Foro. La reforma legal pretende vetar el acceso de menores de 16 años a las plazas de toros.

Vox, el PP y Foro han forzado este lunes la celebración de una maratoniana sesión de la Comisión de Movilidad de la Junta General del Principado para debatir la reforma legal que prohibiría la asistencia de menores a espectáculos taurinos. Un total de 28 personas, incluidos cinco de los diez consejeros del Ejecutivo regional, han sido citados a comparecer en una jornada que evidencia la fractura política en torno a la tauromaquia.

La proposición de ley, registrada el pasado 28 de mayo por la diputada del Grupo Mixto Covadonga Tomé con el respaldo del PSOE e IU, toma como base una iniciativa anterior de la coalición de izquierdas que, según IU, había sido bloqueada durante un año y medio por la negativa del PP a convocar la ponencia correspondiente. Ahora, la derecha asturiana ha respondido forzando una batería de comparecencias que obliga al Gobierno de Adrián Barbón a rendir cuentas de manera extenuante.

Qué defiende Vox: tradición, libertad y cultura

Vox ha mantenido en todo momento un discurso frontal contra la prohibición. La formación liderada en Asturias por Francisco de la Riva considera que la medida responde a un intento de la izquierda de ‘adoctrinar’ a la sociedad y de vaciar de contenido las tradiciones propias de la región. Fuentes del partido consultadas por Moncloa.com subrayan que la tauromaquia no solo es un bien cultural protegido por la legislación estatal, sino una expresión de la identidad y la economía del mundo rural asturiano.

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Para Vox, restringir el acceso de los menores a las plazas de toros vulnera la libertad de las familias. ‘Cada padre debe decidir cómo educar a sus hijos, no un gobierno que pretende imponer un pensamiento único’, ha afirmado un portavoz de la formación en la Junta General. La reforma propuesta fija la prohibición para los menores de 16 años y califica su admisión como infracción ‘muy grave’, sancionable con multas individualizadas.

Una comisión desbordada y un Gobierno que tendrá que explicarse

La comparecencia masiva, que arrancó a las 10:30 horas, ha incluido a representantes de peñas taurinas, veterinarios, empresarios y ganaderos, además de cinco consejeros del Gobierno regional —la mitad del Ejecutivo— acompañados por varios altos cargos. Según ha publicado eldiario.es, el orden del día contemplaba 28 intervenciones, un despliegue inusitado que los partidos de la oposición justifican por la necesidad de escuchar a todos los sectores afectados.

La izquierda, por su parte, ha denunciado que la maniobra de PP, Vox y Foro es una forma de dilatar la tramitación y desgastar al Gobierno. Covadonga Tomé, promotora actual de la iniciativa, había retirado la primera versión al considerar que la derecha la estaba ‘boicoteando’. Sin embargo, desde Vox replican que si el texto es tan sólido, no debería temer el debate público. ‘Han intentado blindar su propuesta sin oposición, y ahora tendrán que defenderla ante la ciudadanía’, señalan fuentes de la formación.

En la práctica, la comisión de hoy se ha convertido en un escenario en el que el Gobierno regional afronta un examen minucioso sobre una medida que la izquierda pretendía aprobar sin apenas discusión.

El valor estratégico para Vox: marcar perfil en defensa del mundo rural

Más allá del trámite parlamentario, Vox aprovecha este episodio para reforzar su posición como único partido que defiende sin matices la tauromaquia y las tradiciones. En una Asturias donde el descontento con las políticas del Ejecutivo de Barbón crece en las cuencas mineras y las áreas ganaderas, el discurso de Vox encuentra un caladero electoral. La prohibición de los toros para menores es vista por muchos como un nuevo gesto de desprecio de la izquierda urbana hacia el campo.

La jugada también tensa al PP. Aunque los populares han forzado las comparecencias junto a Vox y Foro, su posición es menos beligerante, lo que permite a Vox diferenciarse y captar a los votantes más conservadores. El partido de Santiago Abascal sabe que la contienda cultural es uno de sus activos y que, tras la ruptura de los gobiernos de coalición autonómicos, todo gesto que exhiba firmeza ideológica refuerza su perfil propio de cara a futuros comicios.

La comisión de hoy no detendrá la aprobación de la ley —la mayoría de izquierdas la sacará adelante—, pero ha logrado que el Gobierno socialista se vea obligado a dar la cara durante horas. Y ese es, precisamente, el primer objetivo que Vox se había marcado.

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