EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los cinco concejales del grupo municipal de Vox, al equilibrio en el Pleno de Cibeles y a los recursos que el Ayuntamiento asigna a los grupos.
- ¿Cuándo ocurre? Este viernes 3 de julio de 2026. El presidente del Pleno firmará la resolución esta misma mañana tras analizar el informe del secretario general.
- ¿Qué cambia hoy? Ortega Smith pasa a ser concejal no adscrito, pierde la portavocía y el control de los medios materiales y humanos del grupo. Esos recursos podrían pasar a manos de la concejala afín a Bambú, Arantza Cabello.
El juez ha negado las medidas cautelares a Ortega Smith y Cibeles le retira la portavocía de Vox: ya es concejal no adscrito. La decisión, adoptada esta mañana por el presidente del Pleno, Borja Fanjul, se produce después de que el Juzgado de Primera Instancia suspendiese ayer por la tarde las medidas que habrían permitido al exfundador del partido seguir al frente del grupo municipal.
Fanjul explicó que, tras analizar el auto judicial y pedir un informe al secretario general del Pleno, dictará la resolución. «Si se cumple todo lo previsto, el señor Ortega pasará a concejal no adscrito en el día de hoy», apuntó. La medida consuma un cisma que se remonta a la expulsión de Ortega Smith, Ignacio Ansaldo y Carla Toscano de la formación nacional por desobedecer a la dirección de Bambú, cuando esta apostó por Arantza Cabello como nueva portavoz del grupo.
Ortega Smith se aferró a que la sustitución del portavoz requería la mayoría del grupo y, con el respaldo de sus dos afines, bloqueó el relevo mientras sus recursos judiciales prosperaban. Pero el revés de ayer rompió ese dique.
Ansaldo y Toscano, en el limbo judicial
Los otros dos ediles expulsados permanecen de momento en el grupo municipal porque sus procedimientos aún no han resuelto las medidas cautelares. Sin embargo, la situación es frágil: si los tribunales les deniegan las cautelares en las próximas semanas, también pasarán a ser concejales no adscritos y el grupo de Vox podría quedarse con solo dos miembros leales a la dirección nacional.
Mientras tanto, los recursos económicos y de personal del grupo (asignados en función del número de concejales) deberán reasignarse. Con Ortega Smith fuera, la portavocía queda vacante y, salvo sorpresa, Cabello y el otro edil fiel a Bambú podrán designar a un nuevo portavoz sin necesidad de contar con los díscolos.
La pérdida de la portavocía desdibuja al grupo municipal de Vox y pone a prueba la mayoría absoluta del Partido Popular en Cibeles.
Concejales no adscritos en Madrid: un precedente que ya vivió Ciudadanos
No es la primera vez que Cibeles asiste a una escisión de este calado. En 2021, tres concejales de Ciudadanos se declararon no adscritos tras desmarcarse de la dirección nacional, lo que alteró las votaciones en un pleno que entonces también gozaba de mayoría absoluta del PP. El Reglamento Orgánico del Pleno del Ayuntamiento de Madrid prevé que los ediles no adscritos tienen derechos limitados: no pueden constituir grupo propio, pierden el acceso a los recursos proporcionales y su voto individual no condiciona la mayoría. Sin embargo, su presencia puede generar desequilibrios en comisiones y plenos, como ocurrió con aquellos tres ediles.
En esta ocasión, la ruptura afecta directamente a Vox, pero sus consecuencias van más allá del grupo. El alcalde Martínez-Almeida cuenta con una cómoda mayoría de 29 concejales, pero la fragmentación de un grupo de la oposición puede alterar la dinámica de las comisiones y abrir la puerta a pactos puntuales con los no adscritos. La resolución de Fanjul es firme, pero el recurso anunciado por Ortega Smith ante la Audiencia Provincial y la vía contenciosa auguran más capítulos judiciales. Así que, por ahora, dejémoslo en un ‘ya veremos’.
El viernes 3 de julio de 2026 será recordado como el día en que el fundador de Vox perdió la última atadura con el partido en Madrid. Pero la batalla está lejos de terminar.
