El Gobierno asturiano aprueba el nuevo decreto del lobo y retomará los controles en septiembre

El Principado da luz verde a la revisión del II Plan de Gestión del Lobo tras la anulación del Supremo y prevé iniciar las batidas en septiembre, con una población de lobos que ya alcanza las 50 manadas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Consejo de Gobierno del Principado ha aprobado la modificación del II Plan de Gestión del Lobo y prepara ya un nuevo programa de control para septiembre.
  • ¿Quién está detrás? El consejero Marcelino Marcos Líndez y el director general Marcos da Rocha defienden que ahora hay cobertura legal tras la sentencia del Tribunal Supremo.
  • ¿Qué impacto tiene? Los ganaderos esperan reducir los daños al ganado, mientras los ecologistas avisan de que las batidas no reducen los ataques y son ilegales.

El Gobierno de Asturias ha aprobado este martes el decreto que modifica el II Plan de Gestión del Lobo con la vista puesta en retomar los controles poblacionales en septiembre. El ejecutivo de Adrián Barbón asegura que ahora cuenta con las garantías jurídicas necesarias después de que el Tribunal Supremo anulara el programa de control anterior el pasado mes de febrero.

La modificación del plan: seguridad jurídica y controles en septiembre

El Principado se ha visto obligado a revisar el plan tras aquella sentencia del alto tribunal, que estimó el recurso de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL) contra el programa de batidas aprobado en 2022. La modificación aprobada ahora trata de blindar legalmente los controles para evitar una nueva anulación.

Marcelino Marcos Líndez, consejero de Medio Rural y Política Agraria, ha defendido que “una vez más, demostramos con hechos, y no solo con palabras, nuestro compromiso rotundo con el sector ganadero. Queremos hacer posible la coexistencia de la actividad en el medio rural con la fauna salvaje, y y ello pasa forzosamente por el control de la población de lobos con plenas garantías jurídicas”. El desliz en la frase –esa doble ‘y’– no resta contundencia a un mensaje que el sector primario llevaba meses esperando.

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50 manadas y una ejecución del 83% en el programa anterior

El censo de lobos en Asturias ha alcanzado las 50 manadas, un 11% más que en el recuento previo, con 46 de ellas reproductoras. Aquel programa que tumbó el Supremo preveía la eliminación de 53 ejemplares, de los que llegaron a abatirse 31 y otros 13 aparecieron muertos por causas naturales o accidentes, lo que elevó la ejecución al 83%.

La reacción de los grupos ecologistas no se ha hecho esperar. Fructuoso Pontigo, ‘Fruti’, portavoz de la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies, califica de “matanzas indiscriminadas” los controles y advierte de que la nueva modificación también será recurrida. “La sentencia del Supremo dejó claro que la extracción de ejemplares debe ser selectiva”, insiste.

Entre 2021 y 2025, mientras el lobo estuvo protegido y no hubo controles de población, los daños al ganado en Asturias se redujeron, según los datos que maneja la Coordinadora Ecoloxista.

La organización conservacionista recuerda que el lobo es una especie amenazada y que las batidas no solucionan los problemas de fondo de la ganadería extensiva, como los bajos precios de la carne y la leche o la lentitud en el pago de las compensaciones.

El Pulso Territorial

El conflicto del lobo es una de las líneas de fractura permanente en la política asturiana. El gobierno de coalición que preside Adrián Barbón (PSOE) con el apoyo de formaciones de izquierda se ve en la tesitura de atender a un sector ganadero que clama por medidas contundentes sin perder el respaldo del electorado urbano, más sensible a la conservación. La decisión de acelerar los controles en septiembre bebe directamente de esa presión.

Asturias no es un caso aislado. Comunidades como Castilla y León o Cantabria también libran batallas judiciales y políticas similares, aunque en el Principado el debate es particularmente intenso porque la ganadería extensiva –especialmente en los Picos de Europa– depende de pastos comunales y la convivencia con el lobo ha sido una constante histórica. Lo que viene ahora es la publicación del decreto en el BOPA (Boletín Oficial del Principado de Asturias) y la tramitación del nuevo programa de control; si todo marcha según lo previsto, las primeras batidas podrían autorizarse a mediados de septiembre, justo cuando los ganaderos suben los rebaños a los puertos de montaña.

Ficha Autonómica

  • El caso: El Principado revisa su II Plan de Gestión del Lobo y prepara un programa de control para septiembre tras la anulación del anterior por el Tribunal Supremo.
  • Datos importantes: Censo de 50 manadas (46 reproductoras), 11% de incremento; el plan anterior ejecutó el 83% de los 53 ejemplares previstos; la sentencia del Supremo es de febrero de 2026.
  • Resumen: El Gobierno autonómico defiende que ahora hay seguridad jurídica y retomará los controles en otoño. Los ecologistas alertan de que la medida es ilegal y no reduce los daños al ganado.